La avalancha de importaciones y el estancamiento del consumo agudizan la crisis en la industria: ¿cómo golpeará al empleo privado?

El salario sigue sin recuperarse y caen las ventas. El combo podría traducirse en más despidos, suspensiones y planes de retiros voluntarios.

SITUACIÓN CRÍTICA. La empresa Granja Tres Arroyos, el mayor frigorífico avícola del país, analiza despedir a 450 trabajadores. SITUACIÓN CRÍTICA. La empresa Granja Tres Arroyos, el mayor frigorífico avícola del país, analiza despedir a 450 trabajadores. FOTO TOMADA DE ELDIARIONUEVODIA.COM.AR
Hace 1 Hs

El inicio de 2026 profundizó las señales de alerta en el entramado productivo local. Con un escenario de consumo deprimido y apertura comercial sostenida, el crecimiento de las importaciones comenzó a impactar de lleno en distintos sectores, alimentando una nueva crisis de la industria que ya se traduce en despidos, suspensiones y planes de retiros voluntarios.

A fines del año pasado, buena parte del empresariado apostaba a que, tras el proceso electoral, se estabilizaría el frente macroeconómico y se recuperaría la demanda interna. Sin embargo, la inflación continúa elevada y los salarios no logran recomponerse en términos reales. La actividad fabril acumuló caídas durante 2024 y 2025, y el primer mes de este año volvió a registrar números negativos.

“Nosotros creíamos que luego de un 2025 donde los bienes durables le ganaron la pulseada al consumo masivo, en 2026 sería nuestra revancha, pero no está pasando”, reconoció ante el diario económico Ambito.com la representante de una empresa líder. El deterioro del ánimo social también quedó reflejado en la última medición de la Universidad Di Tella, que marcó una baja mensual del 4,7% en el Índice de Confianza del Consumidor durante febrero.

En este contexto, las compañías comenzaron a ajustar estructuras. Una importante firma del sector bebidas abrió un programa de retiros voluntarios en su planta de Zárate, donde emplea a unas mil personas, con la expectativa de reducir alrededor de 60 puestos. El goteo de recortes se repite en distintos rubros y complica la lectura oficial que atribuye cada caso a situaciones aisladas.

LA CRISIS DE FATE. Los datos aportados por el Indec permiten comparar ventas, importaciones y empleos en el sector de la industria del neumático. LA CRISIS DE FATE. Los datos aportados por el Indec permiten comparar ventas, importaciones y empleos en el sector de la industria del neumático. FOTO TOMADA DE AMBITO.COM

El cierre de Fate, más que una señal de crisis en la industria

El cierre de la histórica planta de neumáticos Fate se convirtió en un símbolo del momento. Desde la consultora PxQ, dirigida por el ex viceministro Emmanuel Álvarez Agis, interpretaron la decisión como “una clara señal de que el ´ratio de sacrificio´ del programa antiinflacionario oficial es alto”. El informe analizó el comportamiento del sector entre 2023 y 2025 sobre la base de más de 66.000 precios relevados y concluyó que el incremento de las importaciones fue significativo: pasaron de U$S266 millones a U$S358 millones en ese período.

En paralelo, el empleo en la actividad cayó de 7.217 a 3.887 puestos, mientras que el precio promedio de los neumáticos descendió de U$S239 a U$S157. Si bien la baja de precios puede asociarse a una mayor oferta externa, el estudio subraya que también influyó la debilidad de la demanda interna. La combinación de apertura comercial y mercado doméstico retraído configura un escenario complejo para la producción nacional.

La tensión no se limita al rubro automotor. El sector avícola anticipa un nuevo foco de conflicto. Granja Tres Arroyos inició un proceso preventivo de crisis, acumula más de $7.000 millones en cheques rechazados y mantiene deudas con productores. Durante 2025 se desvincularon cerca de 400 trabajadores y en las plantas se descuenta que habrá más recortes. Las exportaciones de carne aviar apenas alcanzaron las 170.000 toneladas el año pasado, lejos del récord de 366.000 de 2013. En contraste, las importaciones treparon a 25.000 toneladas, el nivel más alto desde 2001.

La industria pesada tampoco logra despegar. La automotriz Stellantis volvió a frenar su planta de El Palomar hasta marzo y abonará el 70% de los salarios durante la paralización. Las ventas internas continúan débiles y las exportaciones hacia Brasil no alcanzan para compensar la caída.

En el sector metalúrgico, que ya transitó un 2025 adverso, el panorama para este año no muestra señales de mejora ni en volumen ni en rentabilidad. Los empresarios observan con expectativa ciertas cláusulas del acuerdo con Estados Unidos que podrían funcionar como barrera ante el ingreso de productos asiáticos, especialmente aquellas vinculadas a la prohibición de bienes elaborados con trabajo forzoso y a las restricciones para triangular mercadería.

Mientras tanto, el avance de las importaciones y la persistente caída del consumo interno consolidan un escenario de ajuste en el aparato productivo. La crisis de la industria, que comenzó como un fenómeno sectorial, amenaza con extenderse y profundizar el impacto sobre el empleo formal en los próximos meses.

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