EL LAGO, HOY. Un espejo manso de agua salada, y que es muy visitado por turistas de todo el país, incluso para darse baños terapéuticos.
En 1975, el gobierno bonaerense construyó el canal Ameghino, una obra que conectaba varias cuencas y regulaba el caudal de agua en todas las lagunas de la región. Con este sistema ninguna se secaría y no había riesgo de inundación. Pero no se controló más a partir del golpe de Estado de 1976.
Este panorama comienza a verse agravado desde 1980 con el surgimiento de fuertes lluvias, que amenazan con anegar Villa Epecuén. La laguna crecía entre 50 y 60 centímetros por año y amenazaba con rebasar el terraplén defensivo de cuatro metros de altura sobre la costa, construido para proteger al pueblo.
Excedentes hídricos
El 10 de noviembre de 1985, el terraplén cedió y los excedentes hídricos inundaron el pueblo, que tuvo que ser evacuado. No hubo ninguna fatalidad. Villa Epecuén se fue cubriendo de agua lenta y paulatinamente. Dos años después llegó a su pico máximo de inundación; las ruinas quedaron bajo el agua durante dos décadas.
LA CASA DE LA PRINCESA. El edificio y el solarium siguen en pie.
En camiones y tractores se realizó en horas la mudanza de todo un pueblo devastado, con destino a la cercana Carhué.
En la ruinas de la localidad se filmó la película de terror “Los Olvidados” de 2017, dirigida por Luciano y Nicolás Onetti. Se han grabado también numerosos documentales y videos musicales. También se han escrito crónicas, se han hecho coberturas periodísticas.





















