CRÍTICA. Pichetto preocupado por los argentinos que pierden sus trabajos
El mapa del peronismo busca reconfigurarse bajo una consigna de pragmatismo extremo. Tras años de enfrentamientos públicos y alineamientos opuestos, el diputado nacional Miguel Ángel Pichetto concretó esta semana una visita de alto impacto político a Cristina Kirchner en su residencia de San José 1111, donde la ex mandataria cumple arresto domiciliario.
La confirmación del encuentro llegó hoy durante el acto “Doctrina, Industria y Trabajo” en el Abasto Hotel. Allí, Pichetto compartió escenario con su antiguo rival interno, Guillermo Moreno, y la diputada de Principios y Valores, Marita Velázquez, quien reveló la noticia. “Pichetto se reunió con Cristina. Necesitamos la unidad; los militantes quieren estos gestos”, dijo.
Del "pobrismo" a la misericordia
El evento dejó postales impensadas meses atrás. Pichetto, quien durante años denostó lo que llamaba el "pobrismo" de los movimientos sociales, terminó secundando el discurso de Esteban “Gringo” Castro, referente de la UTEP y dirigente cercano al Papa Francisco. Castro apeló a la "misericordia" como acción política para sanar las fracturas internas.
Pichetto recogió el guante con una traducción laica. “El peronismo tiene que perdonarse”, afirmó. En un llamado a dejar de mirar los "errores pasados", el jefe del bloque Encuentro Federal aseguró que "cualquier gobierno peronista es mejor que este que nos está mandando a la miseria".
Su discurso apuntó a construir un "centro nacional, productivista y capitalista" para disputar el poder en las próximas elecciones, al citar como ejemplo la coalición que llevó a Lula da Silva nuevamente a la presidencia en Brasil.
Eje programático incluye trabajo e Industria
Más allá de los gestos simbólicos -que incluyeron fotos con la Virgen de Luján y San Brochero-, el acercamiento con Moreno tiene una base programática. La defensa de la industria nacional frente a las importaciones chinas y el rechazo a la reforma laboral de Milei. "Estos muchachos (por los libertarios) siempre van contra los trabajadores y jubilados. En dos años perdimos 200 mil puestos de trabajo", denunció Pichetto.
Por su parte, Guillermo Moreno celebró la actitud de Pichetto de visitar a una "dama, viuda y presa", y ensayó una autocrítica sobre el final de la "década ganada", al admitir que en 2012 se optó erróneamente por la globalización en lugar del nacionalismo.
"Viejo es el viento"
La vieja guardia del kirchnerismo y el peronismo republicano parecen haber encontrado un enemigo común que los obliga a la convivencia.
Pichetto, quien fue la espada legislativa de Cristina durante 17 años antes de su salto a Juntos por el Cambio, cerró su intervención con una advertencia al oficialismo. “Tenemos experiencia para construir una propuesta inteligente y derrotar esta catástrofe. Como dicen: viejo es el viento, y todavía sopla”, remarcó.






















