¿Cómo influye la banana en la presión arterial? (Imagen: Health)
Mantener la presión arterial bajo control suele estar asociado a una palabra que a muchos les cuesta cumplir: restricción. Generalmente, el primer consejo médico es reducir el consumo de sal. Sin embargo, existe una estrategia igual de efectiva y mucho más sabrosa que consiste en sumar, en lugar de restar. Añadir más potasio a la dieta es una de las formas más sencillas de proteger el corazón, y la banana es el aliado ideal.
A pesar de ser una de las frutas más populares, muchas veces se la evita por su contenido de azúcar. No obstante, expertos en nutrición aseguraron que es momento de integrarla sin culpas. "La banana suele tener mala fama por su contenido de azúcar, pero se sabe que ayuda a reducir la presión arterial de varias maneras", afirmó Michelle Routhenstein, especialista en dietética y salud cardiovascular al medio Eating Well.
La disminución de la presión y una ayuda natural para los riñones
Uno de los mayores beneficios de esta fruta radica en su capacidad para contrarrestar los excesos de la dieta moderna. El potasio actúa como un equilibrio natural frente al sodio, que es el principal responsable de la hipertensión cuando se consume en exceso. Según explican los especialistas, este mineral no solo nutre, sino que limpia el organismo de forma eficiente.
"Las bananas son ricas en potasio, un mineral que ayuda a reducir la presión arterial al filtrar el sodio de los riñones, restablecer el equilibrio hídrico y relajar los vasos sanguíneos", señaló Sheri Gaw, dietista registrada. Un solo ejemplar de tamaño mediano aporta unos 420 miligramos de este mineral, lo que lo convierte en un suplemento natural perfecto para el desayuno o la merienda.
Menor presión y vasos sanguíneos más relajados
La ciencia demostró que los beneficios de la banana van más allá del potasio. Esta fruta es una fuente sorprendente de antioxidantes, específicamente catequinas. Estos compuestos ayudan a que las paredes de las arterias se dilaten, permitiendo que la sangre fluya con menor resistencia, lo que reduce la presión de forma inmediata y natural.
Además, el estrés oxidativo y la inflamación son factores silenciosos que dañan el sistema circulatorio. En este sentido, Routhenstein destaca que los antioxidantes presentes en la fruta ayudan a reducir estos procesos inflamatorios en las paredes de los vasos, algo vital para quienes ya conviven con niveles de tensión elevados.
El vínculo de la presión arterial con la salud intestinal
Recientes investigaciones pusieron el foco en un protagonista inesperado: el intestino. Se descubrió que una microbiota saludable está directamente relacionada con una presión arterial más baja. La banana aporta fibra y, si se consume antes de que esté completamente madura, ofrece almidón resistente, un alimento esencial para las bacterias buenas del cuerpo.
"Investigaciones recientes sugieren que un intestino sano podría estar relacionado con una presión arterial más baja", comentó Routhenstein. Al alimentar estas bacterias beneficiosas, se genera un efecto en cadena que termina favoreciendo la salud del corazón. Es, literalmente, un cuidado integral que comienza en el sistema digestivo.
Presión arterial: cuándo consultar con el médico
Si bien para la mayoría de las personas comer una banana al día es seguro y recomendable, existen excepciones importantes. Aquellos pacientes con diabetes deben tener precaución con los picos de azúcar, y quienes padecen enfermedades renales deben controlar su ingesta de potasio, ya que a sus riñones les cuesta más procesarlo.
Asimismo, algunos medicamentos para la presión (como los inhibidores de la ECA o ciertos diuréticos) pueden elevar los niveles de potasio en sangre. Por ello, si se está bajo tratamiento farmacológico, lo ideal es charlarlo en la próxima consulta. Como alternativa, frutas como los kiwis, las naranjas y los arándanos también ofrecen grandes beneficios sin los mismos riesgos para ciertos perfiles de pacientes.






















