EN EL RECINTO. Bussi, minutos antes de que se inicide el discurso de Jaldo.
Tras el discurso del gobernador Osvaldo Jaldo en la apertura de sesiones ordinarias, el referente de Fuerza Republicana, Ricardo Bussi, lanzó duras críticas al considerar que la provincia presenció un balance puramente administrativo y carente de un programa de transformación real.
“Enumerar números no es gobernar. Administrar la inercia no es cambiar la realidad. Tucumán necesita reformas estructurales profundas, no un repaso autocomplaciente de gestión”, señaló el legislador.
Al analizar el apartado económico del mensaje oficial, Bussi relativizó la celebración del Gobierno sobre el orden de las cuentas públicas, argumentando que el equilibrio fiscal sin un desarrollo genuino se traduce en estancamiento. En ese sentido, advirtió que la provincia no puede conformarse con sobrevivir y calificó a los números mostrados por el Ejecutivo como una mera "contabilidad defensiva" si no vienen acompañados de crecimiento del sector privado, alivio impositivo, seguridad jurídica y reglas claras para atraer inversión.
Para el legislador republicano, los grandes ausentes de la jornada fueron la producción y el empleo. Señaló que el discurso careció de una agenda concreta para reducir la presión tributaria provincial, simplificar las regulaciones que asfixian a las pymes e impulsar inversiones productivas reales. “No escuchamos una sola reforma de fondo que cambie la estructura económica de Tucumán. Sin reforma del Estado, sin modernización laboral y sin incentivo real al que produce, no hay futuro”, disparó.
Bussi afirmó que la seguridad no se mide en discursos sino en la tranquilidad real en los barrios, mientras que la salud debe evaluarse por los turnos efectivos en hospitales funcionando y la educación por sus resultados de calidad, alejándose de los slogans políticos.
A modo de conclusión, el opositor fue categórico al diagnosticar que Tucumán arrastra un modelo agotado que desde hace décadas "administra pobreza en lugar de generar prosperidad".
Por ello, reafirmó que su espacio impulsará en el recinto una agenda innegociable basada en la reforma integral del Estado, la reducción del gasto improductivo, la baja sistemática de impuestos y una seguridad firme sin ambigüedades, rematando que la provincia "no necesita discursos optimistas, sino coraje político para cambiar de verdad".





















