El Gobierno nacional propone cambios a la Ley de Sociedades
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El Gobierno nacional envió ayer al Congreso un proyecto para reformar la Ley de Sociedades, buscando reducir controles estatales y otorgar mayor autonomía al sector privado.
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Impulsada por Federico Sturzenegger, la reforma elimina trabas burocráticas, digitaliza registros y crea 'Sociedades Automatizadas' operadas con Inteligencia Artificial.
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Esta iniciativa busca modernizar el clima de negocios en Argentina, permitiendo resolver conflictos bajo derecho extranjero y agilizando la creación y gestión de empresas.
Sturzenegger detalló los alcances de la iniciativa sobre Sociedades.
El Poder Ejecutivo Nacional anunció ayer que envió al Congreso una reforma sobre la Ley de Sociedades, la cual busca que las empresas tengan menos controles. Esto se suma al conjunto de proyectos que envió el Gobierno al Congreso en los últimos días. Entre ellos figuran el “Súper RIGI”, la Ley de lobby, la Ley de Ludopatía y la derogación de la Ley de Etiquetado Frontal. El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, explicó los puntos centrales de la Ley de Sociedades y el impacto que generará. “El proyecto nos mueve de un régimen rígido y anacrónico, construido sobre la desconfianza al sector privado, a un marco moderno basado en la autonomía, la libertad y la desregulación”.
Tutela del Estado
A través de sus redes, el funcionario indicó que se termina la “tutela del Estado” sobre “cómo los socios organizan sus negocios”. En ese sentido, las normas de ley pasan a ser “supletorias”, donde el estatuto manda. “Las restricciones estatales serán excepcionales y de interpretación restrictiva. Los registros públicos no podrán dictar resoluciones que limiten lo que la ley permite”, afirmó Sturzenegger. Otro tramo de la ley elimina las trabas burocráticas de los registros, en donde el objeto social “podrá ser amplio, plural y sin obligación de conexidad entre actividades”. “Y si no se consigna objeto en el estatuto, se entiende que la sociedad puede realizar cualquier actividad lícita. Esto es esencial en un mundo tan cambiante como el que vivimos”. También le otorga libertad a las empresas para que elijan si desean someter sus conflictos internos al derecho extranjero o mercantil internacional, y también podrán pactar cláusulas arbitrales en el estatuto para resolver controversias sin depender de la lentitud de la justicia. La digitalización entra como eje central: a partir de su aprobación, permitirá a las sociedades pasar a una “digitalización plena”, con domicilio electrónico, libros y registros digitales, asambleas a distancia, constitución de la sociedad por firma digital o electrónica, legajo digital público para cada empresa. Según el ministro, el expediente en papel “queda en la historia”.
La Inteligencia Artificial (IA) gana terreno y se introduce la “Sociedad Automatizada”. La opera mediante algoritmos o IA “sin requerir empleados para su operación ordinaria”.



















