Lo que era una olla a presión terminó por explotar. Newell's cayó 2-0 como local ante Rosario Central en una nueva edición del clásico rosarino y la derrota no quedó solo en el resultado.
Derrota, furia y represión: Newell’s cayó en el clásico y el "Coloso" estalló
El 2-0 de Rosario Central con goles de Ángel Di María y Enzo Copetti desató incidentes en el Parque de la Independencia. Hubo piedrazos, corridas y balas de goma en medio de un presente deportivo crítico y una crisis que no encuentra fondo.
REPRESIÓN. A la salida del partido, hubo una serie de conflictos entre los hinchas de Newell's.
Los goles de Ángel Di María y Enzo Copetti fueron el detonante de una reacción que se venía gestando desde hace tiempo. Tras el pitazo final en el Estadio Marcelo Bielsa, el malestar de los hinchas derivó en incidentes dentro y fuera del estadio.
En el Parque de la Independencia y sus alrededores se registraron corridas, piedrazos contra la policía y represión con balas de goma. Algunos simpatizantes se protegían con puertas de autos y maderas para lanzar proyectiles, mientras la caballería intentaba dispersar a los grupos más violentos. El clima fue de máxima tensión.
Durante el partido, el descontento ya se había hecho sentir. Los futbolistas volvieron a ser blanco de insultos -se escuchó con fuerza el clásico “jugadores, la c... de su madre”- y también hubo cánticos contra la Comisión Directiva encabezada por Ignacio Boero, presidente desde diciembre pasado.
El trasfondo es deportivo, pero también institucional. El equipo dirigido por Frank Darío Kudelka ganó apenas uno de los últimos 18 partidos y atraviesa un presente alarmante. Está último en la tabla anual y en la de los promedios solo supera a Gimnasia y Esgrima de Mendoza, Sarmiento de Junín, Aldosivi y Estudiantes de Río Cuarto.
Además, el dato que más duele: Newell’s no logra ganar el clásico como local desde hace 18 años, una racha que profundiza la herida en un partido que para la ciudad vale más que tres puntos.
En conferencia de prensa, Kudelka intentó poner el foco en la reacción interna. “Hoy estamos en el fondo del mar y hay que tener la valentía de llevar el escudo para arriba, hay que sacarlo a flote”, expresó. Y agregó: “No voy a fundamentarme en las pocas horas de trabajo, creía que podíamos darle una alegría a la gente, pero no se pudo”.
El próximo compromiso será ante Club Atlético Platense por la fecha 10 del Apertura, ya que la jornada 9 fue suspendida en medio de acusaciones de evasión impositiva que involucran a dirigentes de la Asociación del Fútbol Argentino.
En Rosario, la crisis dejó de ser solo futbolística. El clásico expuso una fractura profunda entre equipo, dirigencia e hinchas. Y el estallido en el Coloso fue la postal más cruda de un presente que exige respuestas urgentes.





















