El plantel de San Martín opinó sobre el parate del fútbol argentino: ¿cómo afecta la suspensión?

El equipo de Andrés Yllana se entrenó con intensidad en el complejo "Natalio Mirkin" mientras espera el regreso del torneo.

AL TROTE. Lucas Diarte, Nahuel Gallardo, Víctor Salazar y Ezequiel Parnisari no desvían el foco durante el entrenamiento. AL TROTE. Lucas Diarte, Nahuel Gallardo, Víctor Salazar y Ezequiel Parnisari no desvían el foco durante el entrenamiento.

El complejo “Natalio Mirkin” volvió a ser escenario de una mañana de trabajo intensa para San Martín. La confirmación del parate en el fútbol argentino -ratificado por la AFA- alteró el calendario, pero no modificó la rutina del plantel que conduce Andrés Yllana. El “Santo” se entrenó como si el partido frente a Temperley estuviera a la vuelta de la esquina, con una práctica dinámica en la que se escucharon indicaciones constantes y se respiró el clima habitual de competencia.

La jornada comenzó temprano. Tras la entrada en calor y los primeros movimientos físicos, el entrenamiento se dividió en distintos bloques de trabajo. Allí tomó protagonismo el “profe” Gustavo Zubeldía, que armó un circuito ofensivo de centros y definición para ajustar uno de los aspectos que el cuerpo técnico busca mejorar: la eficacia en los metros finales.

En uno de los arcos, defendido por Nahuel Manganelli, se repitió una escena varias veces durante la mañana. Desde los costados llegaban centros rasantes y envíos a media altura, mientras los delanteros y volantes ofensivos atacaban el área con remates rápidos. En ese grupo estuvieron Alan Cisnero, Luciano “Pupi” Ferreyra, Lautaro Ovando, Luca Arfaras, Elías López y Benjamín Borasi, todos rotando en los distintos roles del ejercicio.

Zubeldía no dejó pasar ningún detalle. Cada tanto frenaba la secuencia para corregir perfiles, indicar movimientos o pedir mayor precisión en los envíos. “¡Vamos de nuevo!”, se escuchó en una de las repeticiones, mientras los jugadores retomaban el circuito. La dinámica combinaba centros desde la banda con definición inmediata en el área, una práctica muy utilizada para trabajar la coordinación ofensiva.

A pocos metros, Yllana dirigía otra parte de la práctica con indicaciones a viva voz. Se paró cerca del círculo central y siguió de cerca los movimientos de Laureano Rodríguez, Kevin López, Nicolás “Fosa” Ferreyra, Ezequiel Parnisari y Guillermo Rodríguez, entre otros futbolistas que trabajaron en movimientos tácticos y circulación de pelota.

La práctica fue seguida de cerca por los dirigentes Rafael Ponce de León y Bruno Rocchio, que se ubicaron a un costado del campo para observar el trabajo del plantel.

Los pasos a seguir

El parate del torneo tiene su origen en el conflicto judicial que involucra a la AFA tras la denuncia presentada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) por presunta evasión impositiva.

En el caso de San Martín, la pausa aparece como una oportunidad para ajustar detalles. “Venimos muy bien en el torneo y estamos tratando de corregir algunas cosas. Este parate nos va a servir para seguir trabajando en el esquema y en lo que nos pide el técnico”, explicó Cisnero. “Gracias a Dios este año me está tocando sumar muchos minutos, que es para lo que uno trabaja. Estoy muy agradecido con la gente que me apoya y me da confianza”, aseguró.

Quien también habló fue Facundo Pons. “Uno siempre quiere convertir, pero lo importante es trabajar para el equipo. Ahora no se está dando el gol, pero seguimos trabajando para ayudar al grupo”, sostuvo el delantero, que destacó el apoyo de los hinchas en La Ciudadela. “Es muy lindo ver a toda la gente acompañando. San Martín es uno de los clubes que más gente lleva en la categoría y eso se siente mucho”, explicó. “Si fuese por nosotros lo jugamos al partido. Siempre queremos jugar”, agregó sobre el parate.

El capitán Darío Sand, por su parte, analizó el arranque del equipo en el torneo. “Considero que fuimos de menor a mayor en muchas de las cosas que nos pide Andrés. Todavía faltan detalles, pero las sensaciones son buenas. Buscamos hacer el juego que nos pide que es atacar a través del ‘5’”, señaló.  “Uno siempre quiere jugar, pero ahora toca aprovechar estos días para seguir entrenando y conocernos más como equipo”, agregó.

La actividad en el campo terminó cerca del mediodía. Sin embargo, la jornada no terminó ahí. Yllana decidió quedarse un rato más en el campo para observar a los juveniles del equipo liguista, con quienes organizó un fútbol reducido para analizar posibles alternativas que puedan sumarse al plantel profesional.

Más tarde, el grupo completo se trasladó hacia la pensión del club, en donde compartió el almuerzo en un clima distendido. Fue un cierre tranquilo para una mañana de trabajo exigente, en la que quedó claro que, aunque la pelota no ruede el fin de semana, en San Martín nadie afloja.

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