Pulgares arriba, sintonía total y una lapicera de souvenir: el "backstage" del encuentro Milei-Trump en Miami
En el lujoso resort de Doral, el Presidente se movió como un integrante más del círculo íntimo de la Casa Blanca. Risas con Marco Rubio, una reunión clave por el auxilio financiero y el elogio de Trump: "Subió como un cohete".
Javier Milei guarda un obsequio de recuerdo.
Con la puntualidad de un show de alto impacto, el telón rojo del salón anexo al "Grand Ballroom del Trump National Doral" se corrió a las 9.30. Javier Milei ingresó a la sala con la soltura de quien juega de local. No solo buscaba la foto con Donald Trump; buscaba ratificar su pertenencia al "círculo rojo" del poder republicano.
El desfile de saludos fue una muestra de la "alfabetización" política del Gobierno con Washington. Milei estrechó manos con el núcleo duro del gabinete: desde el influyente Marco Rubio (Estado) hasta Pete Hegseth (Guerra), pasando por Scott Bessent (Tesoro), el hombre que tiene en sus manos el auxilio financiero para la Argentina.
Mientras tanto el canciller Pablo Quirno hacía las presentaciones formales, Milei ya lucía su clásica pose de pulgares en alto junto al magnate.
Durante el discurso, Trump volvió a elegir a Milei como su ejemplo favorito de éxito electoral. "Iba un par de puntos abajo y subió como un cohete", lanzó el republicano desde el atril, al provocar la sonrisa del libertario, quien lo escuchaba en primera fila, inicialmente sin auriculares de traducción, hasta que Quirno lo asistió.
El cierre tuvo un tinte casi cinematográfico. Tras firmar la "coalición antinarco", Trump repartió las lapiceras de la firma entre los mandatarios.
Milei, tras bromear con el paraguayo Santiago Peña, guardó la suya en el bolsillo interno de su saco: un trofeo simbólico de una jornada donde la Argentina se ubicó, por orden alfabético y por afinidad ideológica, pegada a la bandera de los Estados Unidos.




















