DE LUJO. Los tucumanos aprovecharon para ver buen tenis durante toda la semana en Las Lomitas. FOTO Osvaldo Ripoll
Con un único partido, desde las 11 se dará el cierre del ITF M25 de Yerba Buena. La definición del cuadro de singles será entre el rosarino Luciano Ambrogi y la joya alemana Diego Dedura, que se disputarán no solo el trofeo, sino puntos vitales para el ranking ATP y un jugoso premio (más de U$S 4.500 para el campeón y alrededor de U$S 2.700 para el finalista).
Por un lado, Ambrogi (430°), de 22 años, llega con la misión de consagrarse finalmente en Tucumán. El oriundo de Rosario ya es un habitué en nuestra provincia: es la cuarta vez que nos visita, incluyendo dos finales de dobles en las que no pudo festejar. Ahora busca su revancha.
Con dos títulos M25 en Turquía en su haber, busca volver a acercarse a su mejor clasificación -estuvo entre los mejores 350 del mundo en agosto-. Su camino a la final fue una demostración de solidez: dejó atrás a Thiago Cigarrán (846°), Lorenzo Gagliardo (1012°), el chileno Bastián Malla (1322°) y Lorenzo Rodríguez (522°).
REVANCHA. El rosarino Luciano Ambrogi ya perdió dos finales de dobles en nuestra provincia y aspira a sacarse esa espina.
En la otra vereda se encuentra una gran promesa del tenis mundial: Diego Dedura. A sus escasos 17 años está ubicado en el puesto 291° del ránking ATP. El zurdo nacido en Berlín e hijo de padre chileno deslumbró a los asistentes con un nivel de juego abrumador. Dedura arriba a la instancia decisiva sin haber cedido sets. Venció a Fernando Cavallo (927°), Ezequiel Monferrer (985°), Carlos Zárate (576°) y el propio Máximo Zeitune (774°).
El adolescente ya quedó en la historia por ser el primer tenista de su clase (nacidos en 2008) que ganó un partido en un ATP 500, cuando venció a Denis Shapovalov, en aquel momento 29° del mundo.
PROMESA. Diego Dedura tiene solo 17 años y ya está entre los mejores 300 del mundo.
Más allá de los pergaminos, la clave del partido podría estar en la frescura física. Mientras que Ambrogi llega con desgaste acumulado por su participación en ambas modalidades (llegó a semifinales en dobles), el joven alemán ha pasado significativamente menos tiempo en cancha, lo que podría darle una ventaja en los peloteos largos y la recuperación. Dedura, quien parece destinado a ocupar un lugar en la élite mundial y ganó en diciembre su primer título profesional, buscará imponer su ritmo vertiginoso y seguir acumulando logros en su meteórico ascenso.























