ENTREVISTA. Dolores Fonzi dialogó con LA GACETA antes de ingresar al anfiteatro para la proyección. LA GACETA / FOTOS DE OSVALDO RIPOLL
A las 19.30 de ayer, la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Tucumán dejó de ser sólo un espacio académico. En la entrada, entre murmullos, caras ansiosas y celulares listos para una foto, aparecieron la abogada Soledad Deza y las actrices Dolores Fonzi y Camila Pláate. Hubo abrazos, felicitaciones y una cercanía que rompió cualquier distancia.
Y antes de ingresar al anfiteatro, LA GACETA habló con las protagonistas.
LLEGADA. Dolores Fonzi, Camila Platee y Soledad Deza ingresaron a la Facultad de Derecho para participar de la proyección de Belén. LA GACETA / FOTOS DE OSVALDO RIPOLL
“Lo estuvimos haciendo en el país, se estuvo en universidades, en colegios, estamos yendo… y lo importante es que se vean”, explicó Fonzi sobre el recorrido de la película. Y remarcó: “Colaborar con estos ámbitos para mí es súper importante y que la película se vea lo más que se pueda”.
En el contexto actual, la directora fue directa: “Creo que es una manera de resistencia la película de lo que habla… y la película está haciendo eso”. Incluso amplió el sentido más allá de la temática: “La resistencia viene desde ahí”.
La llegada a la Facultad de Derecho no fue un hecho aislado. “Era obvio que nos debíamos la gran proyección humana”, dijo. Y definió el momento como “un cierre, un broche de oro a todo el recorrido que tuvo la película”. También destacó el valor simbólico del lugar: “Estamos contentos de estar acá… orgullosos y contentos”.
Sobre la situación del cine, no dudó: “Me parece un desastre, están matando la cultura, la industria… hay mucha gente sin trabajo, es un momento desesperante”.
Desde otra perspectiva, Platee aportó el impacto en el público. “La gente sale agradecida… se sienten representados, se pueden identificar, salen con ganas de ser mejores abogados”, contó. Y agregó: “Es mucho más fácil desde una película… porque es algo didáctico y entretenido que desde lo teórico”.
Para la actriz, ahí aparece la potencia del cine: “La cercanía a ciertos temas que en general están invisibilizados… viste algo que por ahí te inspiró”.
TESTIMONIO. Dolores Fonzi y Camila Pláate dialogaron con LA GACETA antes de ingresar al anfiteatro para la proyección. LA GACETA / FOTOS DE OSVALDO RIPOLL
A las 20, el anfiteatro se llenó. Entre aplausos, las protagonistas bajaron las escaleras y se sentaron en la primera fila.
La proyección no fue lineal en sensaciones. Hubo momentos de risa que aliviaron la tensión, otros de incomodidad donde el silencio se volvió más pesado y escenas que emocionaron de forma directa.
PROYECCIÓN. La pantalla del anfiteatro de la Facultad de Derecho mostró Belén ante una sala llena que siguió la película entre silencios, risas y emoción. LA GACETA / FOTOS DE OSVALDO RIPOLL
La película avanzó entre esos contrastes, con un público atento, atravesado por lo que veía. Cada reacción: una sonrisa, un gesto serio, una mirada baja, fue parte de una experiencia compartida que se sintió en toda la sala.
El final llegó, hubo un instante suspendido, hasta que el aplauso creció y ocupó toda la sala mientras los créditos iban pasando.
Minutos después, entre aplausos y gritillos, Deza y Fonzi subieron al escenario. Desde allí, intercambiaron palabras y respondieron preguntas del público, generando un debate inesperado pero necesario.
AUDIENCIA. Fonzi, directora y protagonista de “Belén”, dialogó con el público que se acercó a ver el filme en el aula Magna de la Facultad de Derecho. LA GACETA / FOTOS DE OSVALDO RIPOLL
Ante la consulta de una estudiante sobre qué significaba proyectar la película en la Facultad de Derecho, Fonzi se mostró emocionada y señaló que no hay mejor cierre que ese, en ese lugar donde ya habían estado tiempo atrás.
Deza sumó otra mirada: en un momento en que la universidad pública está tan cuestionada, estos espacios son una forma de celebración y también de esperanza.
El aplauso volvió. Esta vez, más consciente.



















