REPORTE. Dessein lee el informe sobre la situación de la libertad de prensa.
En el marco de su Junta de Directores realizada en Buenos Aires, la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa) presentó ayer su informe semestral sobre la situación de la libertad de prensa en el país. La lectura del documento estuvo a cargo de Daniel Dessein, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa de la entidad.
El informe, titulado “La democracia y la libertad requieren del diálogo”, subraya que la calidad del sistema democrático depende del intercambio de ideas, el contraste de opiniones y la posibilidad de que las distintas voces se expresen en un marco de respeto institucional.
En ese sentido, destaca el rol del periodismo profesional como un actor central para garantizar el acceso a información relevante y someter a escrutinio público las decisiones de interés colectivo.
Adepa advierte que el clima del debate público se ve afectado cuando predominan la descalificación, la estigmatización o las presiones sobre periodistas y medios. En ese contexto, enfatiza que la crítica al trabajo periodístico es legítima, pero debe desarrollarse sin mecanismos que condicionen el ejercicio libre de la actividad informativa.
El documento pone el foco en la creciente fragmentación y en la aceleración del ecosistema comunicacional, factores que, según la entidad, refuerzan la tendencia a simplificar el debate público.
Frente a ese escenario, sostiene que la defensa de la libertad de prensa no solo protege a periodistas y medios, sino también el derecho de la sociedad a recibir información plural y a participar de una conversación pública abierta.
Episodios negativos
En su segunda parte, el informe repasa una serie de episodios registrados durante el semestre. Entre ellos, menciona la persecución y retención de un equipo del diario La Nación en Formosa; el hostigamiento y las amenazas contra el periodista Alejandro Alfie; la agresión al camarógrafo Gerardo Galarza en Chaco; y la detención y lesiones sufridas por el camarógrafo Facundo Tedeschini mientras cubría una protesta frente al Congreso. Asimismo, se consignan expresiones descalificadoras de funcionarios hacia periodistas y la preocupación por iniciativas oficiales que podrían derivar en mecanismos de estigmatización o presión indirecta sobre el periodismo.
En ese punto, Adepa manifestó inquietud por la creación de la Oficina de Respuesta Oficial, al considerar que podría afectar el clima de debate público si se utiliza con una lógica acusatoria.
La entidad recordó que, si bien los gobiernos tienen derecho a difundir información institucional, la respuesta a la desinformación no debe basarse en la imposición de una “verdad oficial”, sino en la existencia de un ecosistema plural de medios libres, profesionales e independientes.
El informe concluye que, en última instancia, es la sociedad la que evalúa la credibilidad de la información y el desempeño del periodismo, y reafirma la necesidad de fortalecer el diálogo como condición indispensable para la vida democrática.





















