Murió Michel Rolland, el enólogo francés que impulsó el vino argentino y dejó su huella en los Valles Calchaquíes

El mundo de la vitivinicultura está de luto. Michel Rolland, el consultor más influyente de la industria, falleció este viernes a los 78 años. Su legado en Mendoza y Salta transformó el Malbec en un ícono global.

Murió Michel Rolland, el enólogo francés que impulsó el vino argentino y dejó su huella en los Valles Calchaquíes Murió Michel Rolland, el enólogo francés que impulsó el vino argentino y dejó su huella en los Valles Calchaquíes

Michel Rolland, el hombre que cambió para siempre el destino del vino en Argentina, falleció este viernes a los 78 años a causa de un infarto fulminante. La noticia fue confirmada por la Bodega Rolland, su emprendimiento personal en el Valle de Uco, Mendoza, a través de un emotivo comunicado en redes sociales.

“Michel nos dejó hoy. Aún estaba lleno de energía, proyectos y planes de viaje. Puede ser que su corazón se vio abrumado por esa vida ajetreada que tanto amaba”, expresaron desde la bodega ubicada en Tunuyán. Sus allegados lo definieron como un "pionero en su profesión" y un "bon vivant" que "eligió partir como una estrella fugaz, sin sufrimiento".

La mística de Cafayate: el origen de una revolución

La historia de Michel Rolland en Argentina comenzó con un malentendido idiomático y un viaje a lo desconocido. En noviembre de 1987, mientras aún residía sobre su laboratorio en Libourne, recibió una llamada desde España. Al otro lado de la línea, Arnaldo Etchart intentaba explicarle, mediante una operadora, su deseo de que aquel joven y ya respetado enólogo francés conociera sus viñedos en el norte argentino. Rolland, que apenas balbuceaba el castellano, aceptó el desafío con la curiosidad de quien emprende un viaje exótico al "país del tango", sin sospechar que estaba a punto de encontrar su segunda casa.

Su llegada a Buenos Aires fue el preludio de una gran amistad. En una cena en el Jockey Club, rodeado de figuras como el periodista Miguel Brascó, Rolland y su esposa Dany probaron los primeros vinos de la familia Etchart. Pese a las imperfecciones de temperatura y los ligeros defectos técnicos de la época, la intuición del francés fue más fuerte que la crítica. Al día siguiente, el clan Etchart lo guio hacia el corazón de Salta.

Junto a Arnaldo Echat y su hijo Marcos Junto a Arnaldo Echat y su hijo Marcos

Atravesar las quebradas de rocas esculpidas por la erosión y castillos de arena fue una experiencia transformadora para Rolland. Al llegar a Cafayate, se encontró con un pueblo detenido en el tiempo, a los pies de la precordillera y a 1.700 metros de altura, donde los viejos toneles bordeaban el camino y las viñas crecían bajo el sistema de parral. Allí, en la casa familiar junto a la Bodega Etchart, fue recibido por una "tribu alegre" liderada por Arnaldo, Hebe, Sergio y Sofía. La calidez humana suplió la barrera del lenguaje y selló una alianza profesional que profesionalizó el vino de la región.

El paso de Rolland por Cafayate no fue solo técnico; fue espiritual. Se propuso aprender español para comunicarse directamente con aquellos trabajadores y amigos, entendiendo que el intercambio por traductor era demasiado frío para la pasión que compartían. En 1988, comenzó a asesorar formalmente a la bodega, pero el hito definitivo llegaría una década después. Tras la venta de la empresa familiar, los Etchart se retiraron a Yacochuya, un paraje salvaje y difícil de alcanzar, ubicado a 2.030 metros de altura.

Murió Michel Rolland, el enólogo francés que impulsó el vino argentino y dejó su huella en los Valles Calchaquíes

En ese rincón mágico, poblado de viejos Malbecs plantados en 1915 y custodiado por cardones milenarios, Rolland decidió dar un paso más allá de la consultoría y convertirse en socio. En 1999 nació San Pedro de Yacochuya, una bodega que capturó la esencia del sol salteño en botellas de una potencia y elegancia inéditas. Aquel vino, con su icónica etiqueta del cactus, fue la prueba final de que Argentina podía producir vinos de clase mundial en las condiciones más extremas.

Murió Michel Rolland, el enólogo francés que impulsó el vino argentino y dejó su huella en los Valles Calchaquíes

Más tarde, su trabajo se expandió hacia Valle de Uco, donde participó en desarrollos como Clos de los Siete, contribuyendo a posicionar a la Argentina en el mapa mundial del vino.

Además de su labor técnica, Rolland se caracterizó por su entusiasmo por la vida: la gastronomía, los viajes, el golf y la cultura formaban parte de su día a día. “Amaba la vida, vivió varias con mucho entusiasmo”, destacaron desde su entorno.

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