De la herencia de Ricardo Le Fort al respeto por Tarucas: el desafío de Peman en Yacaré XV
El nuevo head coach de la franquicia paraguaya transita su primer gran examen al frente del equipo: entre el legado que dejó Ricardo Le Fort, un plantel en plena reconstrucción y la exigencia de un Tarucas sólido, Yacaré XV buscará dar el golpe este sábado en Corrientes.
Ramiro Peman, head coach de Yacaré, habló en la previa al partido frente a Tarucas. Benjamín Papaterra/LA GACETA.
Ramiro Peman transita uno de esos momentos bisagra que marcan una carrera. Con pasado en el Club Pueyrredón y una sólida formación dentro del sistema de la Unión Argentina de Rugby -donde trabajó como analista desde 2018 hasta 2023 en estructuras como Jaguares, Jaguares XV y Los Pumitas-, el entrenador argentino asumió este año como head coach de Yacaré XV. No se trata de un salto abrupto, sino de una evolución lógica: en 2023 había comenzado como entrenador de ataque de la franquicia paraguaya, con la que ya acumula tres temporadas en el Súper Rugby Américas. Ahora, le toca conducir el proyecto desde otro lugar, con mayor responsabilidad y una mirada integral.
En ese contexto, Yacaré XV se prepara para un nuevo desafío: mañana, desde las 16.45, enfrentará a Tarucas en el club Aranduroga de Corrientes. Será un partido que no solo pondrá a prueba lo deportivo, sino también el proceso de construcción de un equipo que todavía busca su identidad en medio de un recambio profundo.
- ¿Qué significa para vos este paso de asistente a head coach?
- Estoy muy contento, obviamente. Es un desafío grande y una responsabilidad mayor. La confianza que me dieron desde la Unión, tanto Gustavo como Diego, fue clave para aceptar. Pasar de asistente a head coach cambia mucho, sobre todo en el volumen de trabajo y en la toma de decisiones. Pero siento que es parte de un crecimiento natural en mi carrera. Lo encaro con la misma energía de siempre, sabiendo que me voy a equivocar, pero entendiendo que eso también es parte del aprendizaje.
- ¿Cómo fue el proceso hasta llegar a este lugar?
- Se fue dando de manera paulatina. Desde que arranqué en 2018 como analista, fui creciendo, sumando experiencias, trabajando con distintos entrenadores. Siempre traté de absorber todo lo que podía. Me tocó estar en equipos de alto nivel y eso te forma. Después, cuando tuve la oportunidad de venir a Paraguay, también fue un desafío importante. Y hoy estar acá es una consecuencia de todo ese recorrido.
- Compartiste staff con Ricardo Le Fort, un referente tucumano. ¿Qué te dejó ese vínculo?
- Con Ricardo ya nos conocíamos desde Los Pumitas en 2018. Eso hizo que cuando llegué en 2023 no arrancáramos de cero. Ya había una relación, una afinidad que ayudó mucho en el día a día. Él tiene una impronta muy marcada, sobre todo en lo que son las formaciones fijas, algo muy propio del rugby tucumano. Pero también es muy abierto a escuchar propuestas, siempre que estén bien fundamentadas. Creo que logramos un buen equilibrio en esos años y el equipo creció mucho.
- ¿Cómo describís el presente del rugby paraguayo?
- Es muy distinto a lo que se vive en Argentina. El rugby argentino es único en su forma de vivirse. El paraguayo está en crecimiento, en desarrollo. Hay clubes como San José y CURDA que compiten en el Regional del NEA y que están más estructurados, con más jugadores e infraestructura. Pero el resto también empuja desde abajo, con mucho esfuerzo. Es un rugby muy a pulmón, pero con la misma esencia: formar personas, generar vínculos y hacer que los chicos crezcan.
- Armar un plantel en una franquicia como Yacaré no debe ser sencillo…
- No, es un rompecabezas. Nos apoyamos mucho en lo que conocemos, en el rugby argentino, en contactos con entrenadores de otras franquicias. Hablamos con gente de Tucumán, de Buenos Aires, vemos mucho material. Yo, por ejemplo, sigo mucho la Primera A de la URBA, también el Top 14. Armamos un Excel enorme con opciones por puesto, analizamos videos, vemos fortalezas y debilidades. Pero también es clave lo humano: los chicos conviven durante meses, entonces necesitamos buenos compañeros, no solo buenos jugadores.
- Llegan al partido ante Tarucas con cuatro derrotas consecutivas. ¿Cómo analizás ese momento?
- Es una situación particular. Este año tuvimos mucho recambio: se fueron jugadores importantes, incluso el capitán, y llegaron muchos chicos nuevos, sobre todo de Argentina. Eso hace que el equipo esté en formación, que tenga que ir madurando con el correr de los partidos. Lo que más bronca da es que tres de esas derrotas fueron muy ajustadas. En Chile íbamos ganando hasta el final, en Brasil tuvimos la última para empatar y no se dio, y en otro partido también se nos escapó sobre el cierre. Podríamos haber ganado varios.
- ¿Qué les está faltando para cerrar esos partidos?
- Madurez, sobre todo. Templanza en los momentos finales, cabeza fría para tomar mejores decisiones. Hoy estamos siendo competitivos, eso es lo positivo. Pero en este nivel, si no cerrás bien los partidos, lo pagás. Igual confiamos en el proceso. Hablamos mucho de “picar la piedra”: seguir insistiendo, porque en algún momento se va a romper.
- ¿Qué esperás del cruce ante Tarucas en Corrientes?
- Primero, estamos muy agradecidos por cómo nos recibieron. La verdad que las condiciones son espectaculares. En lo deportivo, es un gran desafío. Sabemos que salir de nuestra cancha nos cuesta, porque ahí nos hacemos fuertes. Pero también está bueno salir, adaptarse a otro contexto. Tarucas es un equipo muy completo: tiene un scrum muy dominante, un line sólido, un maul peligroso y también muy buenos jugadores en el juego abierto. Es un rival exigente.
- ¿Creés que este tipo de partidos también ayudan al crecimiento del rugby en la región?
- Sin dudas. Todo suma. El hecho de que clubes paraguayos jueguen el Regional del NEA, que se generen estos cruces, que haya difusión… todo ayuda a que el nivel suba. Nosotros sentimos que Yacaré representa no solo a Paraguay, sino a toda la región. Y este tipo de partidos forman parte de ese crecimiento.
- En lo personal, ¿tenés algún objetivo o sueño a futuro?
- Nunca fui de ponerme metas muy concretas. Siempre traté de trabajar al máximo y aprender de los que tenía al lado. Pero si me preguntás hoy, claro que me gustaría ir a un Mundial como entrenador o llegar a Los Pumas. Igual sé que es un camino largo, que no depende solo de hacer bien tu trabajo. Por eso trato de enfocarme en el día a día.



















