La Semana Santa 2026 se perfila como una oportunidad ideal para una escapada. Al coincidir con el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, el calendario regalará un fin de semana extra largo de cuatro días. Es el momento ideal para que los viajeros argentinos realicen una pausa distinta, y Paracas, en Perú, emerge como una propuesta muy atractiva.
Con vuelos desde Buenos Aires, Rosario, Salta, Córdoba, Mendoza e Iguazú hacia Lima, llegar es sencillo. Desde la capital peruana, el trayecto hacia Paracas dura entre tres y cuatro horas, un viaje por carretera que atraviesa maravillosos paisajes costeros del Pacífico.
Una vez allí, el destino despliega una propuesta para todo tipo de viajeros: playas de aguas tranquilas, miradores naturales, museos y una reserva protegida. La oferta de alojamiento acompaña esta diversidad, con opciones que van desde hospedajes para mochileros y propuestas boutique hasta exclusivos hoteles cinco estrellas con vista al mar.
Naturaleza y paisajes únicos en Paracas
Paracas es un pequeño pueblo portuario ubicado en la provincia de Pisco, en la región Ica, al sur de Lima. Una de sus grandes joyas es la Reserva Nacional de Paracas, un lugar único en la costa del Perú, debido a su excepcional diversidad biológica y a su particular belleza paisajística en la que resaltan imponentes acantilados, playas de aguas turquesa e infinidad de aves.
En este lugar se encuentra la única playa de arena roja que existe en Sudamérica, y una de las cinco que hay en todo el mundo. Su color es resultado de la erosión de rocas de origen volcánico que se dio durante miles de años. La combinación del mar color turquesa con la arena roja y un borde de tierra color amarillo hicieron que Playa Roja sea catalogada por National Geographic como una de las siete maravillas naturales de Sudamérica. Su belleza única ha convertido a este atractivo en uno de las más instagrameables de la reserva.
Otro de sus atractivos icónicos es La Catedral, una formación rocosa que simula la cúpula de una catedral, la cual fue moldeada por siglos de erosión marina y fuertes vientos. Se la puede observar desde uno de los miradores de la reserva. Muy cerca a este punto, el mirador de playa Supay invita a apreciar uno de los acantilados más impresionantes que tiene esta área protegida.
Los bañistas, además, pueden pasar el día en algunas de sus playas, como Yumaque, Raspón y La Mina, la más conocida por sus aguas de color turquesa. Además, la Reserva Nacional de Paracas cuenta con más de doscientas especies de aves, por lo que los visitantes tienen la oportunidad de apreciar su vuelo y belleza durante todo su recorrido.
Dentro de sus 335 mil hectáreas también se encuentra el Museo Julio C. Tello, que exhibe una importante colección de la cultura Paracas, una de las más significativas de Perú durante la época preinca, que se desarrolló en la zona donde se encuentra la reserva. El lugar cuenta con nueve salas donde se exhiben cerámicas, textiles, momias y restos funerarios. Además, en el mismo lugar está el Centro de Interpretación de la reserva donde se puede obtener mayor información sobre la fauna que habita esta área protegida.
Fauna marina en las Islas Ballestas
Si se está en Paracas también se recomienda visitar las Islas Ballestas, un grupo de formaciones rocosas en medio del Pacífico que actúan como santuarios para grandes poblaciones de aves y animales marinos. Los visitantes son trasladados en embarcaciones hacia estas islas, donde se alojan colonias de lobos marinos, pingüinos de Humboldt y una enorme variedad de aves. Durante el recorrido se hace una parada en El Candelabro, un enigmático geoglifo de más de 170 metros de largo y más de 2500 años de antigüedad.
Paracas también ofrece a los viajeros una exquisita y variada oferta culinaria, que se basa, principalmente, en platos marinos, entre los que destaca el pejerrey como principal insumo. Su oferta de hoteles también es amplia, y varios de ellos cuentan con piscinas, restaurantes con gastronomía de primera, spas y habitaciones con vista al mar. Incluso en algunos de ellos se pueden realizar actividades náuticas como kayak y kitesurf.
La experiencia en este fascinante destino del sur peruano es perfecta para familias, parejas o viajeros en solitario que buscan algo diferente al turismo convencional, y prefieran vivir momentos inolvidables en un área natural de gran valor y belleza.
Datos importantes
El horario de ingreso a la Reserva Nacional de Paracas es de 9 a 16 hs y las entradas pueden comprarse a través de la web del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado en Perú (SERNANP), o directamente en el lugar. En tanto, el Museo Julio C. Tello puede visitarse de martes a domingo, de 9 a 17 hs, y para las Islas Ballestas se recomienda tomar este tour entre las 8 y 10 hs porque a esa hora el mar es más tranquilo y con menor viento.




















