Las predicciones sobre el colapso del empleo por IA no se cumplieron
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Franco Scapin desestimó el colapso laboral por IA previsto por líderes de OpenAI y Anthropic, ya que las tasas de desempleo en EE.UU. se mantienen bajas pese al avance tecnológico.
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Empresas tecnológicas justificaron despidos con la IA para inflar su valor bursátil, pero estudios de Yale demuestran que el uso actual es mayormente de apoyo y no de reemplazo total.
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El fenómeno se perfila como una reconfiguración de habilidades y perfiles profesionales. Se espera un enfoque en la productividad gradual en lugar de una crisis laboral sistémica.
"Hace un año, los hombres que construyen la inteligencia artificial predecían el fin del trabajo tal como lo conocemos. Hoy, estas mismas personas cambiaron el discurso. Los datos no les dieron la razón", afirmó el ingeniero en sistemas especializado en IA, Franco Scapin.
Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, proyectó en mayo de 2025 una tasa de desempleo en Estados Unidos de entre el 10% y el 20% en un plazo de uno a cinco años. Hoy esa tasa se ubica en 4,3%. Sam Altman, al frente de OpenAI, anticipó que los agentes de IA se incorporarían masivamente a la fuerza laboral durante 2025. Tampoco ocurrió.
Scapin señaló que ambos moderaron el tono justo cuando sus empresas se acercan a los mercados bursátiles. Anthropic prevé su salida a bolsa para fines de 2026. OpenAI sigue el mismo camino.
Despidos reales, colapso inexistente
En el primer trimestre de 2026, las tecnológicas estadounidenses anunciaron 81.747 despidos, el número más alto desde 2024. El 47,9% fue atribuido por las propias empresas a IA y automatización. Amazon eliminó 16.000 puestos corporativos. Oracle, entre 10.000 y 30.000. Meta, 8.000.
Sin embargo, ese mismo trimestre la división de nube de Amazon creció un 24%, el ritmo más alto en 13 trimestres. El Laboratorio de Presupuesto de la Universidad de Yale no encontró diferencias estadísticamente significativas en empleo entre sectores expuestos a IA y sectores no expuestos, desde el lanzamiento de ChatGPT hasta marzo de 2026.
"El jobpocalypse es narrativa sin evidencia", sentenció Scapin.
El especialista, también fundador de Rocbird, retomó una observación del especialista Andrew Ng: el relato del colapso laboral es funcional a intereses concretos. Las empresas de IA anclan sus precios a los salarios de los empleados que supuestamente reemplazarán. Cuanto más disruptiva suena la tecnología, más alta es su valuación.
Scapin agregó otra capa al argumento. "Decirle a un CEO 'reemplazá a tus empleados' es más poderoso que decirle 'ayudá a tus ingenieros a ser más productivos'. El dramatismo vende. El gradualismo no", expresó.
Las compañías que despidieron personal pospandemia -cuando la contratación fue excesiva y el capital, barato- encontraron en la IA una justificación más conveniente que reconocer el sobreempleo. Marc Benioff, director ejecutivo de Salesforce, fue explícito tras eliminar 4.000 puestos de atención al cliente: "Necesito menos cabezas".
Transformación sin apocalipsis
Scapin no niega que el cambio sea real. Reconoce que tareas desaparecen, que los perfiles se rediseñan y que habilidades que tenían valor lo pierden. Pero distingue ese proceso del colapso civilizatorio que algunos ejecutivos instalaron para vender tecnología, justificar despidos o inflar valuaciones antes de salir a bolsa.
El propio índice económico de Anthropic -la empresa que más tiene para ganar con la narrativa del reemplazo- indica que el 52% del uso de su modelo Claude corresponde a tareas de apoyo, no de sustitución.
"Los modelos de lenguaje no leen el futuro. Quedó demostrado que tampoco sus creadores", cerró Scapin.



















