Centro de Investigación Nuclear cerca de la ciudad de Dimona. FOTO ÁMBITO
Un ataque con proyectiles atribuido a Irán alcanzó la ciudad de Dimona, en el sur de Israel, lo que activó un amplio operativo de emergencia y dejó al menos 40 personas heridas. La ofensiva impactó en una zona de alto valor estratégico, donde se ubica una de las principales instalaciones vinculadas al programa nuclear israelí.
De acuerdo con reportes oficiales, equipos del servicio de emergencias Magen David Adom (MDA) acudieron al lugar tras la caída de los proyectiles. En Dimona y en la cercana Yerucham se detectaron impactos de fragmentos tanto de misiles como de interceptores del sistema de defensa aérea.
Inicialmente se habían informado unos 20 heridos, pero con el correr de las horas la cifra se elevó a al menos 40 afectados. Según el MDA, la mayoría presenta lesiones leves por metralla, además de casos de personas que resultaron heridas mientras buscaban refugio y cuadros de ansiedad.
Entre los lesionados, un niño de 10 años fue reportado en estado moderado por heridas provocadas por fragmentos. El ataque también causó daños en estructuras urbanas y motivó el despliegue de equipos de rescate para asistir a los afectados y evaluar posibles riesgos adicionales.
Dimona posee un valor estratégico clave, ya que allí funciona el Centro de Investigación Nuclear del Néguev, considerado la principal instalación nuclear de Israel. Hasta el momento, no se reportaron daños oficiales en ese complejo.
En paralelo, Irán había lanzado más temprano un ataque aéreo contra la base británico-estadounidense de Diego García, en el océano Índico, a unos 4.000 kilómetros de distancia. Aunque los misiles balísticos no habrían alcanzado el objetivo, la acción generó preocupación en Europa por el alcance del armamento iraní, consignó el diario "Ámbito".
El episodio sugiere que la República Islámica dispone de capacidades de ataque de mayor alcance que las reconocidas hasta ahora, lo que reconfigura la evaluación estratégica sobre su poder militar. Según informó The Wall Street Journal, Irán disparó recientemente dos misiles balísticos hacia la base de Diego García, hecho que fue posteriormente confirmado por el Reino Unido, que este sábado condenó los “ataques temerarios”.
Por otra parte, el ejército de Estados Unidos aseguró haber reducido la capacidad de Irán para amenazar el estrecho de Ormuz tras un bombardeo sobre una instalación subterránea donde, según Washington, se almacenaban misiles de crucero.
Desde el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), el almirante Brad Cooper detalló que la operación afectó tanto la infraestructura principal como componentes clave del sistema de vigilancia iraní. “No solo destruimos la instalación, sino que también acabamos con sitios de apoyo de inteligencia y repetidores de radar de misiles que se utilizaban para monitorear los movimientos de los barcos”, afirmó.


















