Juan Ávila, el tucumano que hoy dirige en Yacaré y apuesta al crecimiento del rugby paraguayo

Formado en Lince y con pasado en el seleccionado tucumano y el Súper Rugby Américas, el entrenador analizó la derrota ante Tarucas, su vida en Paraguay y el proceso de construcción del equipo.

Juan Ávila forma parte del staff de Yacaré XV. Juan Ávila forma parte del staff de Yacaré XV. Benjamín Papaterra/LA GACETA.

Juan Ávila volvió a cruzarse con Tucumán, pero esta vez desde otro lugar. No como jugador, sino como uno de los entrenadores de Yacaré XV. En Corrientes, frente a Tarucas, el tucumano vivió un partido especial: por los rivales, por los nombres conocidos y por todo lo que representa su historia dentro del rugby.

Formado en Lince, Ávila construyó una carrera que lo llevó por distintos escenarios. Jugó el Regional con el “Gris”, el Campeonato Argentino con Tucumán, tuvo su paso por la URBA con Lomas Athletic y también formó parte de la Superliga Americana (hoy Súper Rugby Américas) con Olimpia Lions. En 2023 disputó su último partido con Lince, en la Liguilla de Reclasificación frente a Jockey, y cerró una etapa con la tranquilidad de no tener cuentas pendientes.

“Fue muy especial”, reconoció tras el partido. “He jugado con varios de los chicos que estaban enfrente, como Álvaro (Galindo), y se hace una sensación rara. Lo disfruté, lo viví intenso, pero lamentablemente no se nos dio”, contó.

Desde hace cinco años, su vida está en Paraguay. Un cambio profundo que implicó dejar atrás familia, amigos y club. “Es difícil, no es fácil irse de Tucumán. Pero en Paraguay me recibieron muy bien, me hicieron sentir parte y eso ayudó mucho”, explicó. En ese proceso, también fue clave compartir el camino con otros tucumanos, como Ricardo Le Fort, que hicieron más llevadera la adaptación.

Hoy, Ávila forma parte de un proyecto que apunta al desarrollo integral del rugby paraguayo. Desde las bases hasta el alto rendimiento. “Se está trabajando muy bien, sobre todo en juveniles. El año pasado jugamos una final con la M18 y ahora hay chicos que están compitiendo por un lugar en el Mundial. Hay un proceso claro”, señaló.

Ese crecimiento también se refleja en Yacaré XV. De un plantel con mayoría de extranjeros en sus inicios, el equipo pasó a tener una base sólida de jugadores paraguayos. “Hoy tenemos entre 30 y 35 jugadores locales y un grupo más reducido de extranjeros. La idea es seguir formando y potenciando eso”, explicó.

En cuanto al juego, el entrenador reconoce una influencia clara. “Intentamos imprimir una impronta tucumana: un equipo agresivo, combativo, que vaya al frente”, afirmó. Sin embargo, también admite que el proceso aún está en construcción.

“Nos está costando sostener los partidos. Por momentos tenemos muy buenos primeros tiempos, por momentos muy buenos segundos, pero no logramos completar los 80 minutos”, analizó. “Estamos buscando consolidar líderes, que aparezcan más voces dentro del equipo. Eso lleva tiempo”, agregó.

La derrota ante Tarucas volvió a dejar sensaciones encontradas. Yacaré mostró reacción, carácter y capacidad para competir, pero otra vez se quedó en la puerta. “Se nos están escapando partidos por detalles. Pero también estamos sumando puntos bonus, y eso a la larga es importante”, explicó.

A pesar de los resultados, Ávila no pierde la calma. Sabe que el camino es largo y que el crecimiento no siempre es lineal. “Venimos trabajando mucho. Estoy convencido de que la victoria va a llegar y va a ser importante para el grupo”, aseguró.

En Corrientes, rodeado de caras conocidas y recuerdos, el tucumano volvió a sentirse cerca de casa. Pero su presente está en Paraguay. Y desde ahí, sigue construyendo.

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