EN ACCIÓN. Los músicos de Kid's, Juan Naciff y Mateo López, durante el recital del sábado por la noche.
Algo tiene Kid’s, la floreciente banda tucumana. Tiene algo de jazz, de rock y bastante de fuerza su estilo. Algo tiene Kid’s en sus canciones de otros artistas cuyas voces se oyen, pero es tan claro que algo tiene Kid’s, que ya las hicieron casi suyas. “Algo tiene Kid’s”, pensaron, meditaron y concluyeron las autoridades de Warner Music quienes les firmaron un contrato hace poco. Algo tiene Kid’s, que fue citado a tocar al canal de streaming OLGA, hace un par de semanas para tocar en vivo y provocar todo tipo de comentarios en una de las plataformas más populares del país. Algo tiene Kid’s que hizo que el drástico cambio de sede para su primer recital pos contrato no haya afectado en nada a su show. Algo tiene Kid’s que hace que aunque ellos sean unos “niños” de entre 19 y 27 años, los “viejos” de 40 no nos sintamos viejos en su recital.
Algo tienen Juan Naciff (27), Mateo López (19), Camilo López (21) y Lucas Daniel (24), que hace que su show del fin de semana pueda abanicarse entre varios microclimas: atrás, donde se vende el alcohol y se fuma constantemente, no deja de ser un recital en una noche de sábado. Adelante, los padres de los chicos de la banda disfrutan en primera fila de la música de sus hijos. Se respiran varios ambientes: nocturno y familiar. La mezcla es siempre tierna, pero además pasará a ser más que acertada cuando los variados invitados musicales vayan subiendo al escenario.
El recital arranca con ellos caminando entre el público. Saliendo de atrás del espacio designado para la gente en La Gesta Cultural (avenida Alem 747), para abrirse paso mientras, de fondo, suena una melodía sintetizada. Nadie de ellos toma el centro del escenario. Se ubican en una especie de U (o C).
Cómo fue el recital
Los primeros temas son algunas de sus reversiones que los pusieron en la primera plana de la escena: canciones de Duki, Nicky Nicole, Shakira, Nathy Peluso, entre otros. Luego, los Kid’s empiezan a recibir visitas: cantantes de diferentes estilos que se acoplan a la banda aún cuando la diferencia de estilos para ser mucha. La primera es la jujeña Ain Barrionuevo y después será el turno de Ignacio Cuéllar.
PANORÁMICA. Una foto desde atrás, con el escenario de fondo y los músicos ubicados a los costados.
En un momento, aquel centro del escenario se convierte en una plataforma rapera. Los músicos mantienen una melodía durante 30 minutos mientras jóvenes (y no tanto) del público se suben a rapear. A “trapear”, dirán otros. Cada uno sube con una fuerza superior a la del anterior y quedan elevados en un púlpito callejero, urbano y nada celestial.
En la última parte del recital, la banda llama a Franco Barrionuevo, el folclorista chaqueño con más de 20 años en los escenarios tradicionales de ese tipo de música. El cantautor dice unas palabras antes de empezar y agradece que sus canciones vayan a ser escuchadas con el “filtro” de los Kid’s. La mezcla es rara incluso hasta confunde, pero hay fanáticos de Barrionuevo que cantan sus canciones y celebran la nueva versión. En un confuso episodio: todos terminamos aprendiéndonos el estribillo de una melosa canción y cantando con la fuerza que la situación ya ha impuesto.
“Para el final vamos con lo que nos trajo hasta aquí”, anuncian. Se trata de un mix de canciones también reversionadas, las primeras que pegaron. Algo tiene Kid’s y está claro que son muchas cosas, pero que ese “algo” es especial. Muy especial.



















