“Era todo mentira”: el relato de tres gitanas que dejaron la adivinación y contaron el engaño

“Ahora conocimos a Jesús y no lo hacemos más”, contó Sonia, una de las mujeres. Sucedió en Buenos Aires.

La historia de tres gitanas que vendían falsos servicios de adivinación, se arrepintieron y cuentan en qué consiste el negocio. La historia de tres gitanas que vendían falsos servicios de adivinación, se arrepintieron y cuentan en qué consiste el negocio. (Foto: Telenoche).
Hace 1 Hs

Tres mujeres de la comunidad gitana reconocieron públicamente haber ofrecido durante años falsos servicios de adivinación y lectura de manos, una práctica que —según relataron— formaba parte de una tradición familiar transmitida de generación en generación. En un testimonio brindado a Telenoche y publicado por TN, explicaron que su decisión de abandonar esa actividad estuvo motivada por un cambio espiritual: “Ahora conocimos a Jesús y no lo hacemos más”, afirmó Sonia, una de las protagonistas.

De acuerdo con su relato, el aprendizaje no respondía a técnicas formales sino a la repetición de conductas observadas desde la infancia. “Lo aprendí de mi tía, de mi mamá. Es algo que se va escuchando, una cultura de años”, explicó Sonia. Las mujeres señalaron que durante décadas muchas personas acudieron a ellas buscando respuestas sobre problemas de salud, amor o dinero, impulsadas por la creencia en fuerzas sobrenaturales.

Sin embargo, fueron categóricas al desmentir la veracidad de esas prácticas. “¿Existe eso? No. Es toda mentira”, reconocieron. También detallaron cómo operaba el engaño: desde discursos generalistas que podían aplicarse a cualquier persona hasta la entrega de supuestos amuletos armados con objetos sin valor. “Ponía cualquier cosa adentro y decía que traía suerte. La gente creía y pagaba”, admitieron, subrayando que la fe de los clientes era un factor clave.

El testimonio también incluyó una reflexión sobre las consecuencias de estas prácticas, en referencia a casos recientes de estafas con desenlaces trágicos. Las mujeres expresaron arrepentimiento y aseguraron que decidieron hablar para evitar que otros caigan en situaciones similares. “Queremos que la gente sepa que no tenemos poderes”, señalaron, al tiempo que pidieron no generalizar ni estigmatizar a toda la comunidad gitana.

Temas Buenos Aires
Tamaño texto
Comentarios
Comentarios