La Bombonera sería una de los estadios del Mundial 2035 en caso de que Argentina sea elegido como sede.
Agustín Pichot volvió a dejar en claro que piensa en grande. En el marco de la candidatura que impulsa Argentina para organizar el Mundial de Rugby 2035, el ex capitán de Los Pumas sorprendió al mencionar a La Bombonera como una posible sede del torneo. La idea, por ahora, suena ambiciosa, pero forma parte de un proyecto más amplio que busca posicionar a Sudamérica como anfitriona de un evento histórico.
Con su estilo directo y descontracturado, Pichot deslizó incluso un pedido con tono humorístico hacia Juan Román Riquelme, actual presidente de Boca Juniors. “No hablé con Román, pero a ver si me la estira un poco para que entre”, bromeó, en referencia a la necesidad de ampliar la capacidad del estadio para adaptarlo a los estándares de una Copa del Mundo de rugby.
Más allá del guiño, el ex medio scrum dejó en claro que la utilización de La Bombonera no es una decisión cerrada. Para que el estadio pueda ser parte del proyecto, primero debería existir una negociación formal con la dirigencia del club, además de una eventual adecuación estructural que permita albergar partidos de esa magnitud.
La inclusión del estadio de Boca no es un hecho aislado dentro del plan. Pichot imagina un mapa de sedes amplio y federal, que contemple algunos de los principales escenarios deportivos del país. Entre ellos aparecen el estadio de River Plate, el de Racing Club, el Estadio Único de La Plata, y otras plazas importantes como Mendoza y Santiago del Estero. La intención es clara: construir una propuesta sólida, diversa y con capacidad organizativa.
El proyecto, además, ya dio sus primeros pasos formales. Según confirmó Pichot, la candidatura cuenta con una carta de apoyo del Gobierno Nacional desde enero y actualmente se encuentra en etapa de planificación y armado de la documentación requerida. La definición de la sede para el Mundial 2035 está prevista para mayo del próximo año, lo que marca un calendario exigente.
En ese contexto, Argentina no competirá sola. La idea es presentar una candidatura regional que represente a Sudamérica, con el país como eje central, pero con una lógica de integración continental. El desafío no será menor: enfrente aparecen propuestas fuertes de potencias como Inglaterra, España, Italia o Japón.
Así, entre bromas, gestiones y planificación estratégica, Pichot empuja un sueño que excede lo deportivo. La posibilidad de ver a La Bombonera convertida en escenario mundialista de rugby hoy parece lejana, pero refleja la ambición de un proyecto que busca cambiar el mapa del deporte en la región. Porque, más allá de los nombres propios, lo que está en juego es la oportunidad de que Sudamérica se meta definitivamente en la elite de la organización de grandes eventos internacionales.





















