Tarjetas de credito
De acuerdo con el Informe Monetario Mensual emitido por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), el crédito en pesos destinado al sector privado experimentó durante el mes de abril una expansión real del 0,6% sin estacionalidad. Este incremento representó un cambio de tendencia positivo para la economía, logrando revertir las contracciones consecutivas registradas en los dos meses previos. Dicha dinámica de crecimiento mostró un alcance generalizado, extendiéndose de manera favorable hacia la gran mayoría de las líneas de financiamiento disponibles.
En lo que respecta a la participación dentro de la actividad económica general, el crédito en moneda nacional logró sostenerse firmemente en un 9,3% del Producto Bruto Interno (PBI). Asimismo, al incorporar en el análisis los préstamos otorgados en moneda extranjera —los cuales sumaron un volumen aproximado de 1.400 millones de dólares a lo largo del periodo mensual—, la relación total entre el financiamiento y el PBI trepó hasta alcanzar un 12,3%.
Creditos UVA y cuotas
Los créditos hipotecarios registraron una expansión mensual del 0,7% real sin estacionalidad y acumulan un incremento del 100% interanual, impulsados por las opciones ajustables por UVA, mientras que los préstamos prendarios crecieron un 3% real en el mes y un 13% en los últimos doce meses. En conjunto, las líneas con garantía real avanzaron un 1,7% real sin estacionalidad en abril, ubicándose un 48,4% por encima del nivel de un año atrás.
Dado que la cuota ajusta por inflación en un contexto donde los precios corren por encima de la recomposición salarial, el esfuerzo mensual en pesos aumenta sistemáticamente; además, ante un tipo de cambio relativamente estable, la cuota en dólares hoy resulta significativamente más alta que hace doce meses. Si bien todavía no se observa un riesgo de saturación, existe un peligro en la originación si no se calibra bien la capacidad de pago, lo que podría generar estrés en el sistema durante los próximos años.
Respecto a la estabilidad cambiaria, el tipo de cambio cerró abril en $1.381 por dólar, alejado del techo de la banda de flotación y respaldado por reservas internacionales de US$ 44.516 millones. Cuando el dólar deja de funcionar como una variable de shock, el usuario vuelve a evaluar compromisos de mediano plazo, lo que generó una mejora en la intención de búsqueda y en la tasa de inicio de solicitudes dentro de la plataforma Alprestamo. Sin embargo, la conversión final de estos productos sigue dependiendo directamente de la tasa real y de la previsibilidad del ingreso, demostrando que la paz cambiaria funciona como una condición necesaria, pero no suficiente para consolidar el sector.
Radiografía del nuevo usuario
En línea con el contexto observado durante abril, el mercado muestra un incremento de actividad concentrado en los segmentos de ingresos medios y medios-bajos, donde los usuarios priorizan los productos destinados a obtener liquidez inmediata y la refinanciación de pasivos existentes. El núcleo principal de la demanda se mantiene firmemente en el rango etario que va desde los 25 hasta los 45 años. Además, este período destaca por una incorporación creciente de perfiles que anteriormente encontraban barreras de acceso y quedaban excluidos del sistema financiero tradicional.
Por otra parte, la dinámica de evaluación multi-entidad que caracteriza a los marketplaces financieros ofrece ventajas significativas para los solicitantes, permitiendo que las tasas de aprobación final aumenten entre un 20% y un 40% en comparación con un proceso de consulta única. Este fenómeno pone en evidencia que las limitaciones del sector no responden únicamente a fluctuaciones en la demanda. El verdadero desafío reside en los criterios y metodologías aplicadas por las instituciones para tomar las decisiones de crédito.
























