Fenómeno inesperado: restos del cohete chino Chang Zheng 4B iluminaron el cielo argentino
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Restos del cohete chino Chang Zheng 4B se desintegraron sobre Río Negro, Argentina, el sábado a las 0:41, generando una estela luminosa tras cumplir su misión orbital.
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La fricción atmosférica causó la combustión del material, visible desde Bariloche y Viedma. El objeto, lanzado en 2025, se fragmentó progresivamente sin representar riesgos.
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El evento destaca los protocolos de reingreso de basura espacial y fomenta el interés científico. No hubo daños, confirmando la seguridad de estos procesos controlados.
Restos del cohete chino Chang Zheng 4B iluminaron el cielo argentino tn
Un fenómeno inusual captó la atención de cientos de personas en el sur del país cuando restos del cohete chino Chang Zheng 4B ingresaron a la atmósfera y se desintegraron sobre la provincia de Río Negro. El evento ocurrió a las 0:41 del sábado y dejó una impactante estela luminosa que atravesó el cielo nocturno.
El espectáculo fue visible desde distintas ciudades patagónicas, donde numerosos testigos registraron el momento en videos que rápidamente se viralizaron. Durante varios segundos, fragmentos brillantes descendieron a gran velocidad, iluminando el cielo con destellos que, en un primer momento, despertaron dudas sobre su origen.
Qué fue el fenómeno y por qué se vio en el cielo argentino
Especialistas confirmaron que se trató del reingreso de una de las etapas del lanzador de la serie Long March, utilizada por China para colocar satélites en órbita. Una vez cumplida su misión, estos componentes quedan girando alrededor de la Tierra hasta que, con el tiempo, vuelven a ingresar a la atmósfera.
En ese proceso, la fricción con las capas superiores genera un intenso calentamiento que provoca la fragmentación y combustión del material. Esto da lugar a las características estelas de fuego que pudieron observarse desde ciudades como San Carlos de Bariloche, General Roca y Viedma.
A diferencia de un meteoro natural, este tipo de objetos presenta una velocidad menor y una desintegración progresiva, lo que permite identificarlo como un fenómeno de origen artificial. Según se informó, no se registraron daños ni caída de restos en zonas habitadas, ya que la mayor parte del material se consumió antes de llegar a la superficie.
El episodio reavivó el interés por la actividad espacial y puso en agenda cómo funcionan los procesos de reingreso de objetos lanzados al espacio. El cohete había sido lanzado a fines de 2025 y, tras completar su fase orbital, inició su descenso de manera controlada, sin representar riesgos para la población.





















