Cisneros rechaza la reforma en la Ley de Glaciares
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El diputado Carlos Cisneros rechazó en el Congreso la reforma de la Ley de Glaciares al considerar que la iniciativa debilita la protección de las reservas de agua dulce del país.
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El proyecto oficialista delega facultades a las provincias y relativiza el inventario del Ianigla-Conicet, lo que facilitaría la habilitación de negocios en áreas hoy preservadas.
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La negativa resalta que flexibilizar estándares ambientales para atraer inversiones pone en riesgo recursos estratégicos y rompe el piso mínimo de protección federal en Argentina.
Carlos Cisneros
El diputado nacional Carlos Cisneros adelantó su voto negativo al proyecto de ley que busca modificar la protección de las reservas de agua dulce, denunciando que la iniciativa no representa una mejora técnica sino un intento de debilitar derechos constituidos bajo la excusa de la modernización.
El legislador sostuvo que el discurso oficial sobre la seguridad jurídica es, en realidad, una forma elegante de blindar negociados mediante el cambio del marco normativo vigente. Cisneros alertó que el proyecto elimina el piso mínimo nacional de protección ambiental para otorgar facultades discrecionales a las jurisdicciones, rompiendo el techo regulatorio federal.
Estándares ambientales
Según el diputado, esto habilita una carrera hacia abajo donde las provincias podrían bajar sus estándares ambientales para atraer inversiones a costa de un recurso estratégico que no conoce fronteras políticas: el agua. Asimismo, calificó de hipocresía que el Gobierno delegue estos recursos en administraciones provinciales a las que anteriormente ha despreciado y tildado de feudos
Uno de los puntos más críticos señalados fue la relativización del Inventario Nacional de Glaciares elaborado por el Ianigla-Conicet. El legislador denunció que la nueva norma excluye a los glaciares de roca y permite que una autoridad administrativa decida a dedo qué geoforma cumple una función hídrica, dejando al Estado ciego para controlar. Para Cisneros, el uso del lenguaje de la precaución es solo un maquillaje para transformar una ley de protección en un mecanismo de flexibilización y habilitación de negocios inmediatos.




















