Se reanudaron los comicios en Perú, con Keiko Fujimori como favorita
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Keiko Fujimori lidera las elecciones presidenciales en Perú, que se reanudaron este lunes en Lima tras demoras logísticas el domingo, perfilándose para un balotaje en junio.
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Fallas en el reparto de urnas impidieron el voto de 50.000 ciudadanos. La justicia investiga a la ONPE mientras Fujimori aventaja a candidatos de ultraderecha y socialdemócratas.
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El futuro mandatario deberá frenar la criminalidad y la inestabilidad política. Un triunfo de Fujimori ratificaría el giro a la derecha en la región con medidas de mano dura.
VUELTA. En Lima, miles de ciudadanos que no habían podido entrar a los centros de votación lo hicieron ayer.
LIMA, Perú.- Las presidenciales de Perú se reanudaron este lunes después de que problemas logísticos impidieran el voto de decenas de miles de electores, con la derechista Keiko Fujimori como favorita para pasar a un balotaje. La hija del ex presidente autócrata Alberto Fujimori (1990-2000) obtiene 17% de los votos en un conteo preliminar de la autoridad electoral, con 53% de las actas contabilizadas. Con millones de votos por contabilizar, su rival no está definido y podría ser una sorpresa.
De acuerdo a los resultados parciales, que se conocieron mientras muchos peruanos todavía tenían que emitir su sufragio, habrá una segunda ronda el 7 de junio, aunque los candidatos que pasarán a esa instancia todavía no están confirmados.
Unas 50.000 personas se quedaron sin votar el domingo en varios distritos de Lima por demoras en la instalación de puntos de sufragio, por lo que las autoridades extendieron la votación en esos centros hasta ayer.
El conteo parcial, en el que los votos de Lima son los primeros en ser computados, favorece por ahora con el segundo puesto al ultraconservador Rafael López Aliaga, seguido del socialdemócrata Jorge Nieto. Sin embargo, proyecciones de Ipsos colocan en segundo lugar al izquierdista Roberto Sánchez, heredero político del ex presidente Pedro Castillo (2021-2022).
El próximo presidente tendrá el desafío de enfrentar un pico de criminalidad y la inestabilidad política que ha llevado al país a tener ocho presidentes en la última década.
Aunque nada está dicho sobre su próximo rival, Fujimori, de 50 años, celebró la madrugada de ayer, la supuesta derrota de sus detractores. “El enemigo es la izquierda (...) No estarían en la siguiente etapa y eso es positivo para los peruanos”, señaló en un discurso con sus seguidores.
“Sería un escenario inédito, en el que Fujimori competiría por primera vez con alguien (más) a la derecha de ella. Esto es una ventaja” para la candidata, dice el politólogo Carlos Meléndez.
De confirmarse este escenario, Perú se sumaría a la ola de gobiernos de derecha en Latinoamérica alineados con la administración Trump.
En una reciente entrevista, Fujimori, jefa de Fuerza Popular, prometió expulsar migrantes indocumentados y atraer capitales estadounidenses.
Allanamientos
Los comicios se vieron empañados por el atraso en el reparto de urnas y cédulas de votación en al menos 13 locales de Lima. Allí, los electores esperaron en vano varias horas bajo un intenso sol. Y unos 50.000 debieron regresar ayer para poder votar.
“Es una pérdida de tiempo y es incómodo, dijo Nancy Gómez, empleada doméstica de 56 años, después de votar.
Agentes de la policía y fiscales intervinieron el domingo la sede de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) en el centro de Lima, donde recabaron documentos sobre la contratación de la empresa que debía entregar los materiales.
Ayer fue detenido un funcionario de la institución, responsable de la organización de del proceso electoral, “por el presunto delito de omisión, rehusamiento o demora de actos funcionales”, según la Dirección contra la Corrupción de esa institución.
El más crítico de la elección fue López Aliaga, quien el domingo llamó a sus seguidores a protestar frente a la sede de la máxima autoridad electoral.
Por la noche, decenas de ellos gritaron “¡fraude, fraude!” mientras un cordón de policías protegía la institución. La misión de observadores de la Unión Europea descartó que haya encontrado indicios de irregularidades.
Perú es sacudido por una escalada de criminalidad, la principal inquietud de los electores peruanos. Desde 2018, los homicidios se duplicaron y las extorsiones aumentaron ocho veces.
La campaña electoral se centró en promesas de mano dura, con algunas propuestas radicales desde los propios favoritos.
Fujimori promete retirar a Perú de la jurisdicción de la Corte Interamericana de Derechos Humanos para reinstalar “jueces sin rostro” (anónimos) contra la criminalidad, una política que su padre llevó a cabo en los años 1990, pero cuyo fracaso lo obligó a indultar a cientos de presos después. También militarizar las cárceles y hacer que los presos trabajen “por su alimento”.
López Aliaga ofrece cárceles aisladas en la Amazonia y dice que irá de “cacería, uno por uno”, a buscar migrantes irregulares venezolanos para devolverlos a su país.























