Caos en La Bombonera: demoras, fallas técnicas y tensión en la previa de Boca vs. Barcelona
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Miles de hinchas de Boca sufrieron demoras y tensión en los accesos a La Bombonera previo al duelo con Barcelona por fallas en los molinetes y un operativo policial deficiente.
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El conflicto inició en la calle Irala por la caída del sistema de ingreso, generando cuellos de botella y cruces con la policía mientras el partido de Libertadores ya comenzaba.
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El incidente expone falencias organizativas entre el club y Seguridad. Se prevé que este caos fuerce una revisión de los protocolos de acceso para futuros partidos internacionales.
La previa del duelo entre Boca y Barcelona de Ecuador por la Copa Libertadores estuvo lejos de ser una fiesta. En las inmediaciones de La Bombonera se vivieron momentos de caos, demoras y tensión que afectaron a miles de hinchas en la antesala del encuentro.
El principal foco del conflicto se registró en el acceso a las plateas por la calle Irala. Allí, una fuerte retención de personas por parte del operativo policial generó un cuello de botella que derivó en filas interminables y situaciones de riesgo. La acumulación de público creció con el correr de los minutos, justo cuando el partido estaba a punto de comenzar.
Según se informó, el origen del problema fue una falla técnica en el sistema de ingreso: los molinetes dejaron de funcionar correctamente, lo que prácticamente frenó el flujo de espectadores. La situación provocó fastidio inmediato entre los simpatizantes, que comenzaron a reclamar por la demora y exigieron respuestas.
En ese contexto, no tardaron en aparecer los primeros cruces. Hubo discusiones y momentos de alta tensión entre hinchas y efectivos policiales, en medio de un clima cada vez más caliente. Desde la Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, en tanto, apuntaron contra la organización del club y responsabilizaron a Boca por la caída del sistema.
Aunque con el paso de los minutos el ingreso comenzó a normalizarse, el problema dejó secuelas evidentes: al momento del pitazo inicial, una gran cantidad de público todavía permanecía fuera del estadio. Las filas, de hecho, se extendían hasta la esquina de Aristóbulo del Valle, reflejando la magnitud del desorden.
El episodio se sumó a las dificultades logísticas habituales de un partido internacional disputado en un día laborable, donde muchos hinchas llegan con el tiempo justo. Sin embargo, esta vez la combinación de fallas técnicas y decisiones operativas convirtió la previa en un escenario caótico que opacó el arranque de una noche clave en la Libertadores.



















