La dura confesión de Luis Brandoni sobre una de las escenas más recordadas de Esperando la Carroza
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Luis Brandoni reveló su descontento inicial con la icónica escena de las "tres empanadas" de Esperando la Carroza, a la que calificó como un momento triste y no cómico.
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El actor explicó que, durante el rodaje en 1985, nadie del equipo rió con el diálogo. Recién percibió el impacto popular tras el estreno, al ser interceptado por el público en Boedo.
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El legado de la escena persiste como un espejo del cinismo social argentino. Brandoni comparó su vigencia con el tango "Cambalache", consolidándola como un hito de la identidad local.
La escena de las "tres empanadas" que lamentó Luis Bradoni. (Imagen web)
"¡Qué miseria!", "¡Tres empanadas!", son los enunciados sueltos que viven en el imaginario popular y que Luis Brandoni encarna como actor de forma entrañable. Tras la muerte de uno de los gigantes del teatro, el séptimo arte y la televisión, surge el recuerdo de una de las secuencias más emblemáticas de la cinematografía argentina y una inesperada confesión del protagonista demostrando su inconformidad inicial ante un diálogo que vive enérgicamente incluso 30 años después.
En una entrevista con El Destape, en 2023, el referente de las tablas y la pantalla grande se refirió a uno de los momentos más recordados de la gran producción de Alejandro Doria, Esperando a la Carroza. Allí, “Beto” interpretó a Antonio Musicardi, uno de los roles que atrajo a los espectadores porque, según la teoría del mismo intérprete, “nos atraen los personajes de tipo miserables”.
El trasfondo de un personaje cínico
“Quedé pasmado por lo atractivo del personaje, la relación con su mujer, con su familia”, explicó Brandoni al medio mencionado, recordando al hombre cínico, adinerado y de dudosa moral que interpretó en el 85. Su fortuna, lograda de negocios turbios, lo cegaron al punto de negar los problemas de su familia, siendo indiferente con la pobreza de sus hermanos.
El actor construyó un rol cargado de ironía, mezquindad y una lucidez incómoda que terminó convirtiéndose en un espejo de muchas dinámicas familiares. Musicardi representaba la crudeza tan exagerada pero reconocible de ciertos rasgos al interior de la clase media argentina. "Qué miseria che, qué miseria... sabes lo que tenían para comer. Empanadas, tres, me partieron el alma. Tres empanadas de ayer que le sobraron para dos personas", se queja el protagonista mientras come una de ellas. Tras comprobar que Mamá Cora no estaba en la casa de Emilia, su hermana de peor situación económica. Llega de traje y zapatos blancos hasta el vehículo deportivo Mazda RX-7, importado de Japón, masticando la comida regional. Se sube del lado del conductor a su rodado. Su hermano Sergio se incorpora por el lado del acompañante. “Dios mío, qué poco se puede hacer por la gente”, lamenta Musicardi.
El impacto inesperado en el público
La escena sigue con una discusión con Sergio que destapa el conflicto social y económico. "Vos tenés una pobreza digna", le escupe Antonio (Brandoni) entre los bigotes, con la boca llena. La frase inmortalizada de las piezas de masa rellena se recuerda décadas después aunque, en la entrevista de 2023, Brandoni lo llamó como una “triste repercusión”. “No le causó gracia a nadie cuando la filmamos”, comentó “Beto” al medio citado, haciendo hincapié en que ni los remates le parecían buenos.
Sin embargo, advirtió que la recepción no había sido la misma que la de los actores. Esto lo descubrió cuando fue a ver “cómo andaba la película”. “Nos dimos cuenta que algo pasaba con esa escena el primer sábado de estreno, cuando salimos por algunos barrios con Doria y su productora. Fuimos a un cine de Boedo y estaban los acomodadores afuera esperando que terminara la proyección. Les preguntamos si podíamos entrar a la sala, nos dijeron que sí”, explicó.
Un legado que vive en la cultura popular
Esa fue la gestación de frases que se repetirían por años. “Escucho a uno de ellos, de camino a la sala, que me dice ‘empanadas’, ‘tres empanadas’. Al principio no sabía qué me quería decir hasta que caí en la cuenta”, contó Brandoni. “Esa escena no tiene un final gracioso, algo que pocos recuerdan es que sobre la luneta del auto dónde está mi personaje se lee bien claro ‘los argentinos son derechos y humanos’. Eso pasó inadvertido por la cuestión de las tres empanadas”, se quejó “Beto”.
Sobre la consulta de por qué ese fragmento “triste” tuvo repercusión en la cultura popular, “Beto” aseguró que se trata del contexto distendido y de socialización, aunque son sus propias teorías: “No soy sociólogo ni lo quiero ser ni lo sabría ser, pero lo único que puedo contestar es que esa escena y esa película son al cine lo que el tango Cambalache es al teatro. En los asados o en las comidas, cuando hay cierto nivel etílico importante, se nos da por cantar Cambalache y cuando termina decimos que ese es nuestro himno nacional. Eso es parecido a esa escena canallesca que tanto nos gusta a nosotros. Es así”, concluyó el actor sobre un pasaje que, aunque tanto no le guste, vivirá en la memoria de sus seguidores así como el resto de su legado.




















