Entre Maradona y el tráfico de influencias: la defensa de Ontiveros logró aplazar la audiencia pero no frenar el peritaje financiero

  • El imputado Luis Ontiveros logró postergar su indagatoria por tráfico de influencias en la Justicia Federal de Tucumán, pero no logró frenar el avance del peritaje financiero.
  • La defensa solicitó la prórroga debido a que el letrado participa en el juicio por la muerte de Diego Maradona. La investigación surge de presuntas maniobras ilegales en la provincia.
  • Aunque se dilata el testimonio, la continuidad de la pericia contable es clave para la causa. El resultado del análisis financiero definirá el futuro de esta red de influencias.

El acusado Luis Alejandro Ontiveros. El acusado Luis Alejandro Ontiveros.
Juan Manuel Montero
Por Juan Manuel Montero 21 Abril 2026

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El complejo ajedrez judicial que envuelve a la Cámara Federal de Tucumán sumó dos movimientos decisivos que redefinen los tiempos y la profundidad de la investigación por presunto tráfico de influencias. En las últimas horas, el juez José Manuel Díaz Vélez ratificó el pedido de investigación sobre el patrimonio de Luis Alejandro Ontiveros al rechazar un recurso de apelación que buscaba blindar sus cuentas, aunque aceptó reprogramar la declaración indagatoria del letrado para el próximo 15 de mayo debido a compromisos previos de su defensa técnica. De este modo, la justicia mantiene firme el rumbo hacia el corazón de las finanzas del imputado, mientras la agenda del juicio por la muerte de Diego Maradona en Buenos Aires termina incidiendo, por carambola procesal, en el calendario de los tribunales tucumanos.

Así, el juez decidió confirmar la vigencia de medidas de alto impacto que la defensa, encabezada por Miguel Ángel Pierri, pretendía impugnar. El abogado de Ontiveros interpuso un recurso de apelación con solicitud de suspensión de efectos, atacando frontalmente el levantamiento del secreto bancario, bursátil y financiero, así como los requerimientos al Banco Central, a plataformas digitales como Mercado Pago y MODO, y a proveedores de activos virtuales como Binance que había sido solicitado por el fiscal federal Agustín Chit. Para la defensa, estas medidas resultaban prematuras o carentes de fundamento, pero el juez mantuvo su postura de que el rastreo en la base EFISCO de ARCA y el análisis de la capacidad económica son pasos conducentes para determinar la veracidad de la denuncia original.

No obstante, donde la defensa sí obtuvo un resultado favorable fue en el manejo de los tiempos procesales. Pierri argumentó que su intervención en el debate oral por el fallecimiento de Maradona le impedía asistir a Ontiveros en la fecha originalmente pactada para hoy, solicitando una postergación que garantice el derecho de defensa. Ante esta situación, Díaz Vélez decidió reprogramar la audiencia indagatoria para el 15 de mayo a las 9.30 horas, otorgando un respiro temporal al imputado pero dejando claro que las medidas de prueba patrimonial seguirán su curso administrativo de manera independiente a la declaración.

El caso se inició hace once meses, cuando Mario Alberto Martínez Salazar Pérez, funcionario de ARCA representado por el abogado Juan Andrés Robles denunció que Ontiveros, presentándose como una figura con llegada directa a la vocalía del camarista Mario Leal, le habría exigido sumas de hasta 180.000 dólares para favorecer a su hijo Jerónimo en una causa penal en la que estaba involucrado en Catamarca. Lo que comenzó como una denuncia ha derivado en una investigación que pone bajo la lupa no solo al abogado, sino también la estructura de relaciones dentro de la Cámara Federal, incluyendo el uso de vehículos oficiales y extensiones de tarjetas de crédito que el fiscal Chit considera pruebas de un poder de influencia comercializado en la sombra.

En su descargo previo, Ontiveros alegó que la causa es una "expedición de pesca" destinada a perjudicar la carrera de su esposa, la abogada Solana Casella, quien concursa por una vacante en el Juzgado Federal N° 1 y es relatora del camarista Mario Leal, a quien Ontiveros sindica como su “papá del corazón”. Sin embargo, el rechazo de la apelación refuerza la hipótesis de que el juzgado encuentra mérito suficiente para investigar si el nivel de vida y los activos del letrado guardan relación con sus ingresos declarados o si, por el contrario, existen indicios de un enriquecimiento derivado de gestiones extrajudiciales. La negativa del juez a suspender estas medidas técnicas sugiere que el rastro documental en bancos y billeteras virtuales es considerado ahora una pieza central para validar o descartar el relato del denunciante.

El estado actual del proceso muestra una instrucción que, tras meses de dilaciones por recusaciones y excusaciones de varios camaristas, parece haber encontrado un ritmo sostenido. Con la confirmación de Díaz Vélez al frente y el rechazo a las nulidades planteadas por la defensa, el expediente se encamina hacia una etapa de definiciones técnicas donde los informes de la DATIP sobre el teléfono celular de Ontiveros -en el que se hallaron seguimientos de vacantes y claves de sistemas internos, además de anotaciones que tienen que ver con circunstancias judiciales que le deberían estar vedadas a un particular como capturas de pantallas de mails oficiales con la situación del hijo del denunciante- se cruzarán con los datos bancarios que el Banco Central deberá remitir en los próximos días.

La Justicia, por ejemplo, busca determinar si la residencia de Ontiveros en el country Alto Verde y el pago de sus expensas forman parte de esa "economía compartida" con el camarista Leal que la fiscalía sospecha como indicio de delito. Mientras Pierri atiende los tribunales de Buenos Aires, en Tucumán el cerco sobre su cliente se estrecha a través de bytes y registros contables que no dependen de la presencia física de los abogados para ser procesados por el juzgado.

Este escenario deja a Ontiveros ante una encrucijada estratégica para el 15 de mayo. Por un lado, la ratificación judicial de las medidas de prueba patrimonial le quita margen de maniobra para negar la existencia de sus activos; por el otro, el tiempo ganado por la postergación le permite a su defensa analizar los primeros resultados de los informes bancarios antes de prestar declaración.


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