Malvinas: los kelpers lanzan una advertencia a Donald Trump por un posible giro de EE.UU. en la disputa
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La administración de las Islas Malvinas advirtió a Donald Trump luego de que el Pentágono filtrara que analiza retirar el respaldo diplomático al Reino Unido en la disputa con Argentina.
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Un correo filtrado del Pentágono sugiere presionar a la OTAN usando territorios europeos como moneda de cambio. Los isleños defienden su autodeterminación tras el referéndum de 2013.
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El posible giro de EE.UU. genera tensión en la alianza con Londres y abre un nuevo escenario diplomático. El Reino Unido reafirmó que la soberanía sobre las islas no está en discusión.
El gobierno del archipiélago y el Reino Unido reaccionaron con dureza ante un documento del Pentágono que pone en duda la soberanía británica.
La administración de las Islas Malvinas lanzó una contundente advertencia al presidente estadounidense, Donald Trump, tras conocerse que el Pentágono analiza retirar el respaldo histórico al Reino Unido en el conflicto de soberanía con la Argentina.
La reacción se produjo luego de la filtración de un correo interno del Departamento de Defensa de Estados Unidos, revelado por la agencia Reuters, en el que se sugiere ejercer presión sobre aliados de la OTAN que no acompañaron plenamente recientes operaciones militares, utilizando como posible moneda de cambio el apoyo a las denominadas “posesiones imperiales” europeas.
Frente a este escenario, un portavoz del gobierno isleño rompió el silencio este sábado y fue categórico. “La autodeterminación es un derecho humano fundamental consagrado en el artículo uno, párrafo dos, de la Carta de las Naciones Unidas”. La declaración busca reforzar la postura de los habitantes del archipiélago ante cualquier eventual modificación en el equilibrio diplomático internacional.
Desde la administración local recordaron el referéndum realizado en 2013, que contó con observación internacional, en el que el 99,8% de los votantes (con una participación del 92%) se pronunció a favor de continuar como territorio de ultramar del Reino Unido.
En ese sentido, las autoridades isleñas señalaron que mantienen “plena confianza en el compromiso asumido por el Gobierno británico de defender y respetar nuestro derecho a la autodeterminación”, en un intento por blindar su posición frente a las especulaciones surgidas en Washington.
Las declaraciones no tardaron en repercutir en la prensa británica, con amplia cobertura en medios como The Telegraph, The Times y The Independent, en un contexto de creciente incertidumbre sobre la relación entre Londres y Washington.
Por su parte, el gobierno del primer ministro Keir Starmer desmintió de inmediato cualquier cambio en la histórica alianza con Estados Unidos. Un vocero de Downing Street aseguró que la postura británica permanece intacta y que el derecho de los habitantes del archipiélago es “primordial”.
Asimismo, el funcionario remarcó que la soberanía recae exclusivamente en el Reino Unido y que esa posición fue transmitida “de forma clara y coherente a las sucesivas administraciones estadounidenses”, en un intento por disipar dudas sobre un eventual viraje en la política exterior norteamericana.
























