Se formó en Tucumán Rugby, fue capitán de Los Pumitas y se quedó con la espina de no jugar un Mundial juvenil

  • Benjamín Macome recordó su capitanía en Los Pumitas durante el Sudamericano 2007 en Misiones, un torneo clave tras quedar fuera del Mundial juvenil por cambios en las categorías.
  • En una etapa previa al PladAR, el tucumano lideró al seleccionado nacional mientras equilibraba el rugby con sus estudios, convirtiendo la gira en un espacio de formación grupal.
  • Esta experiencia de liderazgo desde el ejemplo cimentó su trayectoria internacional en Europa y Los Pumas, resaltando el valor de la etapa formativa en el alto rendimiento actual.

Benjamín Macome, de Los Pumas. Benjamín Macome, de Los Pumas.
Hace 1 Hs

Antes de convertirse en jugador de Los Pumas y desarrollar una carrera internacional en Europa, Benjamín Macome atravesó una etapa formativa que hoy recuerda como determinante. En 2007, fue capitán de Los Pumitas en el Sudamericano M-21 disputado en Misiones, un torneo que, aunque lejos del impacto de un Mundial, marcó un punto de inflexión en su recorrido.

El contexto no era el ideal. Ese año, la reestructuración de las categorías juveniles le quitó la posibilidad de disputar un Mundial. “Venía de jugar en M-19 y ya había tenido participación en M-21 con un año menos, así que tenía muchas chances de jugar ese Mundial”, recuerda. Sin embargo, la decisión ya estaba tomada y no había margen de maniobra. “Era algo que no podías controlar, así que tratamos de aprovechar el Sudamericano como una forma de seguir compitiendo y compartiendo con el grupo”, dice.

Lejos de la frustración, Macome resignificó la experiencia. “No tenía la magnitud de un Mundial, pero fue una gira muy linda. Había varias camadas mezcladas, muchos jugadores que después hicieron grandes carreras, y también varios compañeros de Tucumán”, cuenta. El recuerdo, más que en los resultados, se sostiene en el grupo.

Misiones dejó huella por algo más que el rugby. “Nos recibieron de una manera espectacular. La gente, la unión local… organizaban asados, había mucha calidez. Tengo un recuerdo muy fuerte de eso”, destaca. En lo deportivo, reconoce que el contexto era particular. “No era un equipo consolidado que se preparaba para un objetivo grande, sino algo más circunstancial. Los rivales eran accesibles, pero igual fue una experiencia muy positiva”, recuerda.

En ese escenario, la capitanía apareció como una sorpresa. “No lo esperaba. Era de los más grandes del grupo, pero igual me sorprendió”, admite. La designación llegó en un plantel que tenía nombres importantes y un cuerpo técnico de peso, lo que le dio aún más valor al desafío. “Fue muy bueno para aprender ese rol. Me sirvió mucho para entender lo que implica liderar un grupo”, dice.

Asumir ese liderazgo a una edad temprana no era sencillo. “Lo tomás como un compromiso importante, pero también entendiendo el contexto. No era un Mundial, el ambiente era un poco más relajado y había que manejar cierta flexibilidad, porque éramos camadas distintas que se estaban conociendo”, explica.

Su forma de liderar fue clara: desde el ejemplo. “Traté de enfocarme en el juego, en entrenar bien, en ser competitivo. Desde ahí, contagiar al grupo. Mostrar seriedad y compromiso, pero sin perder lo humano”, resume. Una lógica que luego trasladaría a su carrera profesional.

En ese momento, el rugby todavía convivía con una lógica amateur. “Esto fue antes del PladAR, no existía esa estructura. Jugabas en el club, estudiabas y cada tanto había giras o torneos”, recuerda. En su caso, el equilibrio era claro: “Estudiaba agronomía y jugaba al rugby. Era una convivencia constante entre las dos cosas”, indica.

Ese proceso formativo fue el que lo preparó para lo que vendría después. Tras destacarse en el ámbito local y en selecciones juveniles, Macome dio el salto a los Pampas XV y más tarde al rugby europeo, donde jugó en clubes como Stade Français y Aviron Bayonnais, antes de regresar al país para sumarse a Jaguares.

Pero, más allá de la carrera, hay experiencias que quedan marcadas. Misiones 2007 es una de ellas. No por los títulos ni por la trascendencia mediática, sino por lo que representó en su crecimiento. “Fue una linda experiencia, un viaje que se disfrutó mucho”, dice.

En el recorrido de un jugador, hay momentos que no siempre aparecen en las estadísticas, pero que definen el camino. Para Benjamín Macome, ese Sudamericano fue uno de ellos: el lugar donde empezó a entender qué significa liderar.

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