“Estuve 14 meses en la cárcel, ahí Cristo me hizo libre”: Dani Alves reapareció como predicador en Madrid

  • Dani Alves reapareció en Madrid como predicador evangélico en el Cívitas Metropolitano, tras cumplir 14 meses de cárcel y ser absuelto en su causa por agresión sexual recientemente.
  • El exlateral brasileño brindó testimonio en el evento "The Change Madrid 2026", donde aseguró que Cristo lo hizo libre y relató su transformación espiritual durante su reclusión.
  • Este giro hacia la fe redefine la imagen pública de Alves fuera del fútbol profesional, mientras mantiene su faceta empresarial como propietario del Sporting São João de Ver.

Dani Alves se convirtió en predicador evangélico. Dani Alves se convirtió en predicador evangélico.
Hace 1 Hs

Después de 14 meses en prisión y tras haber sido absuelto en una causa por agresión sexual, Dani Alves volvió a exponerse públicamente. Pero no lo hizo en una cancha ni vinculado directamente al juego, sino desde otro lugar: como predicador en un evento religioso multitudinario en Madrid.

El ex lateral brasileño fue uno de los protagonistas de “The Change Madrid 2026”, un encuentro evangélico que reunió a cerca de 40.000 personas en el estadio Cívitas Metropolitano. Allí, con un discurso atravesado por la espiritualidad, compartió su experiencia durante el tiempo de reclusión y el proceso personal que, según sus palabras, atravesó.

“Estuve 14 meses en la cárcel, ahí Cristo me hizo libre”, expresó Alves ante el público, en una de las frases más impactantes de su intervención. Su testimonio giró en torno a la fe como motor de transformación, incluso en los momentos más adversos.

En esa línea, buscó interpelar a los asistentes con un mensaje de esperanza: “No sé qué cárceles están enfrentando ustedes, pero Cristo romperá esas cárceles y muros”. La metáfora, repetida en distintos tramos de su discurso, apuntó a resignificar el concepto de encierro, más allá de lo físico.

El brasileño también hizo foco en su cambio personal. “Cuando tienes a Cristo eres criatura nueva y las cosas viejas pasan”, afirmó, marcando un antes y un después en su vida. Y fue más allá: “Yo lo he perdido todo, pero al perderlo todo encontré a Jesús, Rey de Reyes y Señor de Señores”.

Durante su exposición, Alves insistió en la idea de una transformación profunda. “Ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí”, señaló, en una declaración que sintetiza el eje central de su mensaje actual.

El cierre de su participación también tuvo un tono enfático y directo: “La vida es corta y hay que vivirla. Sí, pero el infierno es eterno y hay que evitarlo”, advirtió ante miles de personas que siguieron con atención su relato.

Más allá de este nuevo perfil público vinculado a la religión, Alves mantiene un lazo con el fútbol. A comienzos de este año se confirmó que es uno de los propietarios del Sporting São João de Ver, institución que compite en categorías inferiores del fútbol portugués.

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