Es puertorriqueño, tuvo varios maestros golfísticos tucumanos y vino a participar del Abierto del Norte
-
El golfista puertorriqueño Armani Pérez Hernández compite esta semana en el 59° Abierto del Norte en Tucumán para consolidar su carrera bajo la tutela de mentores locales.
-
Tras conocer a Fabián Gómez en 2017, Pérez Hernández se radicó en Yerba Buena motivado por César Monasterio, integrándose a una comunidad de élite que lo adoptó profesionalmente.
-
El certamen busca posicionar a Tucumán como polo golfístico global. Para Pérez Hernández, superar el corte validará su progreso y fortalecerá el vínculo deportivo con Puerto Rico.
Armani Pérez quiere dejar su huella en Tucumán. Osvaldo Ripoll/LA GACETA.
Cuando Armani Pérez Hernández habla de Tucumán, lo hace como alguien que encontró mucho más que un lugar para competir. Habla de amistades, de aprendizaje y de una comunidad que terminó adoptándolo. Aunque nació en Aguadilla, Puerto Rico, y creció rodeado de béisbol, hoy siente que una parte importante de su carrera profesional se construyó entre las montañas y las canchas tucumanas. Por eso no sorprende escucharlo hablar con tanto cariño del Abierto del Norte, torneo que volvió a traerlo a Alpa Sumaj para disputar la edición 59° del certamen. “Es como jugar en mi casa”, resume.
La conexión con Argentina empezó en 2017, durante el Puerto Rico Open. En aquel torneo conoció a Fabián Gómez, a quien comenzó a seguir de cerca luego de haber trabajado como caddie de un jugador estadounidense. La relación fue creciendo con los años y terminó abriéndole la puerta a un universo completamente nuevo. “Ya venía entrenando online con varios argentinos, pero quería tener ese feeling de entrenar en persona”, cuenta. Ahí aparecieron nombres clave en su historia: César Monasterio, Nelson Ledesma y Andrés Romero. Todos, referentes históricos del golf tucumano.
Fue Monasterio quien terminó de convencerlo de viajar a Argentina. “Me dijo: ‘Vení a jugar el Tour Argentino y a practicar acá’. Y la verdad es que encontré algo increíble”, recuerda.
Lo que más lo impactó fue la cantidad y el nivel de jugadores que conviven en Yerba Buena. “En Puerto Rico no hay tantos jugadores juntos como acá. Acá tenés 30 o 40 jugadores muy buenos en un espacio chico. Eso es único”, explica.
La admiración que siente por el golf tucumano es genuina. Nombra de memoria a figuras como Monasterio, Andrés “Pigu” Romero, Nelson Ledesma, Augusto Núñez, César Costilla y Jorge Monroy. Para él, la cantidad de jugadores de nivel internacional que salieron de Tucumán es algo difícil de encontrar en otros lugares.
“Es de admirar. Hay muchísimos jugadores importantes que salieron de Yerba Buena”, destaca.
Con varios de ellos construyó vínculos que van mucho más allá del golf. “A Fabián le digo ‘papá Fabi’, a Nelson le digo ‘padrino’ y a Andrés le digo ‘tío’”, cuenta entre risas. Y enseguida agrega: “Estoy eternamente agradecido con ellos porque gran parte de mi progreso y de mi éxito profesional se lo debo a los tucumanos”.
La adaptación tampoco fue complicada. El clima, las montañas y hasta la tranquilidad del lugar le recuerdan a su ciudad natal. “Me siento en casa porque vengo de un pueblo pequeño donde todos nos conocemos”, explica.
Incluso la gastronomía terminó de conquistarlo. “La comida es riquísima”, asegura.
Su historia con el golf, curiosamente, empezó lejos de la tradición tucumana. En Puerto Rico, el deporte dominante es el béisbol. Él mismo jugó durante años y también practicó atletismo. Pero una lesión mientras competía en un triatlón cambió el rumbo de su vida. A partir de ahí comenzó a involucrarse más con el golf, deporte que había conocido en campamentos de verano cuando era chico.
Hoy, con 26 años, atraviesa una etapa de crecimiento profesional y mantiene un objetivo claro para esta semana: superar el corte y pelear el torneo hasta el final. Aunque más allá del resultado, sabe que el Abierto del Norte representa algo especial.
“Trato de mostrarle al mundo lo que es Yerba Buena y lo que significa este torneo”, dice.
Y mientras recorre nuevamente las canchas tucumanas, queda claro que Armani Pérez Hernández ya dejó de ser solamente un visitante extranjero. Porque hace tiempo que el golf tucumano lo adoptó como uno más.























