Cicatrices de humedad: las marcas que dejan las inundaciones en las casas de La Madrid

Cicatrices de humedad: las marcas que dejan las inundaciones en las casas de La Madrid

  • En La Madrid, Tucumán, los vecinos enfrentan las secuelas de inundaciones históricas que en marzo volvieron a dejar marcas de humedad y daños estructurales en más de mil viviendas.
  • Desde 1992, las crecidas recurrentes degradan los muros por el lento drenaje. Los habitantes intentan mitigar el impacto revistiendo paredes que el agua vuelve a dañar sistemáticamente.
  • Este registro visual evidencia la vulnerabilidad hídrica del sudeste tucumano. El ciclo de reconstrucción constante resalta la resiliencia local frente a la falta de soluciones finales.

Álvaro Medina
Por Álvaro Medina Hace 4 Hs

FOTO ÁLVARO MEDINA/LA GACETA FOTO ÁLVARO MEDINA/LA GACETA

En La Madrid, las continuas inundaciones dejaron huellas de humedad en las fachadas y el interior de las casas. Muchos de los vecinos cubrieron sus paredes con cerámicos u otros materiales para ocultar esas marcas y devolverle resistencia a los muros.

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Sin embargo, a principios de Marzo de este año, el agua de una nueva inundación, les devolvió esas cicatrices y dejó otras nuevas: trazos verdosos, oscuros, grisáceos, negros. Una franja de humedad cruzando las paredes como un registro que indica hasta dónde llegó el agua.

PROPAGANDA. Una pintada política resiste entre manchas de humedad. PROPAGANDA. Una pintada política resiste entre manchas de humedad. FOTO ÁLVARO MEDINA/LA GACETA
REFACCIONES. Muchos vecinos se ven obligados a revestir y pintar nuevamente sus casas luego de las inundaciones. REFACCIONES. Muchos vecinos se ven obligados a revestir y pintar nuevamente sus casas luego de las inundaciones. FOTO ÁLVARO MEDINA/LA GACETA
DAÑOS. En la casa de Mary Gerez, el agua no solo dejó un trazo sino que se llevó parte de los cimientos. DAÑOS. En la casa de Mary Gerez, el agua no solo dejó un trazo sino que se llevó parte de los cimientos. FOTO ÁLVARO MEDINA/LA GACETA

La marca atraviesa las paredes como un lazo que une las casas. Su altura oscila entre un metro y hasta más de dos metros, en las zonas más afectadas por los anegamientos. Y las marcas dicen: “el agua cubrió esta mesa, esta cocina, esta cama, este hogar completo”. Y hay marcas anteriores, cicatrices de inundaciones anteriores. Trazos de humedad por todas partes: la memoria del agua en las paredes.

POR ENCIMA DEL AGUA. La familia de Daniela Acosta aún guarda sus pertenencias por encima de la huella de humedad. POR ENCIMA DEL AGUA. La familia de Daniela Acosta aún guarda sus pertenencias por encima de la huella de humedad. FOTO ÁLVARO MEDINA/LA GACETA

Los habitantes de la localidad sufrieron grandes crecidas durante los años 1.992, 2.000, 2.017 y en marzo de este años. "Cada una fue más fuerte que la otra", aseguran los vecinos. “Cada persona en La Madrid puede decirte a que inundación corresponden las distintas marcas en sus casas”, comentan los pobladores. Además, también hubo anegamientos que acusaron daños en el 98 y 2015, aunque de menor magnitud.  

POR DENTRO. Antonio Brito, conocido como POR DENTRO. Antonio Brito, conocido como FOTO ÁLVARO MEDINA/LA GACETA

La Madrid nació en octubre de 1876. Cómo otros pueblos del sudeste tucumano, su origen se vincula a la expansión del ferrocarril en la segunda mitad del siglo XIX. En la localidad viven alrededor de 5.000 personas distribuídas en cerca de 1.000 casas, según un relevamiento realizado por la Comisión de Emergencia Hídrica conformada por la Legislatura provincial en 2017.

DE PUNTA A PUNTA. María Rivadeneira muestra cómo el agua dejó su marca en las paredes de cada ambiente de la casa. DE PUNTA A PUNTA. María Rivadeneira muestra cómo el agua dejó su marca en las paredes de cada ambiente de la casa. FOTO ÁLVARO MEDINA/LA GACETA

Los profesionales de esa comisión, que trabajaron en el lugar, explican que, cuando se inunda La Madrid, el agua tarda en desagotar y eso genera esas marcas tan nítidas que permiten dimensionar el nivel de la crecida en las distintas zonas.

VOLVER A EMPEZAR. Patricia Molina observa consternada las paredes derruidas de su casa VOLVER A EMPEZAR. Patricia Molina observa consternada las paredes derruidas de su casa FOTO ÁLVARO MEDINA/LA GACETA

El agua se filtra por los poros del revoque y los muros la absorben. Luego vienen las manchas generadas por esa impregnación, el revestimiento pierde cohesión y en muchos casos cae dejando una rasgadura de ladrillos a la vista: un pueblo de mil casas, muchas de ellas lastimadas por el agua.

Sin embargo, completan los especialistas, las paredes secan rápido al calor del potente sol tucumano y eso les permite recuperar su firmeza y surge la tentación de una metáfora: las cicatrices exteriores que dialogan con la fortaleza interior.

Cicatrices de humedad: las marcas que dejan las inundaciones en las casas de La Madrid FOTO ÁLVARO MEDINA/LA GACETA

En muchos, casos la humedad no permite a los vecinos instalarse completamente en sus hogares. Los patios quedan convertidos en una especie de campamento donde debe transcurrir la vida hasta que se queden las paredes. Incluso hay objetos aún secándose o todavía con barro.

RUINAS. La casa de Milagros guarda los restos de los muebles destruidos por el agua y la ropa que aún no se seca. RUINAS. La casa de Milagros guarda los restos de los muebles destruidos por el agua y la ropa que aún no se seca. FOTO ÁLVARO MEDINA/LA GACETA
PÉRDIDAS MATERIALES. Armando Domínguez decidió quemar las pertenencias que no pudo rescatar de la humedad. PÉRDIDAS MATERIALES. Armando Domínguez decidió quemar las pertenencias que no pudo rescatar de la humedad. FOTO ÁLVARO MEDINA/LA GACETA
SIN RESGUARDO. La familia Acosta pasa los días con la casa abierta de par en par, después de que la inundación arrancara las puertas. SIN RESGUARDO. La familia Acosta pasa los días con la casa abierta de par en par, después de que la inundación arrancara las puertas. FOTO ÁLVARO MEDINA/LA GACETA

María Rivadeneira tiene 79 años y vive en La Madrid desde que nació, en la que fue la casa de su madre y hoy lo es de ella. Entre los retratos que se reparten entre los muebles del comedor, la señora conserva una foto tomada por LA GACETA luego de la inundación de 1.992.

Cicatrices de humedad: las marcas que dejan las inundaciones en las casas de La Madrid FOTO ÁLVARO MEDINA/LA GACETA

En la foto, María, 34 años más joven,  cruza la calle en bicicleta. Detrás de ella, en los muros de una casa, se observa la marca del agua: el nivel al que llegó la inundación. Tres décadas después, María vuelve a cruzar en bicicleta por el mismo lugar: en donde estuvo la marca se observan los ladrillos expuestos tras el revoque roído. Por encima de esa altura, la huella de la última inundación.

Cicatrices de humedad: las marcas que dejan las inundaciones en las casas de La Madrid FOTO ÁLVARO MEDINA/LA GACETA


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