Martín Migueles, el novio de Wanda Nara, quedó involucrado en la causa por el SIRA y maniobras con el dólar "blue"
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Martín Migueles, novio de Wanda Nara, quedó involucrado en una causa judicial por presuntas maniobras con el dólar blue e irregularidades en el sistema de importaciones SIRA.
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La causa del fiscal Picardi y el juez Lijo surgió tras peritar el celular de Migueles, exsocio de Elías Piccirillo, revelando un sistema paralelo para acelerar trámites del SIRA.
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Con el secreto de sumario levantado, la Justicia rastrea un circuito de U$S 900 millones. El caso impacta por el perfil mediático del empresario y sus nexos financieros.
WANDA NARA Y MARTÍN MIGUELES. El empresario quedó envuelto en una causa judicial.
El nombre de Martín Migueles comenzó a ocupar espacio en los medios durante los últimos meses a partir de su vínculo sentimental con Wanda Nara. Sin embargo, ahora volvió a quedar en el centro de la escena por su aparición en una causa judicial vinculada al SIRA y a maniobras con el dólar blue.
Migueles es un empresario que vive en Nordelta y que mantuvo una sociedad comercial con Elías Piccirillo, ex marido de Jésica Cirio. Según trascendió, además, le estaría alquilando su casa en ese exclusivo barrio privado.
Cuando comenzó su relación con Wanda Nara, poco se conocía públicamente sobre él. La relación habría comenzado en agosto del año pasado, poco después de la mediática separación de Wanda con el futbolista Mauro Icardi.
De acuerdo con distintas versiones del entorno de la conductora, Migueles conoció a Wanda a través de una persona apodada “El Tano”, peluquero de la influencer.
En el ambiente cercano a la conductora, el empresario es descripto como “un machote que le lleva la cartera”. De hecho, en varias oportunidades se mostró enfrentándose a móviles de televisión para pedir que dejaran de seguir y molestar a su pareja.
Sobre su pasado, la panelista Yanina Latorre aseguró tiempo atrás que Migueles “hizo dinero vendiendo celulares y trabajó un tiempo en la Aduana”.
Latorre también se refirió a su vida personal y familiar. “Tiene varias ex mujeres. Con la primera tiene una hija grande, que es a la única que más o menos reconoció y ve. Pero con una mujer de hace unos años, en el 2020 tuvo otro hijo que él nunca conoció, se llama León”, afirmó.
La relación entre Migueles y Wanda volvió a quedar expuesta públicamente el pasado 2 de mayo, cuando la conductora mostró en sus redes sociales un regalo que él le envió mientras ella permanece en Uruguay grabando una película.
En las imágenes compartidas con sus 17,5 millones de seguidores de Instagram se veía un enorme oso de peluche, un ramo de flores, un bolso de diseñador y una bolsa de regalo que, según trascendió, podría haber contenido una joya junto a una nota escrita a mano.
Consultada tiempo atrás sobre la investigación que alcanza a Migueles, Wanda había declarado: “Yo siempre le creo a las personas las cosas que me dicen hasta que se demuestre lo contrario. Siempre creo en la palabra de todo el mundo”.
La situación judicial del empresario tomó relevancia luego de que el peritaje realizado sobre uno de sus teléfonos celulares revelara un presunto sistema paralelo destinado a acelerar trámites del Sistema de Importaciones de la República Argentina (SIRA).
Según surge de la causa judicial, Migueles habría actuado junto a otras personas en maniobras que son investigadas por el fiscal Franco Picardi y el juez federal Ariel Lijo.
Este viernes, la Justicia levantó el secreto de sumario en una de las causas que investiga operaciones vinculadas al denominado “rulo” financiero del dólar blue y posibles irregularidades en el sistema SIRA, consignó La NaciónLa Nación.
De acuerdo con el expediente judicial, las pruebas contra nuevos imputados surgieron justamente del teléfono secuestrado a Migueles.
La investigación apunta a maniobras financieras que, durante la etapa del cepo cambiario, llegaron a generar ganancias de hasta el 100% mediante operaciones con dólar blue.
Además, el Banco Central comenzó durante 2025 a cerrar sus primeros sumarios relacionados con estas operaciones.
Según las investigaciones, el circuito bajo análisis habría movilizado al menos U$S 900 millones. En una primera etapa, los principales apuntados fueron financistas y casas de cambio.



















