El encierro cambió el carácter de Ema Gómez, condenada por el asesinato del juez Aráoz
Ema Gómez, condenada por el asesinato del juez Héctor Aráoz en Tucumán, muestra un cambio radical de conducta en prisión tras años de encierro y dedicación al estudio académico.
Expolicía y figura mediática, Gómez perdió el arresto domiciliario por conflictos familiares. El caso vinculó al poder judicial con tramas de romance, drogas y corrupción policial.
Mientras la Corte Suprema revisa su condena perpetua, su formación educativa actual podría reducir su pena futura, alejándola de su antiguo perfil de femme fatale criminal.