Agustina Ganami, la tucumana que sorprendió a los jugadores en su propia lengua y llegó a la final de un importante show italiano

  • Agustina Ganami, una profesora tucumana, se convirtió en la primera argentina en llegar a la final del show The Floor Italia en la RAI tras demostrar un nivel nativo del idioma.
  • La fundadora de la academia Italiano Oggi superó un casting masivo y exigentes etapas de conocimiento cultural en Turín, compitiendo con éxito contra cien participantes nativos.
  • Su logro destaca la calidad de la formación en la UNT y el alcance de su academia online. Marca un hito de integración cultural y audacia para profesionales argentinos en el mundo.

Agustina Ganami es profesora en Letras y fundadora de una academia online de italiano Agustina Ganami es profesora en Letras y fundadora de una academia online de italiano Instagram

Con la convicción de que la actitud no es un complemento del aprendizaje sino la base, Agustina Ganami emprendió los desafíos de la vida y también superó las exigentes etapas del concurso de TV internacional, The Floor Italia. Con “agilità” de nativa, la profesora en Letras superó rivales hasta convertirse en finalista del programa sobre conocimiento local, al principio sin que notaran que era tucumana. Así fue que la joven fundadora de Italiano Oggi, la Academia de aprendizaje de italiano online, se convirtió en la primera extranjera y argentina en ser finalista de un programa de italiano dedicado casi exclusivamente para los habitantes de allí.  

“Parli benissimo”, señaló como elogio la conductora de The Floor, el exitoso concurso de preguntas y respuestas adaptado a formatos locales, cuando Ganami pasó al frente para defender su categoría en la semifinal emitida el 24 de abril. La docente recibida de la UNT procedió a ordenar con destreza las “parole allo specchio”, todo un vocabulario en italiano que había que identificar y organizar. Logró vencer a su contrincante, un divulgador natal. Con humildad y respeto, la instructora se consagró finalista, superando incluso a quienes crecieron y se criaron allí.

La tucumana Agustina Ganami llegí a la final del programa de The Floor en Italia sin que la producción sospechara que no era nativa. La tucumana Agustina Ganami llegí a la final del programa de The Floor en Italia sin que la producción sospechara que no era nativa.

El casting que cambió el rumbo

Pero el recorrido hasta esa instancia comenzó tiempo antes. “Me llegó, en octubre del año pasado, un mensaje a la casilla de Instagram de Italiano Oggi y me preguntaron si quería hacer un casting”, contó Ganami. El show basado en una competencia de 100 concursantes buscaba perfiles diversos. 

Allí se conformó una plantilla de profesores de deportes, amas de casa, guías de viaje, vendedores de mozzarella, entrenadores de perros y hasta misioneros religiosos, algo que fue “pazzesco” (“loquísimo”) para la tucumana. Estos concursantes debían enfrentarse en diferentes desafíos, algunos para lucir la destreza propia y otros para probarse con la habilidad heredada del contrincante.

La joven profesora, fundadora de Italiano Oggi, una escuela internacional online de italiano que ostenta el título de las cuentas de enseñanza de italiano más grandes de Instagram, con 300 mil seguidores y la única que enseña italiano para hispanohablantes, fue de los pocos perfiles de instructores de idioma y el único no nativo. 

“Había muchos creadores de contenido, pero yo solamente enseñaba italiano para extranjeros. Lo que sí, eran todos italianos de diferentes regiones”, indicó. Tras el contacto en Instagram, le facilitaron los pasajes desde Sevilla para instalarse por 10 días en un hotel en Torino.

Hasta después del casting, Ganami no suscitó ninguna sospecha. La sorpresa le llegó a la producción más tarde. “Cuando se enteraron que era argentina, me hicieron una prueba del juego, para ver si estaba a la altura, no solamente de la parte lingüística sino también cultural. Si podía identificar personajes italianos, deportistas, gente de la TV; saber cosas de la geografía del país”, agregó. La fundadora de Italiano Oggi, quien es una apasionada del italiano en todas su dimensiones, pasó con destreza la prueba.

Estar dentro de la TV italiana

Conjugar verbos o identificar palabras eran pruebas que Agustina manejaba con mayor facilidad, pero en otras áreas era más foránea. “Había cosas como identificar presentadores de la televisión italiana que para mí eran mucho más difíciles porque yo no crecí viendo la TV del país”. Pero con estudio y preparación logró un lugar en el show.

Una vez allí dentro “los ritmos eran tremendos”, comentó la instructora. Ganami se instaló por más de una semana en los estudios de la RAI, la TV pública italiana, emplazada en un edificio histórico e icónico en Turín. “Fue una experiencia increíble, imaginate para mí, que amo el italiano y que lo aprendí siendo adulta. Personas de distintas regiones, con acentos diferentes practicando y hablando el idioma con todos”. 

En ese ecosistema es que debía dedicar días enteros exclusivamente a la grabación. “Al principio es muy desgastante: salís del hotel a las 10 de la mañana. Hubo dos días de prueba donde hicimos un simulacro de duelo. Luego grabamos un episodio por día, Para el primero nos fuimos a la una de la mañana”, recordó.

Ganami llegó a ser la sexta finalista. “Jugué contra la que terminó siendo la ganadora, porque de 100 solo una persona triunfa”, puntualizó. Conquistar el primer puesto, sin embargo, quedaba en un papel terciario. “Lo más increíble fue toda la gente que conocí. Te daba pena saber que tenías que jugar contra alguno de tus amigos”, admitió.

Un esfuerzo valorable

En los enfrentamientos también pesaba el haber crecido en las afueras de Italia. “Es muy loco porque sí tuve momentos en los que dije ‘No estoy a la altura de esto’. Pero después me dí cuenta que estaba para divertirme y aprender”. Ganami vivió el show “como un curso de italiano intensivo”. 

Desde la postura del aprendizaje es que conquistó una significativa reputación entre sus compañeros. “Muchos de ellos no me querían desafiar porque sabían que yo era una persona que se había esforzado mucho. El comentario general fue que era una competidora muy preparada”, comentó.

Sin amilanarse, la fundadora adoptó la misma estrategia que la llevó a empezar a estudiar italiano a los 19 años, enseñarlo desde la casa de sus padres a los 20 y luego, tras una pandemia, a fundar la escuela de italiano online más grande en redes sociales. “Cuando uno aprende un idioma, más todavía siendo adulto, nunca te sentís listo”. Pero, entendiendo que incluso las lenguas maternas a veces traicionan y cambian todo el tiempo, Ganami diseñó su plan con cierta “insolencia” y valentía.

“Empecé a aprender ya enseñar italiano con mucho descaro y lo celebro, porque lo hice por diversión. Tras obtener un nivel avanzado y mientras cursaba aún su carrera en la UNT, Ganami se consolidó como profesora, que es para ella sin embargo una eterna comunión con el ser aprendiz. “Somos doblemente profes y estudiantes, yo aprendo muchísimo de mis alumnos ”, subrayó.

Aprender con "descaro" y orgullo tucumano

Desde esa postura de estudiante y de coraje es que Ganami emprendió su viaje por el idioma, la televisión italiana y los desafíos de la vida. “Hablar un idioma es 90% eso, una cuestión de actitud, porque aprenderlo es un riesgo. Incluso si tenés un nivel C2 siempre te sentís insuficiente”. Para ella, gran parte de esa valentía vino de ese gen del otro lado del Atlántico. “Creo que es una mentalidad cultural del argentino y del tucumano también. Es una característica y la aprovecho”, remarcó.

Con la voz más temblorosa y los ojos un poco aguados, recordó que su provincia fue el nido donde se gestaron los sueños pero también donde estos encontraron su cauce y pronto su materialidad. Desde el contacto con la educación pública hasta los alumnos que se acercaron a la incipiente Escuela allá por el 2015, todo conformó un universo que la docente lleva como un sello al otro lado del mundo.

“La UNT, Tucumán en general me dieron el impulso de creer en mí y de animarme a hacerlo. La provincia hace gala a su nombre, es ese jardín de la República, ese terreno fértil para construir para crear, para proponer”, reflexionó conmovida.

Exportar el conocimiento al otro lado del mundo

“Me llevo ese impulso de todos esos años de formación, de sostén y la universidad como mi horizonte”, enumeró Agustina. Comprendió que viajar por el mundo le dio más valor a lo que había conseguido tanto en la Escuela Sarmiento como en la Facultad de Filosofía y Letras. 

“Estudié en Estados Unidos, en Italia, pero la formación que me dio la UNT es inigualable y lo digo con conocimiento de causa”, relató. Sin olvidar a sus profesores ni a sus compañeros, la docente aún mantiene contacto a través de sus alumnos pero también de un patrimonio que siempre le devuelve a la provincia. “Me fui con un proyecto que nació ahí y que tiene el sello de Tucumán en la mochila”, señaló.

Y con el recuerdo de Tucumán presente, el temple un poco desvergonzado y la humildad de declararse “eterna estudiante” es que Agustina conquistó los desafíos de un programa de TV internacional y también los que supone llevar el valor de lo local al otro lado del mundo.

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