Cumbre en China: Trump y Xi Jinping logran acuerdos energéticos y muestran fisuras

  • Donald Trump y Xi Jinping acordaron en Pekín garantizar el paso por el estrecho de Ormuz y ventas de Boeing, pese a fuertes cruces por la soberanía de Taiwán y la crisis en Irán.
  • Tras posponerse por la guerra en Irán, la cita incluyó a líderes de Tesla y Apple. Buscan mitigar la guerra comercial de 2025 y reactivar el flujo energético bloqueado por Teherán.
  • El éxito futuro depende de evitar un choque por Taiwán y regular la IA. La invitación de Xi a la Casa Blanca en septiembre marcará el próximo hito en la relación de ambas potencias.

PROTOCOLO. Xi recibió a Trump en el Gran Salón del Pueblo, como parte de la recepción formal diplomática. PROTOCOLO. Xi recibió a Trump en el Gran Salón del Pueblo, como parte de la recepción formal diplomática.
Hace 12 Hs

PEKÍN, China.- En una cumbre marcada por el contraste entre la pompa diplomática y la severidad de las advertencias geopolíticas, los presidentes de las dos mayores economías del mundo, Donald Trump y Xi Jinping, concluyeron su primer día de encuentros oficiales en el Gran Salón del Pueblo.

Aunque la jornada cerró con un tono de camaradería en un banquete estatal, el trasfondo de la reunión entre el presidente de Estados Unidos y el líder chino, dejó al descubierto las profundas fisuras que separan a Washington y Pekín, especialmente en torno a la seguridad en Medio Oriente y la soberanía de la isla de Taiwán, que China reclama como propia.

Estrecho de Ormuz

Uno de los resultados más tangibles de la jornada fue el acuerdo sobre la libre navegación en el estrecho de Ormuz. En el contexto de la guerra en Irán -conflicto que obligó a Trump a posponer este viaje inicialmente previsto para marzo-, ambos mandatarios coincidieron en que este paso estratégico “debe seguir abierto”.

Desde el inicio de las hostilidades, desatadas tras el ataque conjunto entre Israel y Estados Unidos, el 28 de febrero, Irán ha mantenido un bloqueo casi total de esta vía, por donde transitaba una quinta parte del comercio mundial de energía.

Para China, la situación es crítica: más de la mitad de sus importaciones marítimas de crudo dependen de esta ruta.

Según informó la Casa Blanca, Xi expresó su firme oposición a la “militarización” del paso y a la imposición de peajes por parte de Teherán.

En un gesto que subraya la influencia de Pekín en la región, la agencia iraní Tasmin reportó que fuerzas iraníes autorizaron el paso de varios buques chinos apenas un día antes de la cumbre.

Una isla en disputa

A pesar de la cordialidad inicial, donde Trump calificó a Xi como un “gran líder” y un “amigo”, el presidente chino utilizó el cara a cara para lanzar una de sus advertencias más contundentes de los últimos años.

Xi puso énfasis en que la cuestión de Taiwán es “el tema más importante” de la relación bilateral.

“Si se maneja mal, las dos naciones podrían chocar o incluso entrar en conflicto”, advirtió Xi, según la cadena oficial CCTV.

Este mensaje parece ser una respuesta directa a las intenciones de Trump de discutir las ventas de armas estadounidenses a la isla, un tema que históricamente Washington se negaba a consultar con Pekín.

Mientras que la Casa Blanca calificó la reunión como “extermadamente positiva y productiva”, sin mencionar a Taiwán en su comunicado oficial, el gobierno de Taipéi reaccionó calificando a China como el “único riesgo” para la paz en la región.

El “futuro fantástico”

En el plano económico, la visita busca aliviar las tensiones de la guerra comercial que dominó gran parte de 2025.

Trump, acompañado por una delegación de empresarios de élite que incluyó a Elon Musk (Tesla), Jensen Huang (Nvidia), Tim Cook (Apple) y Larry Fink (BlackRock), anunció avances en sectores estratégicos.

Entre los acuerdos destacados, el mandatario estadounidense confirmó que China encargará 200 aviones a la compañía Boeing.

Xi, por su parte, aseguró que su país continuará abriendo sus puertas al comercio exterior y afirmó que el progreso chino es compatible con el lema de su homólogo, “Make America Great Again”. Asimismo, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, informó sobre diálogos iniciales para establecer un marco de seguridad conjunto sobre el uso de la Inteligencia Artificial.

La jornada culminó con un banquete donde Trump, en un ambiente “extremadamente productivo”, invitó formalmente a Xi Jinping y a la primera dama, Peng Liyuan, a realizar una visita oficial a la Casa Blanca el próximo 24 de septiembre.

Pese a los gestos, el equilibrio entre ser “socios y no rivales”, como pidió Xi, permanece sujeto a la resolución de la crisis en Irán y a la delicada gestión de la soberanía en el Mar de China.

Recepción lujosa

Trump fue recibido ayer con su par chin, en el Gran Salón del Pueblo de Pekín para celebrar una esperada cumbre de alto nivel. Ambos líderes ya se habían encontrado en una reunión bilateral fue en Corea del Sur, en 2025.

Es el primer viaje de un presidente estadounidense a China en años. El anterior ocurrió en 2017, cuando el mismo Trump visitó el país.

Los dos líderes se dieron la mano después de que Trump llegara en una caravana hasta una escalinata en la plaza Tiananmén, donde lo esperaba una delegación estadounidense integrada por el secretario de Estado, Marco Rubio; el titular de Defensa, Pete Hegseth; y varios directores ejecutivos de grandes empresas, como Musk y Cook.

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