Tragedia en Maldivas: a qué profundidad encontraron los cuerpos de los buzos atrapados en una cueva submarina

  • Autoridades de Maldivas recuperaron este martes otros dos cuerpos de los cinco buzos italianos que murieron tras quedar atrapados en una cueva submarina en el atolón de Vaavu.
  • Los cuerpos fueron hallados a 60 metros de profundidad. El rescate usó tecnología extrema y se retomó tras suspenderse por la muerte de un buzo militar durante la búsqueda.
  • La tragedia expone los peligros extremos del buceo en cuevas profundas y plantea la necesidad de revisar los protocolos de seguridad y rescate en entornos de alta complejidad.

Hallaron a los buzos italianos a 60 metros bajo el agua en una peligrosa cueva submarina Hallaron a los buzos italianos a 60 metros bajo el agua en una peligrosa cueva submarina La Nación

Las autoridades de Maldivas confirmaron este martes la recuperación de otros dos cuerpos de los cinco ciudadanos italianos que murieron mientras exploraban una cueva submarina en el atolón de Vaavu. Con este operativo, ya son tres los cadáveres extraídos y se espera que los dos restantes sean recuperados en las próximas horas.

La búsqueda volvió a activarse luego de una pausa marcada por otra tragedia: la muerte de un buzo militar maldiviano durante una riesgosa maniobra de rescate en profundidad.

Cómo ocurrió el accidente en la cueva submarina

El grupo de buzos italianos había desaparecido el jueves 14 de mayo mientras recorría el sistema de cuevas del canal Dekunu Kandu, cerca de la isla de Alimatá, en el atolón de Vaavu, una zona ubicada a aproximadamente una hora en lancha de Malé, la capital maldiva.

Ese mismo día fue encontrado el cuerpo del instructor de buceo Gianluca Benedetti cerca de la entrada de la cueva. Días después, los equipos de rescate localizaron a las otras cuatro víctimas en el sector más profundo del sistema submarino.

Según explicó el portavoz del gobierno maldiviano, Ahmed Shaam, los cuerpos estaban “muy adentro” de la cueva y prácticamente juntos dentro de la tercera cavidad, considerada la zona más amplia y compleja del recorrido.

Entre las víctimas se encontraban: Monica Montefalcone, profesora asociada de la Universidad de Génova; Giorgia Sommacal; Muriel Oddenino; Federico Gualtieri; y Gianluca Benedetti. Todos eran buceadores experimentados y habían realizado otras inmersiones en los días previos al accidente.

El operativo de rescate y la tecnología utilizada

La operación fue encargada a la organización Divers Alert Network Europe, especializada en rescates y seguridad en actividades subacuáticas. Para la misión fueron convocados tres buzos técnicos finlandeses con experiencia en entornos extremos: Sami Paakkarinen, Jenni Westerlund y Patrik Grönqvist.

La inmersión de búsqueda se extendió durante tres horas y permitió localizar los cuerpos a profundidades de entre 55 y 60 metros dentro de una cueva de hasta 250 metros de longitud.

Para ingresar al sistema submarino, el equipo utilizó rebreathers, dispositivos de circuito cerrado que reciclan el aire exhalado y permiten permanecer más tiempo bajo el agua. Además, emplearon scooters subacuáticos para desplazarse en el interior de la cueva y enfrentar las fuertes corrientes.

La muerte de un rescatista complicó la operación

La búsqueda había sido suspendida temporalmente tras la muerte del buzo militar maldiviano Mohamed Mahadi, quien perdió la vida durante una fase de descompresión.

Este procedimiento es uno de los momentos más delicados del buceo profundo, ya que implica un ascenso lento y controlado para eliminar gradualmente los gases acumulados en el cuerpo bajo presión.

El fallecimiento del rescatista puso en evidencia el alto nivel de riesgo de la operación y la complejidad del sistema de cuevas submarinas donde ocurrió la tragedia.

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