El pueblo argentino que es considerado un "museo a cielo abierto" y es uno de los más lindos del mundo

Al norte de Córdoba, un poblado lleno de historia se niega a olvidar sus raíces.

Villa Tulumba, un pueblo lleno de historia. Villa Tulumba, un pueblo lleno de historia. (Imagen Web)
Hace 19 Min

Al pie de los cordones serranos de Córdoba, los escenarios de la Independencia se trasladan al presente. Las calles empedradas del Camino Real llevan por la historia de un pueblo que resguarda el pasado colonial, de los enfrentamientos entre el caudillaje, las travesías de la élite y las disposiciones del Rey. Villa Tulumba es una exposición del legado que puede retomarse caminando por los senderos de este poblado nombrado uno de los mejores destinos turísticos del mundo.

En el año 2024, Villa Tulumba se llevó el galardón de la Organización Mundial de Turismo (OMT) de la ONU, consagrándose como uno de los destinos más dignos de visitar del planeta. Además, la identidad cultural y las tradiciones no se borraron con el tiempo, al igual que sus casas de adobe, techos de teja e historia que se mantiene intacta con el paso de los siglos.

Un centro de poder escogido por la Realeza 

Farolas, antiguas iglesias y calles empedradas susurran los acontecimientos que el pueblo atestiguó. Aunque su historia data del año 1575, fue en 1803 que, por orden de Carlos IV de España, fue elevada a villa real, convirtiéndose en la única villa de Córdoba fundada por real ordenanza. Durante el siglo XIX fue el centro administrativo, político y militar de todo el norte de la provincia y era también un importante polo comercial: allí se criaban y engordaban mulas.

Esta estratégica ubicación no era casualidad. El poblado se erigió justo en medio de los dos caminos reales: el del bajo y el del alto. De esta manera, la élite gobernante ejercía un control absoluto sobre las dos vías principales que conectaban el Virreinato del Río de la Plata con el del Alto Perú. Esta red de comunicación y postas, establecida en el siglo XVIII por el rey Carlos III, aún sobrevive en los alrededores del pueblo a través de parajes históricos como las postas de Intihuasi, Santa Cruz y San Pedro Viejo, que invitan a los viajeros a revivir los antiguos trayectos coloniales.

Un resguardo de episodios trágicos y de la fe religiosa 

A Villa Tulumba se la descubre a pie, dejándose llevar por un trazado urbano de 64 manzanas donde residen unos 2.500 habitantes. En el corazón del casco histórico se encuentran las célebres “cuatro esquinas”, un rincón colonial que sirvió de musa para numerosos artistas y poetas. Al avanzar por la Calle Real, el visitante se topa con la imponente casa de la familia Reynafé, los autores intelectuales del trágico asesinato del caudillo riojano Facundo Quiroga en 1835, un hito que marcó a fuego la historia política de la joven nación.

La profunda fe religiosa y la devoción popular también moldearon la identidad tulumbana. Los orígenes de la comunidad están íntimamente ligados a la Virgen del Rosario, cuya imagen tallada en madera fue traída en 1650 por el portugués Antonio Ataide. Esta reliquia, que se conserva intacta y sin restauraciones, descansa en la iglesia de Nuestra Señora del Rosario. Construido en 1881, este majestuoso templo cuenta con una piedra fundamental colocada por el mismísimo fray Mamerto Esquiú y atesora un impresionante tabernáculo barroco jesuítico del siglo XVII, tallado en una sola pieza de cedro paraguayo por aborígenes guaraníes.

El recorrido por este museo a cielo abierto —declarado Poblado Histórico Nacional en 2022— se completa al visitar sus casonas antiguas del siglo XVIII y XIX, las cuales exhiben orgullosas sus mayólicas informativas. Entre ellas destaca la casa de 1850 que perteneció al padre Hernán Benítez, confesor de Eva Perón, y la vivienda más antigua del pueblo, que data de 1750 y hoy alberga la Oficina de Cultura. Antes de partir, el homenaje obligatorio se rinde en la plaza principal ante el busto de José Márquez, el valiente granadero tulumbano que combatió junto a San Martín en la histórica batalla de San Lorenzo.

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