César Augusto Suárez @Butti.Photo
Tucumán Rugby cerró un fin de semana perfecto y se consagró campeón de la XV edición del Torneo Regional “Ángel Guastella” de M-14 al vencer 17-0 a Universitario en la final disputada en la “Caldera del Parque”, el estadio de Lawn Tennis. Más allá del resultado, la jornada dejó una imagen especial: cientos de familias y padres decidieron acercarse para acompañar a los chicos en un escenario distinto, algo que transformó la definición en una experiencia difícil de olvidar para todos los protagonistas.
El tradicional certamen organizado por Lawn Tennis volvió a reunir a cientos de jóvenes rugbiers de toda la región y tuvo un cierre cargado de emoción. En ese contexto, el “Verdinegro” mostró solidez durante toda la competencia y terminó coronando el trabajo de una división que movilizó a una enorme estructura del club.
“Creo que es una alegría grande. Intentar que jueguen 88 chicos, que todos hayan tenido minutos y que en la final hayan jugado los 23 era todo un desafío”, expresó Federico Fuentes, head coach de la M-14 de Tucumán Rugby, tras la consagración.
El entrenador remarcó que el resultado terminó siendo secundario frente al objetivo formativo que persigue el club. “Ganar es anecdótico. Nosotros queremos que el chico tenga ganas de ganar y que vaya siempre para adelante en todos los aspectos. Creo que eso se terminó viendo dentro de la cancha”, señaló.
Fuentes también destacó el sentido de pertenencia que hoy atraviesa a la institución de Yerba Buena y que, según explicó, se refleja en la convocatoria que tuvo la categoría para disputar el torneo. “El club volvió a ser un lugar de unión para muchas generaciones. Hoy el sentido de pertenencia hace que vengan 88 chicos, 100 padres y más de 20 entrenadores. Eso es lo que lleva a seguir creciendo”, explicó.
César Augusto Suárez @Butti.Photo
Uno de los grandes atractivos de esta edición fue justamente la posibilidad de disputar la final en la cancha principal de Tarucas. El marco llamó la atención de los propios entrenadores y terminó potenciando una experiencia única para los jugadores, muchos de los cuales pisaron por primera vez un escenario de esas dimensiones.
“Yo estaba más nervioso que los chicos por el marco. Ellos no se van a olvidar más esto”, reconoció Fuentes. “Fue una idea genial poder jugar acá. Nosotros mismos sentíamos que la cancha era enorme, hasta que Álvaro Galindo nos explicó que tenía el mismo tamaño que cualquier otra. Ahí los chicos se relajaron y entendieron que el rugby es igual en cualquier lado”, agregó.
El técnico también explicó cuál es la filosofía de trabajo que intentan transmitirles a los juveniles desde las primeras etapas formativas. “Nunca les hablamos de querer ganar. Siempre les decimos que el resultado no importa. Lo importante es que dejen todo en la cancha”, sostuvo.
Y resumió la idea con una frase sencilla, pero que refleja el ADN que buscan construir: “Cuando un chico agarra la pelota tiene que ir para adelante y tener apoyo. Y cuando defiende tiene que jugar por sus compañeros y por la camiseta”.
Así, en una jornada marcada por el rugby infantil, el acompañamiento de las familias y el espíritu formativo del torneo, Tucumán Rugby volvió a demostrar por qué atraviesa uno de los momentos más fuertes de crecimiento dentro del rugby tucumano.



















