Plantan arroz de secano en Bella Vista

Para consumir. Los trabajadores rurales de la Cooperativa 20 de Junio ya desmontaron seis hectáreas. Pondrán en marcha un molino.

02 Agosto 2002
"Cómo sería que había arroz acá en Bella Vista, que yo me acuerdo cuando mi papá era tordero, y andaba espantando los tordos de las plantaciones con una escopeta a pura pólvora, sin munición. Y ahora estamos volviendo. Llevamos desmontadas seis hectáreas, y ahí ponemos choclo, zapallo y ahora arroz de secano". Así empieza su relato Pedro Pablo Aballay, presidente de la Cooperativa 20 de Junio, que reúne a diez familias de trabajadores rurales desempleados.
Muy cerca de allí, las familias del grupo "Amaicha del Llano" del Programa Social Agropecuario (PSA) muestran sus avances.
"Con el crédito del PSA, ya tenemos este molino que no solo descascara dando el arroz integral -que algunos prefieren porque es más alimento-, sino que además lo pule separando el afrechillo, y sale el grano bien blanco, listo para el consumo", cuenta Manuel Esteban González, representante del grupo. "Lo que no nos alcanzó para comprar es la mesa vibradora con zaranda y motor, para separar el grano entero del quebrado, y por eso tenemos hoy esta reunión con los vecinos de la Cooperativa 20 de Junio y con el IPACyM. La idea es que ellos reciban un subsidio y, comprando lo que falta, se asocien con nosotros para que pongamos en marcha este molino ya completo". explicó.
En esa reunión el presidente del Instituto Provincial de Acción Cooperativa y Mutual (IPACyM), contador Roberto Abaca, afirmó: "Lo que vemos muestra que el arroz puede volver a Tucumán y ayudar para revertir tanta desesperanza. Es muy importante para nosotros que confluyan los conocimiento técnicos de organismos como el PSA, la Facultad de Agronomía y el INTA, en el acompañamiento de las actividades productivas a las que damos apoyo económico".
Recientemente, Jorge Miranda, extensionista del INTA con rica experiencia en la producción de arroz en Corrientes, hizo un taller de capacitación con los dos grupos, a partir del rescate de las experiencias de los campesinos.

Responsabilidad
A esto se refirió el responsable del PSA en Tucumán, Héctor Sosa, cuando afirmó: "El entusiasmo de estos grupos sólo se puede comparar con su responsabilidad. En pocos años han desarrollado una tecnología que no solo es orgánica, sino que además les da gran autonomía porque no tienen gastos". "Se prepara el suelo con animales, la siembra es manual con semilla propia, no usan plaguicidas ni fertilizantes, deshierban con azada, cosechan a machete y trillan a golpes", describió. "Es mucho trabajo, pero con un rinde de 2.000 kilos se sacan limpios más de $2.000 por hectárea, más que con un año de Planes Trabajar y, aparte, queda el grano partido para el consumo, el afrechillo para los cerdos y hasta la paja para los animales y los techos", concluyó.

El poroto posee un elevado valor nutritivo
El INTA a través de su publicación periódica "Desarrollo Rural del NOA", puso de manifiesto que el cultivo de poroto constituye un alimento muy valioso desde el punto de vista nutricional y, de hecho, en muchos países latinoamericanos como Brasil, Colombia, México, constituye la principal fuente de proteínas. Sin embargo, las legumbres en general y el poroto en particular, son escasamente consumidas en Argentina, sólo 0,300 kg/hab/año; mientras que en otros países como Brasil el consumo es de 20,1 ; México 12,6; Paraguay 24,3, y en Uruguay 2,3. El promedio de consumo per cápita en América Latina es de 13,3 kg por habitante y por año.

Producción
La región NOA es la principal productora de porotos. Históricamente, el 85% de la producción se exporta.
Se produce un grano de excelente calidad, en los tipos blanco "tipo alubia" y en negros, pero hay además otras variedades de colores: rojos, rosados, con pintas, todos ellos de excelente sabor.
Por ello es que el poroto en nuestra región es altamente recomendable por su bajo costo y por su amplia disponibilidad, porque la región los produce. Además, las legumbres son ricas en proteínas (23 al 28%), que es el nutriente que tanto necesitan los niños -en su etapa de crecimiento-, los adolescentes, las embarazadas y las madres en período de lactancia. Aportan también hidratos de carbono en un rango de 53 a 60%.
En el caso de los garbanzos, por ejemplo, tienen un aporte de grasas de origen vegetal (sin colesterol) entre el 8 y el 12 %.
En cuanto a las vitaminas, los porotos son fuentes del grupo "B" (Tiamina, Niacina); además, aportan fibra dietética, minerales como calcio (120 mg/100g) e hierro (8,5 mg/100g), que no es sólo privativo de otra legumbre: las lentejas.

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