En un mercado sobreofertado, la única salida es mejorar la calidad

Los productores tucumanos de limón deben trazar las estrategias para enfrentar la campaña 2003. El precio de la fruta no define la relación con los compradores.

09 Agosto 2002
El mercado alimentario de los países desarrollados ha evolucionado considerablemente en las últimas décadas, forzando inclusive los cambios en los hábitos del consumidor, en donde las grandes cadenas de supermercados han jugado un papel fundamental torciéndole el brazo a las preferencias naturales de la diferentes sociedades.
No sólo ha cambiado la distribución, con claras tendencias hacia las cadenas de establecimientos -lo que es el aspecto más aparente-, sino que han aparecido grandes centrales de compra así como enormes centros logísticos que, junto a las innovaciones de los medios de transporte, han permitido que se acabe prácticamente con el concepto de estacionalidad.
Es así como en los principales países europeos se puede observar todo tipo de frutas a lo largo de todo el año.
Todo parece indicar que la tendencia va a continuar en el mismo sentido, siendo cada vez menos y más grandes las empresas distribuidoras.
Las frutas y verduras son algunos de los pocos sectores que no han gozado de especial protección, y sobre todo en Europa, habiéndose favorecido el ingreso de frutos en grandes volúmenes y de una gran cantidad de países.
Lo sucedido era obvio que ocurriera: el incremento espectacular de la competencia, en un mercado que no crece en volumen, y que tanto los volúmenes ofertados como el número de concurrentes se disparaba.

La lucha
La lucha por mantenerse y por crecer fue y seguirá siendo más feroz. Pero no es una misión imposible ni una batalla perdida; y para ganarla, las estrategias como la competitividad son clave.
José María Coll Comín, ex consejero de agricultura español, decía en el libro "Calidad de frutos cítricos", que "en el caso de los cítricos españoles la estrategia no puede ser otra que apostar por la calidad y por la innovación, puesto que las posibilidades de vender más caro y de bajar costos son cada vez más escasas; debemos dejar de ser un país suministrador de commodities y lograr una alta especialización y diferenciación en los productos que vendemos".

En Tucumán
Al igual que los españoles, a los productores de limones de Tucumán el único reto válido que les queda es poder seguir apostando por la calidad, ya que en un mercado sobreofertado de limones durante todo el año, la única salida será la calidad.
La campaña limonera 2002 está llegando a su fin y es ahora cuando todos los factores deben sentarse a trabajar para planificar la campaña 2003 y trazar sus estrategias. Cuando menos nos demos cuenta ya estaremos exportando de nuevo.
Este concepto tan extenso de calidad, abarca aspectos específicos de la fruta como características organolépticas, tamaño, naturalidad, color, aspectos externos, etc. y aspectos tanto o más importantes relacionados con el nivel de servicio prestado, suministrando al mercado lo que la demanda exige, cuándo y cómo ella quiera.
Son muchas las estrategias seguidas por los diferentes compradores europeos en el caso de los cítricos y, sobre todo, si consideramos que son diferentes los segmentos a los que se apuntan.
Sin embargo, aunque sin duda es importante, no parece ser que el precio de la fruta sea el que mande a la hora de establecer una relación estable y duradera con los clientes. La calidad bien entendida, es cada vez más garantía de estabilidad y crecimiento.

El factor humano
Como decía el ex consejero agrícola español, José María Coll Comín, "si es que de calidad de gestión se habla, siempre existe una superior, que es la calidad humana, que será la verdadera garante de mantener vivo el espíritu de superación a través de los años, y de que esta actividad siga siendo líder y ejemplo como lo ocurrido en la última década". Su reflexión es oportuna para que los productores tucumanos adopten el concepto integral de calidad.

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