09 Agosto 2002
El mes pasado se caracterizó por una disminución importante del volumen de las precipitaciones y por la concentración de las lluvias en los primeros diez días del mes, con características de lloviznas.
La ausencia de heladas meteorológicas y sólo seis heladas agronómicas suaves y de escasa duración, permitieron que el cultivo de papa temprana del pedemonte se desarrollara sin mayores limitaciones.
Julio se destacó por sus días con fríos pero sin valores extremos de temperaturas mínimas de importancia agrícola, y eso contrastó con el inicio de agosto con más frío, baja humedad atmosférica y heladas meteorológicas y agronómicas.
El viernes 2 del corriente se registró la temperatura más baja del año, -4,5ºC, a nivel del suelo, con una duración de más de seis horas.
Los cultivos de papa temprana implantados a lo largo del pedemonte registraron diferentes grado de daños, causados especialmente por la helada citada, y otras de menor magnitud.
Lesiones en papales
El registro va desde pequeñas lesiones en el ápice de las hojas del follaje, hasta daños en una masa de follaje importante.
La gran amplitud térmica estimada entre 12º y 15ºC durante el período posterior a las heladas, permitió una franca recuperación de los papales. En efecto, el brote guía de las plantas de la mayoría de los cultivos no había sido afectado por el descenso térmico, y la evidente ramificación de brotes laterales pasará a formar el futuro follaje.
Formado este follaje, se recomendó la fertilización foliar para corregir la deficiencia de micronutrientes, y las aplicaciones preventivas de fungicidas para prevenir el ataque de Tizón tardío.
Rendimientos
No se puede hablar de baja en los rendimientos si la recuperación de las plantas continúa y el ciclo se alarga en 15-20 días.
Lo que puede suceder es una concentración del producto en la cosecha hacia fines de octubre, lo que puede traer aparejado una oferta importante de papa al mercado interno y descartar totalmente una importación, que afectaría económicamente al sector papero.
Un simple razonamiento pone de relieve la imposibilidad de comprar papa a otros países. Se estima que una bolsa puesta en el puerto de Buenos Aires rondaría los U$S15, y que sumando el flete al norte del país, el precio de la bolsa superaría los $60.
No hay negocio
Con este valor, en cuanto a los costos finales que tendría una bolsa de papas puesta en puerto, ninguna empresa importadora vería la viabilidad de encarar el negocio de invertir más de $55 millones, necesarios para la compra de 1 millón de bolsas, y después para vender en el mercado interno a un precio de por lo menos $1,50 el kilogramo.
Esto no cierra ni para una empresa privada ni para el Gobierno de la región, ya que este último debería buscar la manera de subvencionar algunos insumos dolarizados, para que el sector sea más competitivo en estas circunstancias.
Los productores salen a poner el hombro
FRUTIHORTICULTURA
Distintas cámaras y federaciones que agrupan a productores frutihortícolas de todo el país emitieron un documento en el que proponen "aunar esfuerzos en esta coyuntura por la que atraviesa la Argentina, solicitar el compromiso del Gobierno con el aporte de un horizonte de estabilidad hacia mayo de 2003 y que las distintas corrientes políticas expresen cuáles son sus planes de acción a aplicar en el caso de ganar las elecciones".
La Cámara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI), la Federación Nacional del Citrus (Federcitrus) y la Federación Nacional de Productores y Operadores de Mercados de la República Argentina (Fenaomfra) definieron el texto durante el IIIer. Congreso Nacional Frutihortícola que se realizó en "Frutas & Verduras 2002", en Palermo.
Los puntos más destacados del documento para la recuperación del sector son, entre otros: trabajar para la recuperación del pleno empleo en las economías regionales; fomentar el desarrollo de las tecnologías nacionales; asegurar el abastecimiento frutihortícola en el mercado interno y contribuir a la contención de los reclamos sociales.
La ausencia de heladas meteorológicas y sólo seis heladas agronómicas suaves y de escasa duración, permitieron que el cultivo de papa temprana del pedemonte se desarrollara sin mayores limitaciones.
Julio se destacó por sus días con fríos pero sin valores extremos de temperaturas mínimas de importancia agrícola, y eso contrastó con el inicio de agosto con más frío, baja humedad atmosférica y heladas meteorológicas y agronómicas.
El viernes 2 del corriente se registró la temperatura más baja del año, -4,5ºC, a nivel del suelo, con una duración de más de seis horas.
Los cultivos de papa temprana implantados a lo largo del pedemonte registraron diferentes grado de daños, causados especialmente por la helada citada, y otras de menor magnitud.
Lesiones en papales
El registro va desde pequeñas lesiones en el ápice de las hojas del follaje, hasta daños en una masa de follaje importante.
La gran amplitud térmica estimada entre 12º y 15ºC durante el período posterior a las heladas, permitió una franca recuperación de los papales. En efecto, el brote guía de las plantas de la mayoría de los cultivos no había sido afectado por el descenso térmico, y la evidente ramificación de brotes laterales pasará a formar el futuro follaje.
Formado este follaje, se recomendó la fertilización foliar para corregir la deficiencia de micronutrientes, y las aplicaciones preventivas de fungicidas para prevenir el ataque de Tizón tardío.
Rendimientos
No se puede hablar de baja en los rendimientos si la recuperación de las plantas continúa y el ciclo se alarga en 15-20 días.
Lo que puede suceder es una concentración del producto en la cosecha hacia fines de octubre, lo que puede traer aparejado una oferta importante de papa al mercado interno y descartar totalmente una importación, que afectaría económicamente al sector papero.
Un simple razonamiento pone de relieve la imposibilidad de comprar papa a otros países. Se estima que una bolsa puesta en el puerto de Buenos Aires rondaría los U$S15, y que sumando el flete al norte del país, el precio de la bolsa superaría los $60.
No hay negocio
Con este valor, en cuanto a los costos finales que tendría una bolsa de papas puesta en puerto, ninguna empresa importadora vería la viabilidad de encarar el negocio de invertir más de $55 millones, necesarios para la compra de 1 millón de bolsas, y después para vender en el mercado interno a un precio de por lo menos $1,50 el kilogramo.
Esto no cierra ni para una empresa privada ni para el Gobierno de la región, ya que este último debería buscar la manera de subvencionar algunos insumos dolarizados, para que el sector sea más competitivo en estas circunstancias.
Los productores salen a poner el hombro
FRUTIHORTICULTURA
Distintas cámaras y federaciones que agrupan a productores frutihortícolas de todo el país emitieron un documento en el que proponen "aunar esfuerzos en esta coyuntura por la que atraviesa la Argentina, solicitar el compromiso del Gobierno con el aporte de un horizonte de estabilidad hacia mayo de 2003 y que las distintas corrientes políticas expresen cuáles son sus planes de acción a aplicar en el caso de ganar las elecciones".
La Cámara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI), la Federación Nacional del Citrus (Federcitrus) y la Federación Nacional de Productores y Operadores de Mercados de la República Argentina (Fenaomfra) definieron el texto durante el IIIer. Congreso Nacional Frutihortícola que se realizó en "Frutas & Verduras 2002", en Palermo.
Los puntos más destacados del documento para la recuperación del sector son, entre otros: trabajar para la recuperación del pleno empleo en las economías regionales; fomentar el desarrollo de las tecnologías nacionales; asegurar el abastecimiento frutihortícola en el mercado interno y contribuir a la contención de los reclamos sociales.















