16 Agosto 2002
El 6 de agosto último tuvo lugar en la EEAOC la jornada "Avances y nuevas posibilidades de fertilización de los cultivos intensivos del NOA". Participaron más de un centenar de técnicos, productores y profesionales de la región. La jornada dio inicio con una reseña del "Proyecto Fertilizar del INTA" a cargo de Ricargo Melgar del INTA Pergamino; posteriormente se presentaron los principales aspectos de los cultivos intensivos del NOA. Una de las mesas que mayor atención suscitó fue la discusión en torno al tema citrícola.
En la mesa de caña de azúcar, de la que participaron también destacados profesionales del medio y del exterior, se dejó bien sentado la importancia de la fertilización potásica en los cañaverales, y se discutieron las bases para aplicar una estrategia para un negocio cañero exitoso a través de adecuados criterios de fertilización.
El doctor Melgar dejó bien en claro que "Fertilizar" es un grupo de empresas que apoya al INTA para difundir información técnica sobre fertilizantes y enmiendas adaptadas a las condiciones de cada región del país.
El INTA sostiene que "Fertilizar" pretende ser una fuente confiable de información para todos los productores y para ello se difunden conocimientos a través de universidades, CREA, INTA, etc, además de poseer una página en internet: www.fertilizar.org.
Fertilizar es sinónimo de inteligencia
Fertilizar mejor no significa aumentar sin control la cantidad y el tipo de los productos fertilizantes que se utilizan en los cultivos intensivos.
Fertilizar sí es sinónimo de utilizar inteligentemente esos productos, en "dosis máxima económica", o sea maximizando la inversión. Estos son los principios básicos que pregonan los expertos de los organismos nacionales y extranjeros que organizaron una jornada de trabajo en la Estación Experimental Agroindustrial "Obispo Colombres" (EEOAC), sobre "Avances y nuevas posibilidades en fertilización de cultivos intensivos del NOA".
"El objetivo del encuentro fue difundir las nuevas tecnologías que existen y se aplican en materia de fertilización, pero también las técnicas que hacen al buen manejo de los fertilizantes, ya que consideramos que la fertilización es fundamental para el desarrollo agropecuario", opinó el ingeniero Federico Perez Zamora, técnico de la EEAOC.
Por su parte, el doctor Ricardo Melgar, del INTA Pergamino, dijo que "nuestra institución se fijó como objetivo evitar que los suelos se exploten sin el aporte de los nutrientes necesarios". "Por eso es que trabajamos con el apoyo de las instituciones especializadas y de las empresas fabricantes y proveedoras de fertilizantes", añadió.
En la región
Respecto del NOA, los expertos reconocieron que cultivos como la caña de azúcar, los citrus, los granos y las hortalizas, que utilizan productos fertilizantes en su proceso productivo, deben lograr la mejor y más eficiente aplicación.
En este sentido, el ingeniero Miguel García, del INTA Famaillá, dijo -en relación con el citrus-, que "con la fertilización los productores buscan el mejor rendimiento de sus plantaciones". "Hoy el techo de rendimiento en limón son 100 toneladas por hectárea, pero para el futuro la meta tiene que ser, manteniendo la producción, obtener la mejor calidad de fruta".
El experto reconoció que en los últimos años, las empresas fabricantes de fertilizantes tuvieron una buena respuesta, en cuanto a su aporte al desarrollo tecnológico y la investigación. El sector encaró una campaña de concientización dirigida a los productores, respecto de que "no hay que fertilizar a ciegas, sino realizar buenos análisis del estado de los suelos y de las plantas, de tal manera de conocer la realidad de cada zona para diseñar la solución que mejor se adapte a esas condiciones", consideró el experto.
Preocupaciones
García reconoció que "sin nitrógeno (N2) es casi imposible que en nuestra región se pudiera producir caña de azúcar, ya que la caña depende totalmente del N2; por esto, es necesario fertilizar los campos".
Reconoció que hay campos que están en producción hace más de 100 años, lo que los coloca en una situación de riesgo en cuanto a la pérdida de su capacidad productiva. "Si por cosecha se estima que se extraen unas 80 toneladas de N2 de los suelos, estamos en presencia de un fuerte deterioro", dijo.
"Por eso, es necesario actuar con responsabilidad para no destruir a los campos", reclamó.
Los costos para cultivar caña de azúcar
En este momento, en la mente de los productores cañeros existe una clara imagen de la realidad: hasta el año pasado una tonelada de urea que alcanzaba para fertilizar 5 hectáreas costaba $220, o sea $44 por hectárea, y hoy le cuesta aproximadamente $750 (o sea 3 veces y medio más) para una azúcar que no alcanzó a duplicar su precio. Antes con un kilogramo de azúcar se compraba entre 1 y 1,250 kg de urea. Hoy, en el mejor de los casos, se compra 600 gramos. Sin lugar a dudas que esta ecuación pone en serio riesgo el negocio cañero, si no se ajustan todos los factores para maximizar el beneficio de esta práctica, señaló Federico Pérez Zamora, de la Sección Caña de Azúcar de la EEAOC.
Eficiencia global
El experto estableció que la fertilización nitrogenada es la base para abonar la caña de azúcar, y que en nuestra región, como en la mayoría de las áreas productoras de caña del mundo, el suelo por sí solo no puede abastecer de nitrógeno.
Pérez Zamora sostiene que está bien en claro que se puede lograr mayor eficiencia global de la fertilización en una empresa cañera, si toda la producción no se considera una sola cosa, sino un conjunto de suertes que deben ser atendidas con diferentes asignaciones de fertilizante nitrogenado.
Los criterios de asignación deben estar sustentados en informaciones fieles, que permitan tomar las decisiones más acertadas para un mejor uso. En este sentido, si antes se utilizaba una sola dosis de 3 kg de urea por surco, un primer objetivo, que puede establecerse para este año, es trabajar con 2 dosis de 2,5 kg y 3,5 kg. Entonces el desafío consistirá en establecer a qué lotes le damos 2,5 kg y a qué lotes le damos 3.5 kg., con el objetivo de no comprometer la producción en el primer caso, y para no malgastar fertilizante en el segundo. "Por otra parte, deben cuidarse todos los aspectos que pueden disminuir el aprovechamiento de una determinada dosis de nitrógeno; como son: momento, forma, ubicación y fuente", resaltó.
Agregó que hoy, a diferencia de hace cuatro años, Tucumán cuenta con una sólida base de conocimientos, resumidas en tablas de recomendación para el uso de los fertilizantes nitrogenados, y de fertilizantes fosfóricos. "Están para ser usadas, con más razón en años como los que se vienen. Solo así podremos garantizar que no se usa sólo fertilizantes, sino que se aplica tecnología de fertilización que mejorará el negocio cañero para Tucumán", concluyó Pérez Zamora.
La mejor calidad de los cítricos depende de la buena nutrición
Una de las principales conclusiones puesta de manifiesto por los panelistas en la mesa del cítrus fue el claro concepto de que solo una fertilización balanceada mejora la calidad de los frutos cítricos. En esa reunión los disertantes establecieron que las aplicaciones foliares suplementarias de nitrógeno y de potasio son necesarias como parte del requerimiento total anual de las plantaciones, y que además es factible de obtener buenas respuestas al fósforo aplicado en forma localizada mediante el riego con formas solubles.
Esta técnica merece evaluarse en función de la calidad de la fruta. Además, los parámetros de calidad como tamaño, color, contenido de jugo, relación azúcar/acidez (Ratio) son requisitos fundamentales para continuar ganando posiciones en el mercado mundial de fruta fresca, más aún teniendo en cuenta que hoy la rentabilidad de las quintas está estrechamente ligada a su capacidad de producir lo que demanda el mercado internacional.
Análisis foliar: es una de las mejores herramientas para diagnosticar la necesidad de correcciones en la fertilización. La concentración excesiva de un nutriente puede ser tan limitante para la producción como la deficiencia. Por eso es importante el análisis foliar como herramienta de diagnóstico.
Importancia del Nitrógeno: es el elemento clave para producir altos rendimientos. Es por eso que se requiere de aplicaciones regulares para mantener una oferta adecuada al árbol.
En naranjos y en pomelos se recomienda entre 60 y 80 gramos de nitrógeno por árbol y por año de edad. Para limoneros entre 80 y 120 gramos de nitrógeno por árbol y por año de edad.
Por otra parte, cuando la planta alcanza su máxima productividad, entre los 10 y 12 años, se deben estabilizar las dosis de nitrógeno. En cuanto a la época de aplicación, técnicos del proyecto Fertilizar dejaron bien en claro que la época de aplicación de nitrógeno en plantas adultas se debe hacer en una sola dosis durante junio y julio, y es igualmente efectiva que la estrategia de aplicación dividida de invierno y de primavera.
En los árboles jóvenes de hasta cinco años de edad es conveniente la división de la dosis en 3 o 4 partes durante la estación de crecimiento, para evitar el lavado de los nutrientes y abastecer en forma permanente el limitado sistema radicular.
En condiciones de deficiencia la respuesta visual a la fertilización es rápida y muy marcada.
El fertirriego ayuda a lograr más rindes
Cuando se usan métodos de riego a presión -como el goteo, aspersión o microaspersión- el fertirriego no es opcional sino absolutamente necesario. Si los fertilizantes son aplicados al suelo separadamente del agua, los beneficios del riego no se verán expresados en el cultivo, ya que los nutrientes no se disuelven en las zonas secas donde el suelo no es regado. Al utilizar el fertirriego se logran mayores rendimientos y mejora la calidad del cultivo.
El abastecimiento del nutriente para el cultivo es de acuerdo a la etapa fisiológica, y se deben considerar las características climáticas y del suelo. Así se obtienen altos rendimientos y excelente calidad en las producciones. Con el fertirriego lo que se logra es una mejor eficiencia en la asimilación de los nutrientes por parte del cultivo, ya que son aplicados en forma exacta y uniforme al volumen radicular humedecido, donde realmente están concentradas las raíces activas.
El fertirriego ayuda además a lograr una mayor practicidad y economía, porque permite el uso de soluciones fertilizantes -más práctico que el de sólidos-, con lo que se ahorra la carga y descarga de bolsas y su almacenamiento. Esta técnica permite una aplicación más eficiente de los microelementos, que son caros y se requieren en pequeñas cantidades.
Formas de aplicación: mediante el fertirriego se pueden modificar las cantidades y relaciones de nutrientes según sean plantas en estado vegetativo, en floración, en producción o en senescencia. Esta técnica debe ir acompañada del uso del análisis foliar para determinar deficiencias. El análisis de nutrientes suministra información inmediata sobre la nutrición más reciente de los principales nutrientes como nitrógeno, fósforo, potasio o azufre.
Durante el fertirriego es necesario controlar el pH y la conductividad de la solución empleada. Asimismo, debe contabilizarse el tipo y las cantidades de sales aportadas por el agua de riego.
El pH en el agua de riego: los fertilizantes tienen un efecto considerable sobre el pH del agua de irrigación, en la que se los disuelve. El pH óptimo de la solución del suelo varía entre 5,5 y 7,0. Valores mayores a 7,5 disminuyen la disponibilidad de fósforo, zinc y hierro para las plantas, y se pueden formar precipitados de carbonatos y fosfatos de calcio y de magnesio en las tuberías y los emisores.Cuando aumenta el pH de la solución de fertirriego, para reducirlo se pueden usar el ácido nítrico o ácido fosfórico, con la ventaja que proveen nitrógeno y fósforo a las plantas. Valores demasiados bajos de pH, es decir menores a 5,5, pueden aumentar las concentraciones de aluminio y de manganeso hasta niveles tóxicos.
En la mesa de caña de azúcar, de la que participaron también destacados profesionales del medio y del exterior, se dejó bien sentado la importancia de la fertilización potásica en los cañaverales, y se discutieron las bases para aplicar una estrategia para un negocio cañero exitoso a través de adecuados criterios de fertilización.
El doctor Melgar dejó bien en claro que "Fertilizar" es un grupo de empresas que apoya al INTA para difundir información técnica sobre fertilizantes y enmiendas adaptadas a las condiciones de cada región del país.
El INTA sostiene que "Fertilizar" pretende ser una fuente confiable de información para todos los productores y para ello se difunden conocimientos a través de universidades, CREA, INTA, etc, además de poseer una página en internet: www.fertilizar.org.
Fertilizar es sinónimo de inteligencia
Fertilizar mejor no significa aumentar sin control la cantidad y el tipo de los productos fertilizantes que se utilizan en los cultivos intensivos.
Fertilizar sí es sinónimo de utilizar inteligentemente esos productos, en "dosis máxima económica", o sea maximizando la inversión. Estos son los principios básicos que pregonan los expertos de los organismos nacionales y extranjeros que organizaron una jornada de trabajo en la Estación Experimental Agroindustrial "Obispo Colombres" (EEOAC), sobre "Avances y nuevas posibilidades en fertilización de cultivos intensivos del NOA".
"El objetivo del encuentro fue difundir las nuevas tecnologías que existen y se aplican en materia de fertilización, pero también las técnicas que hacen al buen manejo de los fertilizantes, ya que consideramos que la fertilización es fundamental para el desarrollo agropecuario", opinó el ingeniero Federico Perez Zamora, técnico de la EEAOC.
Por su parte, el doctor Ricardo Melgar, del INTA Pergamino, dijo que "nuestra institución se fijó como objetivo evitar que los suelos se exploten sin el aporte de los nutrientes necesarios". "Por eso es que trabajamos con el apoyo de las instituciones especializadas y de las empresas fabricantes y proveedoras de fertilizantes", añadió.
En la región
Respecto del NOA, los expertos reconocieron que cultivos como la caña de azúcar, los citrus, los granos y las hortalizas, que utilizan productos fertilizantes en su proceso productivo, deben lograr la mejor y más eficiente aplicación.
En este sentido, el ingeniero Miguel García, del INTA Famaillá, dijo -en relación con el citrus-, que "con la fertilización los productores buscan el mejor rendimiento de sus plantaciones". "Hoy el techo de rendimiento en limón son 100 toneladas por hectárea, pero para el futuro la meta tiene que ser, manteniendo la producción, obtener la mejor calidad de fruta".
El experto reconoció que en los últimos años, las empresas fabricantes de fertilizantes tuvieron una buena respuesta, en cuanto a su aporte al desarrollo tecnológico y la investigación. El sector encaró una campaña de concientización dirigida a los productores, respecto de que "no hay que fertilizar a ciegas, sino realizar buenos análisis del estado de los suelos y de las plantas, de tal manera de conocer la realidad de cada zona para diseñar la solución que mejor se adapte a esas condiciones", consideró el experto.
Preocupaciones
García reconoció que "sin nitrógeno (N2) es casi imposible que en nuestra región se pudiera producir caña de azúcar, ya que la caña depende totalmente del N2; por esto, es necesario fertilizar los campos".
Reconoció que hay campos que están en producción hace más de 100 años, lo que los coloca en una situación de riesgo en cuanto a la pérdida de su capacidad productiva. "Si por cosecha se estima que se extraen unas 80 toneladas de N2 de los suelos, estamos en presencia de un fuerte deterioro", dijo.
"Por eso, es necesario actuar con responsabilidad para no destruir a los campos", reclamó.
Los costos para cultivar caña de azúcar
En este momento, en la mente de los productores cañeros existe una clara imagen de la realidad: hasta el año pasado una tonelada de urea que alcanzaba para fertilizar 5 hectáreas costaba $220, o sea $44 por hectárea, y hoy le cuesta aproximadamente $750 (o sea 3 veces y medio más) para una azúcar que no alcanzó a duplicar su precio. Antes con un kilogramo de azúcar se compraba entre 1 y 1,250 kg de urea. Hoy, en el mejor de los casos, se compra 600 gramos. Sin lugar a dudas que esta ecuación pone en serio riesgo el negocio cañero, si no se ajustan todos los factores para maximizar el beneficio de esta práctica, señaló Federico Pérez Zamora, de la Sección Caña de Azúcar de la EEAOC.
Eficiencia global
El experto estableció que la fertilización nitrogenada es la base para abonar la caña de azúcar, y que en nuestra región, como en la mayoría de las áreas productoras de caña del mundo, el suelo por sí solo no puede abastecer de nitrógeno.
Pérez Zamora sostiene que está bien en claro que se puede lograr mayor eficiencia global de la fertilización en una empresa cañera, si toda la producción no se considera una sola cosa, sino un conjunto de suertes que deben ser atendidas con diferentes asignaciones de fertilizante nitrogenado.
Los criterios de asignación deben estar sustentados en informaciones fieles, que permitan tomar las decisiones más acertadas para un mejor uso. En este sentido, si antes se utilizaba una sola dosis de 3 kg de urea por surco, un primer objetivo, que puede establecerse para este año, es trabajar con 2 dosis de 2,5 kg y 3,5 kg. Entonces el desafío consistirá en establecer a qué lotes le damos 2,5 kg y a qué lotes le damos 3.5 kg., con el objetivo de no comprometer la producción en el primer caso, y para no malgastar fertilizante en el segundo. "Por otra parte, deben cuidarse todos los aspectos que pueden disminuir el aprovechamiento de una determinada dosis de nitrógeno; como son: momento, forma, ubicación y fuente", resaltó.
Agregó que hoy, a diferencia de hace cuatro años, Tucumán cuenta con una sólida base de conocimientos, resumidas en tablas de recomendación para el uso de los fertilizantes nitrogenados, y de fertilizantes fosfóricos. "Están para ser usadas, con más razón en años como los que se vienen. Solo así podremos garantizar que no se usa sólo fertilizantes, sino que se aplica tecnología de fertilización que mejorará el negocio cañero para Tucumán", concluyó Pérez Zamora.
La mejor calidad de los cítricos depende de la buena nutrición
Una de las principales conclusiones puesta de manifiesto por los panelistas en la mesa del cítrus fue el claro concepto de que solo una fertilización balanceada mejora la calidad de los frutos cítricos. En esa reunión los disertantes establecieron que las aplicaciones foliares suplementarias de nitrógeno y de potasio son necesarias como parte del requerimiento total anual de las plantaciones, y que además es factible de obtener buenas respuestas al fósforo aplicado en forma localizada mediante el riego con formas solubles.
Esta técnica merece evaluarse en función de la calidad de la fruta. Además, los parámetros de calidad como tamaño, color, contenido de jugo, relación azúcar/acidez (Ratio) son requisitos fundamentales para continuar ganando posiciones en el mercado mundial de fruta fresca, más aún teniendo en cuenta que hoy la rentabilidad de las quintas está estrechamente ligada a su capacidad de producir lo que demanda el mercado internacional.
Análisis foliar: es una de las mejores herramientas para diagnosticar la necesidad de correcciones en la fertilización. La concentración excesiva de un nutriente puede ser tan limitante para la producción como la deficiencia. Por eso es importante el análisis foliar como herramienta de diagnóstico.
Importancia del Nitrógeno: es el elemento clave para producir altos rendimientos. Es por eso que se requiere de aplicaciones regulares para mantener una oferta adecuada al árbol.
En naranjos y en pomelos se recomienda entre 60 y 80 gramos de nitrógeno por árbol y por año de edad. Para limoneros entre 80 y 120 gramos de nitrógeno por árbol y por año de edad.
Por otra parte, cuando la planta alcanza su máxima productividad, entre los 10 y 12 años, se deben estabilizar las dosis de nitrógeno. En cuanto a la época de aplicación, técnicos del proyecto Fertilizar dejaron bien en claro que la época de aplicación de nitrógeno en plantas adultas se debe hacer en una sola dosis durante junio y julio, y es igualmente efectiva que la estrategia de aplicación dividida de invierno y de primavera.
En los árboles jóvenes de hasta cinco años de edad es conveniente la división de la dosis en 3 o 4 partes durante la estación de crecimiento, para evitar el lavado de los nutrientes y abastecer en forma permanente el limitado sistema radicular.
En condiciones de deficiencia la respuesta visual a la fertilización es rápida y muy marcada.
El fertirriego ayuda a lograr más rindes
Cuando se usan métodos de riego a presión -como el goteo, aspersión o microaspersión- el fertirriego no es opcional sino absolutamente necesario. Si los fertilizantes son aplicados al suelo separadamente del agua, los beneficios del riego no se verán expresados en el cultivo, ya que los nutrientes no se disuelven en las zonas secas donde el suelo no es regado. Al utilizar el fertirriego se logran mayores rendimientos y mejora la calidad del cultivo.
El abastecimiento del nutriente para el cultivo es de acuerdo a la etapa fisiológica, y se deben considerar las características climáticas y del suelo. Así se obtienen altos rendimientos y excelente calidad en las producciones. Con el fertirriego lo que se logra es una mejor eficiencia en la asimilación de los nutrientes por parte del cultivo, ya que son aplicados en forma exacta y uniforme al volumen radicular humedecido, donde realmente están concentradas las raíces activas.
El fertirriego ayuda además a lograr una mayor practicidad y economía, porque permite el uso de soluciones fertilizantes -más práctico que el de sólidos-, con lo que se ahorra la carga y descarga de bolsas y su almacenamiento. Esta técnica permite una aplicación más eficiente de los microelementos, que son caros y se requieren en pequeñas cantidades.
Formas de aplicación: mediante el fertirriego se pueden modificar las cantidades y relaciones de nutrientes según sean plantas en estado vegetativo, en floración, en producción o en senescencia. Esta técnica debe ir acompañada del uso del análisis foliar para determinar deficiencias. El análisis de nutrientes suministra información inmediata sobre la nutrición más reciente de los principales nutrientes como nitrógeno, fósforo, potasio o azufre.
Durante el fertirriego es necesario controlar el pH y la conductividad de la solución empleada. Asimismo, debe contabilizarse el tipo y las cantidades de sales aportadas por el agua de riego.
El pH en el agua de riego: los fertilizantes tienen un efecto considerable sobre el pH del agua de irrigación, en la que se los disuelve. El pH óptimo de la solución del suelo varía entre 5,5 y 7,0. Valores mayores a 7,5 disminuyen la disponibilidad de fósforo, zinc y hierro para las plantas, y se pueden formar precipitados de carbonatos y fosfatos de calcio y de magnesio en las tuberías y los emisores.Cuando aumenta el pH de la solución de fertirriego, para reducirlo se pueden usar el ácido nítrico o ácido fosfórico, con la ventaja que proveen nitrógeno y fósforo a las plantas. Valores demasiados bajos de pH, es decir menores a 5,5, pueden aumentar las concentraciones de aluminio y de manganeso hasta niveles tóxicos.















