01 Septiembre 2002
El subtítulo de este prescindible trabajo indica su tema: la historia secreta de los juegos olímpicos de 1936 en Berlín. Los nazis habían decidido hacer de esta gesta deportiva un acto de propaganda política y pretendieron hallar antiguas raíces a su ideario en la Grecia clásica. Los autores, cronistas deportivos de profesión, dicen haber conseguido documentación secreta de esa actitud. No hay tal sino aburridos memoranda. Parece que no consiguieron su objetivo y Homero les gana el partido, curiosamente, por intermedio del atleta negro Jesse Owens. Abstenerse. (c) LA GACETA















