01 Septiembre 2002
EN VELA
La gata se ha erizado como el fuego,
quieta, pero a la vez errante
por su noche animal:
no distinto será, de seguro, el azoro
de tu noche y la mía:
el arco azul y negro que se cimbra
y la flecha al azar.
TRASNOCHE
Precioso alcohol de la noche:
fuego y hielo.
Pero no estás.
Es sólo, afuera, el cristal de la escarcha
y el ámbar de un tizón,
aquí adentro.
FRENTE A LA ESTUFA: EJEMPLO
Hecha entraña del leño,
lenta la brasa
va consumiéndolo, devorando
carne rugosa, ciega:
así,
en mi existir, tu poesía:
que todo ha de ser incandescencia,
ascua de un éxtasis,
en su páramo de noche y ceniza.
La gata se ha erizado como el fuego,
quieta, pero a la vez errante
por su noche animal:
no distinto será, de seguro, el azoro
de tu noche y la mía:
el arco azul y negro que se cimbra
y la flecha al azar.
TRASNOCHE
Precioso alcohol de la noche:
fuego y hielo.
Pero no estás.
Es sólo, afuera, el cristal de la escarcha
y el ámbar de un tizón,
aquí adentro.
FRENTE A LA ESTUFA: EJEMPLO
Hecha entraña del leño,
lenta la brasa
va consumiéndolo, devorando
carne rugosa, ciega:
así,
en mi existir, tu poesía:
que todo ha de ser incandescencia,
ascua de un éxtasis,
en su páramo de noche y ceniza.















