30 Agosto 2002
La semana pasada tuvo lugar en la sede de la Asociación Tucumana del Citrus (ATC) un seminario de capacitación sobre las nuevas exigencias de calidad para frutas y vegetales que ya están en plena vigencia en la Unión Europea (UE) y que son propiciadas por un grupo de importantes supermercados de diferentes países miembros de ese bloque regional.
En el encuentro disertaron destacados especialistas del Instituto Argentino de Normalización (IRAM), organismo que a nivel nacional ha sido reconocido por las autoridades europeas para certificar frutas y vegetales frescos, bajo normativa Eurep-Gap, con reconocimiento en todos los países miembros de la UE.
Esta nueva normativa surgió ante la inquietud de los consumidores respecto de la seguridad de los alimentos y los intentos de estabilizar mercados alimentarios a niveles de calidad controlables, que ha originado la aparición de estos nuevos sistemas. Entre ellos el sistema Eurep-Gap.
Los significados
Eurep significa "grupo de trabajo de minoristas de productos frescos", cuyo objetivo es según su propia declaración, elevar los estándares sanitarios de la producción de frutas frescas y vegetales. Mientras que la sigla Gap significa "buenas prácticas agrícolas".
Ambos conceptos muestran que éste es un grupo técnico de trabajo, cuyo objetivo es promover y apoyar el uso de las buenas prácticas agrícolas en la producción de frutas y de hortalizas. Este grupo posee una fuerte capacidad compulsiva a la hora de establecer criterios técnicos para el producto que les interesa.
Esta es, sin lugar a dudas, una fuerte asociación de demandantes de productos frescos.
De esta manera, y frente a este cuadro de situación, los productores de materias primas se verán en la obligación de adoptar prácticas de producción agropecuaria integradas, para que el producto fresco producido -y que será vendido- cumpla con todos los requisitos exigidos por los compradores y/o por los importantes consumidores del Viejo Continente.
Citricultores locales viajan al Litoral
Organizada por la Asociación Tucumana del Cítrus (ATC) se realizará la semana próxima una gira de técnicos tucumanos por el litoral argentino. El destino de la misma será la sede que el INTA posee en Bella Vista, Corrientes, donde la doctora Blanca Canteros desarrollará, a lo largo de todo un día, las mejores técnicas de manejo para el control y la prevención de diferentes tipos de enfermedades que afectan al monte cítrico y hacen que la fruta desmejore su calidad y pierda valor comercial. Enrique Prado, presidente de la ATC, manifestó que el objetivo "es permitirles a productores y asesores citrícolas de Tucumán que viajen a Corrientes y puedan enriquecerse con los conocimientos que les brindará esta investigadora de amplia trayectoria, y poder aprovechar su vasta experiencia en el manejo de enfermedades apuntando a mejorar la calidad de la fruta para exportación".
Para exportar
Prado comentó además que "todos sabemos que la única salida que le queda a la actividad limonera es producir frutos con calidad para exportación, porque la fruta fuera de norma -al no tener lugar en los mercados de fruta fresca-, se debe volcar a las industrias, y el precio percibido por las mismas es muy bajo lo que no permite al citricultor cubrir sus costos productivos".
En el encuentro disertaron destacados especialistas del Instituto Argentino de Normalización (IRAM), organismo que a nivel nacional ha sido reconocido por las autoridades europeas para certificar frutas y vegetales frescos, bajo normativa Eurep-Gap, con reconocimiento en todos los países miembros de la UE.
Esta nueva normativa surgió ante la inquietud de los consumidores respecto de la seguridad de los alimentos y los intentos de estabilizar mercados alimentarios a niveles de calidad controlables, que ha originado la aparición de estos nuevos sistemas. Entre ellos el sistema Eurep-Gap.
Los significados
Eurep significa "grupo de trabajo de minoristas de productos frescos", cuyo objetivo es según su propia declaración, elevar los estándares sanitarios de la producción de frutas frescas y vegetales. Mientras que la sigla Gap significa "buenas prácticas agrícolas".
Ambos conceptos muestran que éste es un grupo técnico de trabajo, cuyo objetivo es promover y apoyar el uso de las buenas prácticas agrícolas en la producción de frutas y de hortalizas. Este grupo posee una fuerte capacidad compulsiva a la hora de establecer criterios técnicos para el producto que les interesa.
Esta es, sin lugar a dudas, una fuerte asociación de demandantes de productos frescos.
De esta manera, y frente a este cuadro de situación, los productores de materias primas se verán en la obligación de adoptar prácticas de producción agropecuaria integradas, para que el producto fresco producido -y que será vendido- cumpla con todos los requisitos exigidos por los compradores y/o por los importantes consumidores del Viejo Continente.
Citricultores locales viajan al Litoral
Organizada por la Asociación Tucumana del Cítrus (ATC) se realizará la semana próxima una gira de técnicos tucumanos por el litoral argentino. El destino de la misma será la sede que el INTA posee en Bella Vista, Corrientes, donde la doctora Blanca Canteros desarrollará, a lo largo de todo un día, las mejores técnicas de manejo para el control y la prevención de diferentes tipos de enfermedades que afectan al monte cítrico y hacen que la fruta desmejore su calidad y pierda valor comercial. Enrique Prado, presidente de la ATC, manifestó que el objetivo "es permitirles a productores y asesores citrícolas de Tucumán que viajen a Corrientes y puedan enriquecerse con los conocimientos que les brindará esta investigadora de amplia trayectoria, y poder aprovechar su vasta experiencia en el manejo de enfermedades apuntando a mejorar la calidad de la fruta para exportación".
Para exportar
Prado comentó además que "todos sabemos que la única salida que le queda a la actividad limonera es producir frutos con calidad para exportación, porque la fruta fuera de norma -al no tener lugar en los mercados de fruta fresca-, se debe volcar a las industrias, y el precio percibido por las mismas es muy bajo lo que no permite al citricultor cubrir sus costos productivos".














