Premian con precios a la mejor calidad

En Louisiana, los industriales pagan con un valor diferencial el esfuerzo de llevar caña con bajo trash a los ingenios. Esto aumenta el rendimiento fabril.

06 Septiembre 2002
El destacado investigador norteamericano Benjamín L. Legendre, del Centro de Investigación y Extensión Agrícola de la Universidad de Louisiana, Estados Unidos, disertó en la sede de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) sobre "La búsqueda de calidad en caña y azúcar en el estado de Louisiana". En la ocasión, el especialista remarcó que el azúcar se hace en el campo y no en la fábrica, por lo que a las industrias se debe llevar caña de calidad. Y para que esto verdaderamente ocurra hay que pagar por la calidad y no por la cantidad.
En Louisiana, desde 1934, las fábricas pagan a los productores por la calidad de la materia prima. Sólo así se puede ir mejorando año a año los estándares de calidad de la materia prima que llega a los trapiches, explicó el especialista.
Agregó que en EE.UU. la calidad de la materia prima tiene precio y se debe entregar a las fábricas caña con un mínimo de un 12% de pol y de un 76% de pureza. Por otra parte, la caña que llega con exceso de trash (basura) sufre severas penalizaciones. Una caña con elevado trash solo lleva problemas a las fábricas que ven disminuida su capacidad operativa y su rendimiento fabril. La elevada basura baja la eficiencia de las calderas y encarece el proceso fabril.

Cifras alentadoras
Según estudios que realizamos en EE.UU, por cada punto de trash que aumenta en la caña, la extracción de sacarosa baja 0,10 unidades, la pureza pierde 0,28 unidades y la extracción cae en 0,37 unidades. Por otra parte, la fibra crece a más de 0,17 unidades y se obtienen 1,37 kilogramo menos de azúcar por tonelada de caña, todo por cada 1 punto más de trash, indicó Legendre.
La basura en la materia prima, que está compuesta por despuntes inmaduros de caña, hojas, malezas y tierra, aumentó en forma considerable con la irrupción de las máquinas integrales. Y aunque hoy el trash en Louisiana cuando se utilizan máquinas integrales está en el orden del 10%, en épocas de lluvia suele superar el 14 %.
"Por todo esto, los industriales determinaron que la manera de recibir la mejor materia prima era a través del incentivo hacia la calidad y es por eso que pagan por la calidad. La determinación de la basura se hace con una metodología estándar y se realiza en forma mecánica y supervisada por un sólo operario. Se toma una muestra de 7 kilogramos de caña por camión, que luego se muele y se lleva al laboratorio donde se determina la real calidad de la materia prima. Estos es, el rendimiento fabril, pureza, pol, extracción y basura", apuntó Legendre.

Maduradores
En EE.UU. comenzaron a utilizar los maduradores químicos para reducir el porcentaje de fibras y de trash y darle una mayor eficiencia a las cosechadoras integrarles en sus trabajos en el campo.
Actualmente, en Louisiana, el 75% de los productores utilizan maduradores. Se llegó a incrementar, con algunos principios activos como el glifosato, entre un 5% y un 30% de sacarosa, y a la pureza entre 1 y 4 puntos. También se bajó el porcentaje de fibras entre un 3% y un 5%.
"Es evidente que la calidad de la materia prima trae aparejado grandes beneficios a las fábricas. Obtienen una mejor eficiencia en la extracción, que es la única manera de que los productores puedan esmerarse día a día. Para llegar a esta situación, es necesario pagar en forma diferencial la materia prima. La calidad tiene un precio y hay que saberla reconocer", concluyó el especialista.

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