27 Septiembre 2002
Luego de varios años sin diagnosticar "rabia paresiante" en la provincia de Tucumán, fue detectado recientemente un foco en el departamento Burruyacu. Causó la mortandad hasta ahora de más de 35 animales incluyendo bovinos y equinos, poniendo en riesgo a las personas que tuvieran contacto directo con los animales infectados, según un informe que realizó la Cátedra "Arte veterinario y primeros auxilios" de la Facultad de Agronomía y Zootecnia (FAZ) de la Universidad Nacional de Tucumán UNT).
La "rabia paresiante" es una enfermedad zoonótica, virósica, de riesgo mayor y se extiende desde Méjico hasta la parte central de la República Argentina. Se presenta especialmente en las zonas boscosas y selváticas del norte del país y es transmitida por la mordedura del murciélago que se alimenta de sangre infectado con virus rábico, por lo que la dispersión de la enfermedad marcha junto al hábitat del murciélago vampiro.
La presencia de la enfermedad en el país no afecta las exportaciones como sucede con la bruselosis y la fiebre aftosa, pero se las incluye en las luchas obligatorias para controlarlas y erradicarlas, por lo que significan para la vida del hombre.
Es una enfermedad de denuncia obligatoria. Si se presenta o se sospecha su presencia debe comunicarse a los organismos regionales sanitarios.
Los riesgos
¿Cómo consideramos en nuestra zona la posibilidad de riesgo de aparición de la enfermedad en los establecimientos?. Para responder esto es imprescindible la identificación correcta de los murciélagos hematófagos, presencia de casas abandonadas, cuevas y vegetación con árboles que puedan servir como refugio para los murciélagos.
En los animales enfermos predominan los cuadros de parálisis, que pueden ser confundidos con los que corresponden a otras enfermedades que se pueden presentar con síntomas neurológicos de los bovinos, como algunas intoxicaciones, piroplasmosis, pinotraqueítis infecciosa, etc.
El concepto básico sanitario para proteger a los rodeos de esta enfermedad mortal para el hombre y los animales, además del control poblacional del murciélago vampiro, es la vacunación de todos los animales mamíferos de la explotación, o sea toda la población animal en riesgo.
Es decir, que toda la hacienda de la zona, en todas las categorías, todos están expuestos, ya que está presente el virus, el vector y los animales en producción posibles de ser infectados.
La "rabia paresiante" es una enfermedad zoonótica, virósica, de riesgo mayor y se extiende desde Méjico hasta la parte central de la República Argentina. Se presenta especialmente en las zonas boscosas y selváticas del norte del país y es transmitida por la mordedura del murciélago que se alimenta de sangre infectado con virus rábico, por lo que la dispersión de la enfermedad marcha junto al hábitat del murciélago vampiro.
La presencia de la enfermedad en el país no afecta las exportaciones como sucede con la bruselosis y la fiebre aftosa, pero se las incluye en las luchas obligatorias para controlarlas y erradicarlas, por lo que significan para la vida del hombre.
Es una enfermedad de denuncia obligatoria. Si se presenta o se sospecha su presencia debe comunicarse a los organismos regionales sanitarios.
Los riesgos
¿Cómo consideramos en nuestra zona la posibilidad de riesgo de aparición de la enfermedad en los establecimientos?. Para responder esto es imprescindible la identificación correcta de los murciélagos hematófagos, presencia de casas abandonadas, cuevas y vegetación con árboles que puedan servir como refugio para los murciélagos.
En los animales enfermos predominan los cuadros de parálisis, que pueden ser confundidos con los que corresponden a otras enfermedades que se pueden presentar con síntomas neurológicos de los bovinos, como algunas intoxicaciones, piroplasmosis, pinotraqueítis infecciosa, etc.
El concepto básico sanitario para proteger a los rodeos de esta enfermedad mortal para el hombre y los animales, además del control poblacional del murciélago vampiro, es la vacunación de todos los animales mamíferos de la explotación, o sea toda la población animal en riesgo.
Es decir, que toda la hacienda de la zona, en todas las categorías, todos están expuestos, ya que está presente el virus, el vector y los animales en producción posibles de ser infectados.













