01 Noviembre 2002
La evolución del clima en la región occidental pampeana y la presencia de enfermedades foliares fueron desfavorable para el trigo. Una de las zonas más afectadas es la comprendida por el norte, nordeste, centro y sudoeste de Córdoba, donde se aguarda una elevada variabilidad en los rindes futuros, con promedios inferiores a la temporada pasada, según el informe de la consultora Sparks.
La falta de humedad fue notoria en momentos críticos, determinando en no pocos casos, un menor número de granos por espiga. En este sentido, contribuyó también el ataque de enfermedades foliares con la consecuente disminución en la captación de la radiación solar.
En cambio el exceso de humedad en el centro sur de Santa Fe, Entre Ríos y norte de Buenos Aires mantiene elevado el riesgo sanitario por la aparición del fusarium en lotes en floración, que podría malograr la condición del cultivo hasta el momento calificada como de buena a muy buena, especialmente en lotes fertilizados. En la zona de mar y sierras la condición del cultivo no es la ideal. Bajas temperaturas, exceso de humedad, baja radiación y septoriosis complican el desarrollo del encañazón.
En términos generales, se presenta un escenario climático excesivamente húmedo (se dio en octubre) y durante este mes complicaría el tamaño de la cosecha triguera y la calidad del grano. Si en los próximos días se presentan lluvias persistentes, temperaturas templado-cálidas y alta humedad relativa, se darían condiciones predisponentes para el ataque de la fusariosis del trigo en amplias zonas de la zona triguera nacional. Esta enfermedad produjo severos daños en los cultivos en anteriores campañas trigueras.
La falta de humedad fue notoria en momentos críticos, determinando en no pocos casos, un menor número de granos por espiga. En este sentido, contribuyó también el ataque de enfermedades foliares con la consecuente disminución en la captación de la radiación solar.
En cambio el exceso de humedad en el centro sur de Santa Fe, Entre Ríos y norte de Buenos Aires mantiene elevado el riesgo sanitario por la aparición del fusarium en lotes en floración, que podría malograr la condición del cultivo hasta el momento calificada como de buena a muy buena, especialmente en lotes fertilizados. En la zona de mar y sierras la condición del cultivo no es la ideal. Bajas temperaturas, exceso de humedad, baja radiación y septoriosis complican el desarrollo del encañazón.
En términos generales, se presenta un escenario climático excesivamente húmedo (se dio en octubre) y durante este mes complicaría el tamaño de la cosecha triguera y la calidad del grano. Si en los próximos días se presentan lluvias persistentes, temperaturas templado-cálidas y alta humedad relativa, se darían condiciones predisponentes para el ataque de la fusariosis del trigo en amplias zonas de la zona triguera nacional. Esta enfermedad produjo severos daños en los cultivos en anteriores campañas trigueras.













